El nombre
A mediados de 2001, estaba conversando con mi hermano sobre qué nombre se podía proponer para el nuevo grupo que hasta ese momento estaba funcionando como Grupo Soka. El objetivo era enviar a Sensei la solicitud de que fuese él quien asignara el nombre para el nuevo grupo. Comenzamos a trabajar para enviar a Sensei 3 propuestas.
Por supuesto, una de las propuesta era conservar "Grupo Soka", porque sin ninguna duda la esencia se mantenía en actuar con el firme corazón de "crear valor" (Soka). Aunque toda mi adolescencia la pasé integrando y luego liderando el grupo de música Banda de Metales, asumiendo con mucha pasión el espíritu de transmitir alegría a través de la música que se interpretaba frente a miembros y amigos de la organización, estaba más que convencido de lo vital que era contar con un grupo de jóvenes cuyo compromiso fuese basar sus acciones en "hacer lo que sea necesario" para proteger a los miembros, la organización, el mentor, el Kosen-rufu, siempre actuando "tras bastidores". Y esa era la misión con la que se formó esta primera agrupación juvenil de la Soka Gakkai, Sokahan.
Pero surgió otro nombre, que se originó de un obsequió que nos realizaron los jóvenes de Brasil que habían venido en octubre de 2000. Los DJM representantes de Gayokay, además de toda la experiencia e invaluable apoyo que nos brindaron, nos habían dejado varios obsequios, entre ellos un "pin" o botón conmemorativo de su agrupación en Brasil. Este pin era una "G" totalmente redonda muy discreta para colocarse como prenda en la camisa. Recuerdo encontrarme con esta "G" y pensar en alguna manera de aprovechar este gesto de los hermanos Gayokay de Brasil. Ya la opción de Grupo Soka usaba la "G", pero no era tan obvio su uso, porque siempre Soka tendría más peso en esta opción. Así que intentaba pensar en una nueva opción. No demoré mucho en pensar en la palabra "guardián" con la obvia opción de usarla en plural (guardianes). Ahora, ¿guardianes de qué?
Nuevamente sopesaba varias palabras: ¿guardianes de la SGIV, del Kosen-rufu, de la DJM, de las Divisiones Juveniles, del Mentor? Aunque "guardianes" me parecía que identificaba bastante bien el objetivo del grupo, pensaba que el nombre necesitaba su "apellido", para concentrar de manera contundente el espíritu que debía prevalecer en cada acción que realizara cada integrante del grupo.
Llegar a la palabra "paz" quizás parezca obvio, pero realmente pensaba en todas las opciones para decidir qué "nombre y apellido" identificaría al nuevo grupo y sobre todo, respondería a la postura de asumirnos como Sucesores del Mentor. Después de muchas vueltas se terminó armando "Guardianes de la Paz". Al final, enviamos a Sensei una consulta con tres opciones: Grupo Soka, Guardianes de la Paz y una tercera opción que era "lo que usted sugiera".
No era el responsable del, hasta ahora, Grupo Soka, pero como asistente nacional había asumido el compromiso de asentar las bases del nuevo grupo con suficiente fortaleza para convertirlo en la punta de lanza de la forja en la DJM. Así, nuevamente la labor era dialogar con mi responsable nacional y con los responsables del Grupo Soka, para conocer sus opiniones con respecto a las tres propuestas y el deseo de que fuese Sensei quien asignará el nombre. Con el corazón lleno de sinceridad, las acciones y el diálogo produjeron un acuerdo general muy rápido para enviar la solicitud a Sensei.
Escribimos ala presidente Ikeda y llegó su respuesta días antes de la celebración del 11 de julio de ese año (2001). En su respuesta Sensei nos compartía su alegría y que estaba de acuerdo con que asumiéramos el nombre "Guardianes de la Paz". Eso era todo... Para nosotros, lo más natural fue asumir el 11 de julio de 2001 como el Día de la Fundación de los Guardianes de la Paz.
El año 2001 fue el inicio para los Guardianes de la Paz y 2002 fue para afianzar el ritmo de actividades del grupo, que fue asumiendo sus actividades cada vez con más naturalidad. Por otro lado, 2002 fue complicado debido a los hechos de abril, que originaron que durante varios meses siguientes las actividades tomaran una nueva dinámica que incluyó menos actividades generales. Así que los integrantes de Guardianes de la Paz debimos buscar maneras alternativas para continuar con la forja y el ritmo necesario para mantener la creciente identidad de grupo.
