jueves, 15 de mayo de 2014

Guardianes de la Paz - Nombre, uniforme, mensaje...

El nuevo Grupo Soka estaba desarrollando sus labores de manera natural y coordinada, logrando el desarrollo de la identidad de grupo en cada integrante, quienes principalmente eran todos los responsables de la DJM más miembros activos. 

El nombre
A mediados de 2001, estaba conversando con mi hermano sobre qué nombre se podía proponer para el nuevo grupo que hasta ese momento estaba funcionando como Grupo Soka. El objetivo era enviar a Sensei la solicitud de que fuese él quien asignara el nombre para el nuevo grupo. Comenzamos a trabajar para enviar a Sensei 3 propuestas.

Por supuesto, una de las propuesta era conservar "Grupo Soka", porque sin ninguna duda la esencia se mantenía en actuar con el firme corazón de "crear valor" (Soka). Aunque toda mi adolescencia la pasé integrando y luego liderando el grupo de música Banda de Metales, asumiendo con mucha pasión el espíritu de transmitir alegría a través de la música que se interpretaba frente a miembros y amigos de la organización, estaba más que convencido de lo vital que era contar con un grupo de jóvenes cuyo compromiso fuese basar sus acciones en "hacer lo que sea necesario" para proteger a los miembros, la organización, el mentor, el Kosen-rufu, siempre actuando "tras bastidores". Y esa era la misión con la que se formó esta primera agrupación juvenil de la Soka Gakkai, Sokahan.

Pero surgió otro nombre, que se originó de un obsequió que nos realizaron los jóvenes de Brasil que habían venido en octubre de 2000. Los DJM representantes de Gayokay, además de toda la experiencia e invaluable apoyo que nos brindaron, nos habían dejado varios obsequios, entre ellos un "pin" o botón conmemorativo de su agrupación en Brasil. Este pin era una "G" totalmente redonda muy discreta para colocarse como prenda en la camisa. Recuerdo encontrarme con esta "G" y pensar en alguna manera de aprovechar este gesto de los hermanos Gayokay de Brasil. Ya la opción de Grupo Soka usaba la "G", pero no era tan obvio su uso, porque siempre Soka tendría más peso en esta opción. Así que intentaba pensar en una nueva opción. No demoré mucho en pensar en la palabra "guardián" con la obvia opción de usarla en plural (guardianes). Ahora, ¿guardianes de qué?

Nuevamente sopesaba varias palabras: ¿guardianes de la SGIV, del Kosen-rufu, de la DJM, de las Divisiones Juveniles, del Mentor? Aunque "guardianes" me parecía que identificaba bastante bien el objetivo del grupo, pensaba que el nombre necesitaba su "apellido", para concentrar de manera contundente el espíritu que debía prevalecer en cada acción que realizara cada integrante del grupo.

Llegar a la palabra "paz" quizás parezca obvio, pero realmente pensaba en todas las opciones para decidir qué "nombre y apellido" identificaría al nuevo grupo y sobre todo, respondería a la postura de asumirnos como Sucesores del Mentor. Después de muchas vueltas se terminó armando "Guardianes de la Paz". Al final, enviamos a Sensei una consulta con tres opciones: Grupo Soka, Guardianes de la Paz y una tercera opción que era "lo que usted sugiera". 

No era el responsable del, hasta ahora, Grupo Soka, pero como asistente nacional había asumido el compromiso de asentar las bases del nuevo grupo con suficiente fortaleza para convertirlo en la punta de lanza de la forja en la DJM. Así, nuevamente la labor era dialogar con mi responsable nacional y con los responsables del Grupo Soka, para conocer sus opiniones con respecto a las tres propuestas y el deseo de que fuese Sensei quien asignará el nombre. Con el corazón lleno de sinceridad, las acciones y el diálogo produjeron un acuerdo general muy rápido para enviar la solicitud a Sensei.

Escribimos ala presidente Ikeda y llegó su respuesta días antes de la celebración del 11 de julio de ese año (2001). En su respuesta Sensei nos compartía su alegría y que estaba de acuerdo con que asumiéramos el nombre "Guardianes de la Paz". Eso era todo... Para nosotros, lo más natural fue asumir el 11 de julio de 2001 como el Día de la Fundación de los Guardianes de la Paz.

El año 2001 fue el inicio para los Guardianes de la Paz y 2002 fue para afianzar el ritmo de actividades del grupo, que fue asumiendo sus actividades cada vez con más naturalidad. Por otro lado, 2002 fue complicado debido a los hechos de abril, que originaron que durante varios meses siguientes las actividades tomaran una nueva dinámica que incluyó menos actividades generales. Así que los integrantes de Guardianes de la Paz debimos buscar maneras alternativas para continuar con la forja y el ritmo necesario para mantener la creciente identidad de grupo. 

