sábado, 20 de abril de 2013

Capacitación en Japón 2001 - 3


En septiembre de 2001 volvía a encontrarme con Ikeda Sensei en distintas oportunidades. Desafortunadamente nuestro itinerario de viaje hizo que nosotros llegáramos un día después de un encuentro especial que tuvo Sensei con los miembros de América Latina en el edificio del Seikyo Shimbun. Nos perdimos ese encuentro. Pero los siguientes serían de igual impacto en la vida de cada uno.

El ritmo de actividades era extraordinario, visitas a las sedes en el día, reuniones de grupos en la noche, orientaciones en cada oportunidad. Éramos más de 400 jóvenes de todo el mundo y toda la Soka Gakkai de Japón trabajaba para atendernos lo mejor posible, no sólo con atenciones protocolares, sino con encuentros, diálogos y orientaciones que cada uno de esos 400 jóvenes necesitábamos.

En ese viaje pude apreciar con toda profundidad lo que luego comencé a llamar "capacitación paralela". En los mensajes de Sensei siempre nos inspiraba a establecer lazos irrompibles con los jóvenes del mundo, nos transmitía su deseo de que la SGI sirviera de escenario para que jóvenes de todas partes del planeta se unieran con la labor de promover los valores de la SGI en sus países y comunidades. Y terminé comprendiendo que para eso es que uno participa en esas capacitaciones!!! Ojo, por supuesto que es mi visión del asunto, pero terminé sintiendo que eso es lo que quiere Sensei, que aprendiendo no sólo del ejemplo de Japón, sino del ejemplo de cada país donde hay jóvenes que se esfuerzan por aplicar la orientación de Sensei, por actuar como discípulos, uno encuentre su camino para difundir el movimiento del Kosen-rufu en su país, en su comunidad.

Esa capacitación paralela, que no son las reuniones planificadas, las sedes, los edificios, se vive en los intercambios con los jóvenes de otros países, en los diálogos en los autobuses, en los almuerzos, en las noches de diálogo en el cuarto de alguno. Esa "capacitación paralela" me llenó de muchísima información, de grandes experiencias de los jóvenes de otros países, de la lucha que desarrollaban y los obstáculos que vencían. Siempre desmenuzando la actitud de su lucha, no tanto la forma, porque siempre habría que pensar en la "forma Venezuela", pero el espíritu sí debía ser el mismo: corresponder al mentor.

En esa capacitación paralela también aproveche el vínculo establecido con el grupo de traductoras. Algunas me conocían desde mi viaje 11 años antes, que obviamente también me conocían por mi padres, quienes habían viajado antes. Con esas traductoras, especie de "guardianas de las palabras de Sensei", compartíamos impresiones sobre lo que quería trasmitir Sensei en sus palabras, por qué había usado esa palabra en especial, el tono de su voz, cuándo hablaba como un padre que protege y cuando como uno que reprende. En fin, las traductoras, grandes y eternas amigas, terminaron siendo fuente de invaluable enseñanza.

En ese viaje Venezuela también fue protagonista de un proyecto súper especial. Hacía un tiempo, casi todos éramos amigos en común de uno de los integrantes del Departamento de Relaciones Públicas de la SGI para América Latina; eterno amigo. Él nos había comentado la urgente necesitad de trabajar en el sitio web oficial de la SGI en español, ya que en ese momento sólo existía en inglés. Por eso aprovechamos el viaje y nos reunimos con él allá en Japón, para definir el proyecto a realizar y las tareas que asumiríamos los miembros de Venezuela: redacción, revisión, diseño y montaje del sitio web OFICIAL de la SGI, más nada!!! Así que de los 8, al menos 6 trabajamos directamente en el proyecto; unos en la revisión y definición de textos, otros en el diseño y montaje (mi hermanos por ejemplo)… y yo siendo el enlace entre los jóvenes de la SGIV y este eterno amigo de la SGI en Japón. El primer sitio web oficial en español de la SGI, fue producto del trabajo de los jóvenes de la SGI de Venezuela!!!