El uniforme
En mayo de 2003 se realizaron actividades para celebrar los 30 años de la SGIV, fueron jornadas realizadas en el CELARG, que ya venía siendo un lugar usado de manera muy frecuente para actividades de la SGIV. Para esa actividad logramos convocar a 36 DJM que participaron como Guardianes de la Paz. Por otro lado, el uniforme todavía era un tema pendiente, se basada en una franela azul y un pantalón caqui que ninguno era igual al otro, era más bien lo que logrará conseguir cada uno. Los que habían sido Gayokay fueron asignados a posiciones dentro de la sala para que usaran su uniforme previo que era algo más formal que la franela azul. Así que en esa celebración del 30 aniversario el uniforme fue un tema tan llamativo que terminó siendo motivo para que "alguien" deseara contribuir a corregir eso.
Al terminar estas celebraciones, un caballero joven gran amigo y con quien gozo de confianza mutua, me comenta que había visto el detalle del uniforme que no era tal... Así que luego de preguntarme las causas de eso, me comenta que le gustaría contribuir para lograr uniformar a todo el grupo. Su contribución no era confeccionarlos ni conseguirlos, era aportando los recursos económicos. Su deseo era que nosotros decidiéramos qué comprar, él ponía el dinero como préstamo para que luego cada Guardián de la Paz pagará su uniforme al recibirlo.
Después de conversar y consultar con todos los líderes correspondientes, le pedí a los Guardianes establecieran la comisión para definir el uniforme y proceder a conocer seguir el presupuesto necesario. Era mayo, se acercaban las celebraciones de julio, mes de las Divisiones Juveniles y nuestro deseo era llegar a esas fechas usando el nuevo uniforme. Por asuntos "karmicos", el tiempo pasaba y no se definía nada. Nuevamente, sin ser el responsable del grupo, pero como asistente nacional, era un compromiso muy grande asentar las bases de los Guardianes de la Paz, así que junto a uno de los actuales asistentes nacionales de la DJM, ya integrante activo de los Guardianes de la Paz, fuimos a buscar opciones de franelas y pantalones. No demoramos mucho, entramos a una de estas tiendas grandes y compramos las franelas y pantalones en un par de días.
El logotipo
Ya existía el logotipo de la DJM, mi hermano había hecho la imagen que nos identificaba como división, así que teniendo poco tiempo para lograr usar el uniforme en julio, me dispuse a trabajar una propuesta de logotipo con la base del de la DJM. Contando con el apoyo de mi hermano, fui armando las formas y figuras, preguntando siempre "¿y esto cómo se ve?" Así, se terminó armando el logotipo de los Guardianes de la Paz.
El logo no es otra cosa que un joven en postura de desplegar su máximo potencial, sobre los colores de la SGI proyectándose hacia adelante, es una especie de afirmación de que los Guardianes de la Paz siempre basarán sus acciones en los valores de la Soka Gakkai.
Usando el uniforme
Trabajando con mucha rapidez, logramos tener el uniforme listo para julio y lo más importante es que fue usado, obviamente, no en una actividad propia, sino en una actividad de la DJF, quienes habían preparado para su celebración de ese año una actividad que incluía recibir a líderes del interior. Así que el primer uniforme oficial de Guardianes de la Paz se usó en el mejor escenario para cumplir con la misión principal del grupo: proteger a los miembros y amigos que participan en las actividades de la Soka Gakkai. Ese día, enviamos una foto al presidente Ikeda...
Todavía conservo con mucho orgullo esa primera franela y pantalón dónde se bordó por primera vez el logotipo de los Guardianes de la Paz. Recuerdo con mucho orgullo las guardias realizadas, junto a los otros jóvenes de todas las edades, adolescentes y tipos bien adultos y con familia, pero aún en la DJM, todos actuando con el mismo objetivo. Hubo muchos errores, se corregía sobre la marcha, se armaba el material de estudio mientras se actuaba, pero sigo creyendo que lo más importante fue que Guardianes de la Paz nació con la verdadera intención de cumplir con la misión que el mentor asignó a los jóvenes y específicamente a los DJM. Eso es garantiza el éxito de cualquier campaña.
El mensaje
Para julio de 2004 preparábamos algo especial para celebrar el 53 aniversario de las Divisiones Juveniles. Cada división pensaba celebrar de manera especial este aniversario y como DJM pensamos en pedir un menaje al presidente Ikeda con motivo de celebrarse el tercer aniversario de Guardianes de la Paz. La solicitud se hizo por los canales pertinentes, los responsables nacionales junto a los líderes de Guardianes de la Paz escribimos a Japón para solicitar el mensaje. No es usual que, además del mensaje que enviaba Sensei para las celebraciones de las DJs, adicionalmente enviará uno para algún grupo en particular, lo normal era que nos solicitarán usar el mismo mensaje para todos los escenarios. Sin embargo, al haber hecho participe a Sensei del nacimiento de Guardianes de la Paz, pensamos en solicitar nuevamente su participación directa en este tercer aniversario.