El uniforme
En mayo de 2003 se realizaron actividades para celebrar los 30 años de la SGIV, fueron jornadas realizadas en el CELARG, que ya venía siendo un lugar usado de manera muy frecuente para actividades de la SGIV. Para esa actividad logramos convocar a 36 DJM que participaron como Guardianes de la Paz. Por otro lado, el uniforme todavía era un tema pendiente, se basada en una franela azul y un pantalón caqui que ninguno era igual al otro, era más bien lo que logrará conseguir cada uno. Los que habían sido Gayokay fueron asignados a posiciones dentro de la sala para que usaran su uniforme previo que era algo más formal que la franela azul. Así que en esa celebración del 30 aniversario el uniforme fue un tema tan llamativo que terminó siendo motivo para que "alguien" deseara contribuir a corregir eso. 

Al terminar estas celebraciones, un caballero joven gran amigo y con quien gozo de confianza mutua, me comenta que había visto el detalle del uniforme que no era tal... Así que luego de preguntarme las causas de eso, me comenta que le gustaría contribuir para lograr uniformar a todo el grupo. Su contribución no era confeccionarlos ni conseguirlos, era aportando los recursos económicos. Su deseo era que nosotros decidiéramos qué comprar, él ponía el dinero como préstamo para que luego cada Guardián de la Paz pagará su uniforme al recibirlo.

Después de conversar y consultar con todos los líderes correspondientes, le pedí a los Guardianes establecieran la comisión para definir el uniforme y proceder a conocer seguir el presupuesto necesario.  Era mayo, se acercaban las celebraciones de julio, mes de las Divisiones Juveniles y nuestro deseo era llegar a esas fechas usando el nuevo uniforme. Por asuntos "karmicos", el tiempo pasaba y no se definía nada. Nuevamente, sin ser el responsable del grupo, pero como asistente nacional, era un compromiso muy grande asentar las bases de los Guardianes de la Paz, así que junto a uno de los actuales asistentes nacionales de la DJM, ya integrante activo de los Guardianes de la Paz, fuimos a buscar opciones de franelas y pantalones. No demoramos mucho, entramos a una de estas tiendas grandes y compramos las franelas y pantalones en un par de días.



El logotipo
Ya existía el logotipo de la DJM, mi hermano había hecho la imagen que nos identificaba como división, así que teniendo poco tiempo para lograr usar el uniforme en julio, me dispuse a trabajar una propuesta de logotipo con la base del de la DJM. Contando con el apoyo de mi hermano, fui armando las formas y figuras, preguntando siempre "¿y esto cómo se ve?" Así, se terminó armando el logotipo de los Guardianes de la Paz. 

El logo no es otra cosa que un joven en postura de desplegar su máximo potencial, sobre los colores de la SGI proyectándose hacia adelante, es una especie de afirmación de que los Guardianes de la Paz siempre basarán sus acciones en los valores de la Soka Gakkai.



Usando el uniforme
Trabajando con mucha rapidez, logramos tener el uniforme listo para julio y lo más importante es que fue usado, obviamente, no en una actividad propia, sino en una actividad de la DJF, quienes habían preparado para su celebración de ese año una actividad que incluía recibir a líderes del interior. Así que el primer uniforme oficial de Guardianes de la Paz se usó en el mejor escenario para cumplir con la misión principal del grupo: proteger a los miembros y amigos que participan en las actividades de la Soka Gakkai. Ese día, enviamos una foto al presidente Ikeda...



Todavía conservo con mucho orgullo esa primera franela y pantalón dónde se bordó por primera vez el logotipo de los Guardianes de la Paz. Recuerdo con mucho orgullo las guardias realizadas, junto a los otros jóvenes de todas las edades, adolescentes y tipos bien adultos y con familia, pero aún en la DJM, todos actuando con el mismo objetivo. Hubo muchos errores, se corregía sobre la marcha, se armaba el material de estudio mientras se actuaba, pero sigo creyendo que lo más importante fue que Guardianes de la Paz nació con la verdadera intención de cumplir con la misión que el mentor asignó a los jóvenes y específicamente a los DJM. Eso es garantiza el éxito de cualquier campaña. 

El mensaje
Para julio de 2004 preparábamos algo especial para celebrar el 53 aniversario de las Divisiones Juveniles. Cada división pensaba celebrar de manera especial este aniversario y como DJM pensamos en pedir un menaje al presidente Ikeda con motivo de celebrarse el tercer aniversario de Guardianes de la Paz. La solicitud se hizo por los canales pertinentes, los responsables nacionales junto a los líderes de Guardianes de la Paz escribimos a Japón para solicitar el mensaje. No es usual que, además del mensaje que enviaba Sensei para las celebraciones de las DJs, adicionalmente enviará uno para algún grupo en particular, lo normal era que nos solicitarán usar el mismo mensaje para todos los escenarios. Sin embargo, al haber hecho participe a Sensei del nacimiento de Guardianes de la Paz, pensamos en solicitar nuevamente su participación directa en este tercer aniversario. 

Para ese año la DJM planificó varias actividades conmemorativas, así que estábamos muy a la expectativa por recibir el mensaje de Sensei. Sin embargo, el día de la reunión principal, el mensaje para Guardianes de la Paz no llegó. Por un lado estábamos algo tristes, pero por otro lado entendíamos el asunto, nuevamente, eso era lo normal. Ni pensábamos en lo que pasaría. 