Este gran amigo que trabajó en la SGI durante muchos años, mantuvo un vínculo muy especial con nosotros, los jóvenes de Venezuela. Más aún, el considerarlo mi entrañable amigo, me otorgó la buena fortuna de contar con su apoyo durante todo este tiempo, ya son más de 15 años de haberlo conocido y de haber aprovechado su orientación y guía en la fe. Cada vez que necesité consultarle algo, sólo tenía que escribir un email y de inmediato me llamaba por teléfono, para dialogar, escucharme, orientarme, guiarme y regañarme cuando fue necesario. Sin duda, siento que este tipo de vínculos humanos es lo que Sensei aspira que construyamos en la Soka Gakkai Internacional.

Durante ese viaje, una de las orientaciones que mi esposa y yo habíamos solicitado con cierta insistencia desde antes del viaje, era el poder dialogar con algún responsable que trabajara en labores administrativas o ejecutivas de la Soka Gakkai, esperando tener la posibilidad de detallar cosas que pensábamos podíamos mejorar o corregir en las maneras de la SGIV en ese sentido. Pues pudimos lograr ese diálogo el día antes de regresar. Contamos con el apoyo de una de las traductoras más experimentadas y nos sentamos en una de nuestras habitaciones con un Zeinenbucho (responsable de ambas divisiones juveniles) de Tokio, que trabajaba en la sede principal. Comenzamos a hacerle el planteamiento de las cosas que pensábamos que se podían corregir, le contamos las propuestas que teníamos y que no eran respaldadas por la DG acá en Venezuela; prendí el grabador y esperamos su respuesta… La primera solicitud "apague el grabador por favor". Entendí perfectamente  que cualquier respuesta sería a una pregunta totalmente subjetiva, es decir, basada en lo que "nosotros" pensábamos, por lo que sería un error que él lo asumiera como una verdad absoluta. Por eso, grabarlo podía implicar que nosotros usáramos eso para justificar nuestras propuestas. Por eso el pedido de apagar la grabadora, su respuesta era para nosotros, los interesados, los que hacemos la pregunta, para más nadie.

En su respuesta fue muy concreto, mucha claridad que obviamente fue transmitida de la mejor manera por la traductora. Nos respondía valorando nuestra labor y reconociendo la gran pasión con la que hablábamos sobre la SGIV, reconocía nuestro deseo de mejorar la velocidad del desarrollo de nuestra organización, pero eso no implicó que nos indicara lo que debíamos corregir. En esencia, nos indicó que nosotros podíamos sentir que "alguien" frenaba ese avance, pero que ellos (Japón), luchaban con decenas, cientos, miles de esos "alguien" que también podían asumir la postura de frenar el avance. Por eso el enfoque jamás es personalizar, sino más bien reconocer la función que se está manifestando y corregir lo necesario en la actitud para enfrentarla. Un problema administrativo o de estructura organizativa, en la Gakkai, nunca se ataca distinto a cualquier otro problema: se cambia la causa que origina el obstáculo, se observa la función que aparece y se actúa para corregir. Este Zeinenbucho no volví a verlo en mis siguientes viajes, pero sus palabras de aliento jamás las he olvidado.

Ese año 2001, se estaba dando la reforma en la ceremonia del Gonguio. En la década de los 90 la Soka Gakkai venía trabajando para reformar la costumbre de las 5 oraciones en la mañana y 3 oraciones en la noche, que se había aprendido de los sacerdotes en la época de Makiguchi y que era la forma en que todos los miembros del mundo hacíamos Gonguio. En esa década previa al 2001 Sensei había estado hablando de la importancia del corazón y espíritu de la práctica sobre las formas y maneras, y esto incluía el formato que prevalecía del Gonguio. Pues en esa capacitación Sensei nos anunciaba su deseo de que fuéramos los jóvenes del mundo quienes iniciáramos el proceso de cambio hacia el formato de Gonguio que hoy conocemos. Así que Sensei, frente a los jóvenes del mundo, solicitaba nuestro apoyo para iniciar este proceso, sabiendo que como todo cambio traería resistencias naturales en los miembros con más tiempo de práctica; de hecho, en Japón el proceso de cambio se inicio tiempo después. Así fue que los más de 400 jóvenes de la SGI en ese septiembre de 2001 iniciamos el proceso de cambio en el formato del Gonguio diario.

