jueves, 2 de mayo de 2013

Capacitación en Japón 2001 - 4


El día de 10 de septiembre de 2001 tuvimos los últimos diálogos en nuestra capacitación con líderes de las divisiones juveniles de Japón, ya teníamos bastante material para compartir y transmitir tanto a los jóvenes de Venezuela y a la Dirección General, para quienes traíamos orientaciones y recomendaciones que fuimos a buscar, con el objetivo de profundizar la participación y liderazgo de los jóvenes en cada frente y campaña de la SGIV.

Los 8 líderes juveniles habíamos ido con la convicción de establecer un compromiso con Sensei como Sucesores de Venezuela, para estar a la verdadera vanguardia en el movimiento por el Kosen-rufu de la SGIV, así que aprovechamos al máximo cada oportunidad de diálogo y de pedir orientación a quien debíamos. Los intercambios con miembros de Japón y de todas partes del mundo, sobre sus metas, victorias, campañas y obstáculos, nos daban muchas más herramientas para profundizar nuestra misión en Venezuela.

El último día en Tokyo lo aprovechamos para terminar de cumplir con las comprar que deseábamos realizar, mi esposa y yo queríamos aprovechar para traer a nuestro chamos cositas que le habíamos prometido, así que esas últimas horas del 10 de septiembre logramos completar esos obsequios.

El 11 de septiembre nos paramos muy temprano para ir al aeropuerto. Al igual que la ida, viajaríamos en dos grupos: 3 DJM y una de las DJF viajaríamos por Londres; las 4 DJF restantes viajarían un poco más tarde por USA. Ese 11 de septiembre en Tokyo amaneció con lluvia y los pronósticos no eran positivos, así que el riesgo de no viajar estaba latente. Nosotros (vía Londres) salíamos más temprano, así que el piloto decidió volar aún con la alarma de tifón y justamente fue su decisión de salir a tiempo lo que garantizó que lográramos salir. El grupo de 4 salió de Tokyo con muchas experiencias inolvidables y el corazón lleno de compromiso con Sensei y con el Kosen-rufu de Venezuela. Luego supimos que las 4 chicas no lograron salir porque la alarma de tifón se incrementó y el piloto decidió cancelar el vuelo… eso terminó siendo manifestación de buena fortuna, por lo que pasó en las horas inmediatas.

Nuestro vuelo a Londres era de poco más de 10 horas, así que el llegar al aeropuerto era más o menos relajante. Sin embargo, al aterrizar notamos que pasaba mucho tiempo antes de anunciar el desembarco. Después de 30 minutos estacionados, el piloto anuncia que por motivos de "secuestro en Nueva York" no podíamos desembarcar. Por supuesto no entendíamos nada. Después de 45 minutos de espera estacionados en el avión, pudimos salir a un área de inmigración literalmente caótica. Gente de todas partes del mundo haciendo colas interminables por juntarse muchos vuelos y la inmensa mayoría sin entender lo que había pasado. Afortunadamente nosotros debíamos pasar una noche en Londres, así que no corríamos riesgo de perder conexión de vuelo.

Cuando logramos salir del aeropuerto, mientras esperábamos el transporte al hotel, me acerqué a un quiosco a preguntar más detalles de lo que pasaba. Allí tenían un pequeño televisor que estaba proyectando la imagen del segundo avión impactando en la segunda torre. Le pregunté a un muchacho que atendía "¿qué película es esa?"; me explicó todo lo que estaba pasando. Me regresé a contarle a los otros 3 chicos lo que me habían contado y por supuesto ninguno podía creer lo que ocurría. Llegamos al hotel agotados, tanto física como anímicamente, a enterarnos recién de todos los detalles al poder prender el televisor de la habitación.

Estábamos muy conmocionados y con muchos sentimientos encontrados, estábamos regresando de una capacitación maravillosa compartiendo escenario con 450 jóvenes de todos los rincones del mundo, habiendo palpado y percibido lo que es el Kosen-rufu en la sociedad (Tokyo), habíamos sido atendidos como "emisarios del Buda" porque así lo había solicitado Sensei; los gestos de Sensei hacia cada uno de nosotros fueron invaluables y sus orientaciones sobre la gran misión que teníamos con el Kosen-rufu de nuestros países y del mundo fueron estrictas y claras. Y el día del regreso a nuestros países, ocurría una tragedia de tamaña envergadura e impacto mundial… fueron momentos muy confusos.

En nuestro diálogo de esa noche, al día siguiente en el desayuno (y estoy seguro que mientras intentábamos dormir), hablábamos sobre la actitud y acciones que Sensei haría. Nosotros sabíamos que para él lo más importante era que los jóvenes que habíamos participado en la capacitación no nos desanimáramos, no sintiéramos desesperanza por lo que había ocurrido; sabíamos que su corazón estaba latiendo para que no bajáramos la guardia ante tamaña manifestación de la oscuridad fundamental de la humanidad. En sus acciones siguientes nos lo confirmaba.

En Londres no sabíamos nada de las chicas que se quedaron en Tokyo, pensábamos que habían salido después que nosotros (según su itinerario) y que seguramente estaban en pleno vuelo. Después de los nuevos sistemas de seguridad implantados por la emergencia, salimos de Londres y llegamos a Caracas según lo previsto, el 12 de septiembre de 2001. Recién al llegar supimos todos los detalles del viaje de las chicas, que no pudieron salir por el tifón del día anterior, que por los eventos del 11 de septiembre todos los terminales de USA estaban cerrados, por lo que no podían viajar.

Al llegar a casa y después de encontrarme con mi chamo y entregarle sus regalos, es que pude llamar a Japón para hablar con mi esposa y conocer detalles. Después de más de una semana es que las 4 chicas pudieron regresar. Durante los días que tuvieron que quedarse en Tokyo fueron totalmente atendidas por Sensei y los miembros de Japón. Sensei estaba muy preocupado por los miembros que no habían podido regresar a sus países, entre ellos las chicas de Venezuela. Así que dispuso de todo lo necesario para que pudieran permanecer en el hotel por el tiempo necesario. Las chicas de Venezuela llegaron a ser las últimas en retornar a su país, todos los jóvenes varados de otros países habían logrado conseguir cupos o vías alternativas para regresar, pero las 4 chicas venezolanas no. Finalmente Sensei compró los boletos de ellas 4 para lograr su regreso a Venezuela. Así terminaba la capacitación de Japón de septiembre de 2001.

2007 - El avance en el desarrollo de los jóvenes

La SGIV formalizó las actividades del Grupo de Estudiantes y Grupo futuro en julio y septiembre de 2006, respectivamente. Así que para 2007 ...