Para ese año la DJM planificó varias actividades conmemorativas, así que estábamos muy a la expectativa por recibir el mensaje de Sensei. Sin embargo, el día de la reunión principal, el mensaje para Guardianes de la Paz no llegó. Por un lado estábamos algo tristes, pero por otro lado entendíamos el asunto, nuevamente, eso era lo normal. Ni pensábamos en lo que pasaría.
La noche después de la actividad principal, estando ya en casa compartiendo con mi padre, hermano y el actual responsable de la DJM de Lara, el mensaje del presidente Ikeda para los Guardianes de la Paz llegaba a mi correo. De inmediato lo imprimí y leí en detalle mientras subía a casa de mi padre. Sentados en la sala me dispuse a leerlo en voz alta… No pude leer más de dos párrafos, honestamente estaba muy emocionado por el gesto de Sensei al escribirnos por celebrar el tercer aniversario del grupo Guardianes de la Paz. Fueron dos páginas de palabras llenas de ánimo, aliento, orientación y misión explícitamente asignada.
En ese mensaje, incluyó este párrafo de Gosho:
Sin duda hay algo extraordinario en el flujo y reflujo de la marea,
en la salida y en la puesta de la Luna, en el modo en que se suceden el verano,
el otoño, el invierno y la primavera. Algo especial sucede, también
cuando una persona común logra la Budeidad. En ese momento, cuando
aparecen invariablemente los tres obstáculos y los cuatro demonios,
el sabio se regocija, y el necio retrocede.
(Gosho Zenshu, pág. 1091).
"Quiero que los jóvenes lean el profundo sentido de este pensamiento
del Daishonin y lo apliquen en su desenvolvimiento cotidiano".
"En la medida en que dialoguen y procedan con osadía
siguiendo el dictado de sus convicciones
avanzará el kosen-rufu de Venezuela
y se sentirán pletóricos de fortaleza interior."
Ustedes son los jóvenes que van a dar continuidad
al ideario del kosen-rufu que abracé a lo largo de mi vida;
por eso les ruego que sean ustedes quienes se pongan al frente
de todas las contiendas y aseguren el avance del kosen-rufu en el siglo XXI.
Para comprender el profundo valor de las acciones de cada Guardián de la Paz escribió:
El hecho de que hayan asumido como misión
resguardar estos “castillos del kosen-rufu”
los convierten en los grandes custodios
del desarrollo de la SGI de Venezuela.
"Por favor, no cedan en la lucha
para hacer de Venezuela una tierra ideal de paz;
sigan trabajando en esfuerzo mancomunado
con sus compañeros de fe, con espíritu positivo y vitalidad,
como dignos ‘sucesores de la etapa esencial’."
Repito, no pude leer en voz alta todo el mensaje, la voz se me quebraba de manera inevitable. No recuerdo si fue mi hermano o el responsable de la DJM de Lara quien terminó leyendo el mensaje para todos esa noche. De inmediato llamé a mi responsable nacional y al responsable de Guardianes de la Paz, a ambos les expresaba la emoción de recibir el mensaje ¡y de lo contundente de su contenido! Era un mensaje de forja. No eran sólo palabras de felicitaciones, eran palabras para capacitar y profundizar nuestro compromiso con el Kosen-rufu de Venezuela. Por eso mi emoción.
El mensaje fue escrito el sábado 10 de julio, llegó esa noche a Venezuela. No pudimos leerlo en la actividad general de ese día, pero al día siguiente, en un escenario armado para los Guardianes de la Paz pudimos compartirlos con todos, leído por el responsable del grupo.
Para mí, eso concretó la "etapa de inicio", el ciclo de los primeros tres años. Guardianes de la Paz podía seguir su camino de desarrollo con bases firmes, sólidas y profundas, por contar con jóvenes comprometidos con el ideal del mentor. Ya han pasado 13 años, Guardianes de la Paz ha tenido 5 relevos de responsable nacional. Eso, para mí, es suficiente garantía que el grupo seguirá desarrollando su misión a través de la forja de jóvenes líderes que seguirán asumiendo protagonismo en todos los escenarios del Kosen-rufu de Venezuela.
Agradezco profundamente a la SGIV por la gran fortuna que tuve al participar en el desarrollo de los Guardianes de la Paz. Hoy, ya estando en la División de Caballeros, aún me siento un Guardián de la Paz.