En esa capacitación también estuve incluido entre los que recibieron su "Botón de oro", pequeño gesto que tiene la SGI, entre otros, para reconocer a los líderes que llegan a Japón. Aunque no llevo la cuenta, ya somos varios los líderes de la SGIV que hemos recibido el botón de oro. Lejos de representar un "premio", preguntando a las traductoras me gustó su enfoque, porque más bien es una manera de decir "esperamos seguir contando con sus mayores esfuerzos por le Kosen-rufu de su país". Acepté con convicción ese enfoque.

Tal como de costumbre, los obsequios de Sensei fueron innumerables: objetos para la práctica, cupones de compra, efectivo, descuentos en costos del viaje, comida!!! En fin, Sensei siempre encuentra la manera de hacer que cada viaje sea especial, por supuesto contando con el apoyo de todos los miembros del Japón que eran "voceros" insuperables en esta labor de entregarnos esos obsequios. Resultado de muchos de esos obsequios fueron los muchos regalos que pudimos traerle a nuestro chamo, que resultó uno de los más favorecidos en que sus padres viajaran juntos a Japón.

Uno de esos obsequios sería tan extraordinariamente especial, que literalmente es inolvidable para cada uno de los jóvenes del mundo que participó. Días antes de finalizar el curso, cada uno de los más de 400 jóvenes recibió en su habitación o a través del líder de su delegación, una frase de Gosho escogida por Sensei. Explico: un sobre con el nombre de uno, con un papelito dentro con una frase de gosho que Sensei "nos obsequiaba". Cada uno encontró una "orientación directa" de Sensei en esa frase. Fue inevitable encontrar la relación directa entre esa frase y la realidad de vida de cada uno. Místico? Pues sí. Honestamente yo DUDO que Sensei se sentara con el listado de 450 jóvenes y dijera " a éste le mando esta frase, y a este otro le envío esta…" y así 450 veces. De verdad lo dudo, pero es posible, con la dedicación que tiene Sensei para atender a los miembros que llegan a Japón y más aún con los jóvenes, es posible que haya pasado. En cualquier caso, también es posible que haya escogido una serie de frases y que al azar nos haya tocado la que recibimos, la cosa es que "místicamente", por ley de causalidad, nos tocó esa frase que irremediablemente pasó a ser la guía ETERNA de cada uno de los que la recibimos… Mi frase, incluida en el gosho "El verdadero aspecto de todos los fenómenos", primero Gosho que me tocó explicar en la SGIV, es esta:

"Al principio, sólo yo, Nichiren, entoné Nam Miojo Rengue Kio. Pero luego siguieron dos, tres y cien más, que lo entonaron y enseñaron a otros. Así, de este mismo modo, se llevará a cabo la propagación en el futuro. ¿Acaso no es éste el significado de "irrumpir de la tierra"?

Desde ese día ésta es mi frase de gosho, puesta en cuanto lugar puedo para nunca olvidar su significado: siempre empieza uno, pero con la vida se inspira a los demás, creciendo de uno en uno… Gracias Sensei.

Me queda contar sobre el regreso de este inolvidable viaje: 11 de septiembre de 2001.

2007 - El avance en el desarrollo de los jóvenes

La SGIV formalizó las actividades del Grupo de Estudiantes y Grupo futuro en julio y septiembre de 2006, respectivamente. Así que para 2007 ...