La noche después de la actividad principal, estando ya en casa compartiendo con mi padre, hermano y el actual responsable de la DJM de Lara, el mensaje del presidente Ikeda para los Guardianes de la Paz llegaba a mi correo. De inmediato lo imprimí y leí en detalle mientras subía a casa de mi padre. Sentados en la sala me dispuse a leerlo en voz alta… No pude leer más de dos párrafos, honestamente estaba muy emocionado por el gesto de Sensei al escribirnos por celebrar el tercer aniversario del grupo Guardianes de la Paz. Fueron dos páginas de palabras llenas de ánimo, aliento, orientación y misión explícitamente asignada. 

En ese mensaje, incluyó este párrafo de Gosho:
Sin duda hay algo extraordinario en el flujo y reflujo de la marea, 
en la salida y en la puesta de la Luna, en el modo en que se suceden el verano, 
el otoño, el invierno y la primavera. Algo especial sucede, también 
cuando una persona común logra la Budeidad. En ese momento, cuando 
aparecen invariablemente los tres obstáculos y los cuatro demonios, 
el sabio se regocija, y el necio retrocede. 
(Gosho Zenshu, pág. 1091).

Y escribió: 
"Quiero que los jóvenes lean el profundo sentido de este pensamiento 
del Daishonin y lo apliquen en su desenvolvimiento cotidiano".

Otra frase que tiene más validez que nunca:
"En la medida en que dialoguen y procedan con osadía 
siguiendo el dictado de sus convicciones 
avanzará el kosen-rufu de Venezuela 
y se sentirán pletóricos de fortaleza interior."

La misión:
Ustedes son los jóvenes que van a dar continuidad 
al ideario del kosen-rufu que abracé a lo largo de mi vida; 
por eso les ruego que sean ustedes quienes se pongan al frente 
de todas las contiendas y aseguren el avance del kosen-rufu en el siglo XXI.

Para comprender el profundo valor de las acciones de cada Guardián de la Paz escribió:
El hecho de que hayan asumido como misión 
resguardar estos “castillos del kosen-rufu” 
los convierten en los grandes custodios 
del desarrollo de la SGI de Venezuela.

Y el remate… cada día que pasa esta sigue siendo una pauta que me esfuerzo en vivir:
"Por favor, no cedan en la lucha 
para hacer de Venezuela una tierra ideal de paz; 
sigan trabajando en esfuerzo mancomunado 
con sus compañeros de fe, con espíritu positivo y vitalidad, 
como dignos ‘sucesores de la etapa esencial’."

Repito, no pude leer en voz alta todo el mensaje, la voz se me quebraba de manera inevitable. No recuerdo si fue mi hermano o el responsable de la DJM de Lara quien terminó leyendo el mensaje para todos esa noche. De inmediato llamé a mi responsable nacional y al responsable de Guardianes de la Paz, a ambos les expresaba la emoción de recibir el mensaje ¡y de lo contundente de su contenido! Era un mensaje de forja. No eran sólo palabras de felicitaciones, eran palabras para capacitar y profundizar nuestro compromiso con el Kosen-rufu de Venezuela. Por eso mi emoción.

El mensaje fue escrito el sábado 10 de julio, llegó esa noche a Venezuela. No pudimos leerlo en la actividad general de ese día, pero al día siguiente, en un escenario armado para los Guardianes de la Paz pudimos compartirlos con todos, leído por el responsable del grupo.



Para mí, eso concretó la "etapa de inicio", el ciclo de los primeros tres años. Guardianes de la Paz podía seguir su camino de desarrollo con bases firmes, sólidas y profundas, por contar con jóvenes comprometidos con el ideal del mentor. Ya han pasado 13 años, Guardianes de la Paz ha tenido 5 relevos de responsable nacional. Eso, para mí, es suficiente garantía que el grupo seguirá desarrollando su misión a través de la forja de jóvenes líderes que seguirán asumiendo protagonismo en todos los escenarios del Kosen-rufu de Venezuela.

Agradezco profundamente a la SGIV por la gran fortuna que tuve al participar en el desarrollo de los Guardianes de la Paz. Hoy, ya estando en la División de Caballeros, aún me siento un Guardián de la Paz.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Guardianes de la Paz - El inicio

Después de conversar con todos los involucrados e informarlo en la Dirección General de la época, los grupos Sokahan y Gayokay iniciaron 2001 actividades en conjunto como un nuevo grupo. La coordinación comenzó a realizarse para que todos los miembros de ambos grupos comenzaran a identificarse como uno sólo.

Para nosotros era muy importante identificar el "nuevo" grupo con un nombre para la nueva etapa, para que ninguno de ambos grupos se sintiera desplazado ni mucho menos. Después de pasearnos por varias alternativas, nos quedamos quizás con la más obvia. "Soka" significa "creación de valor", "han" significa grupo. Así que terminamos definiendo que el nombre a asumir fuese "Grupo Soka". Con este nombre se inició esta nueva etapa en la capacitación de líderes de la DJM y el Grupo Soka comenzó a funcionar como punta de lanza en la forja del espíritu de "hacer lo que sea necesario" en la DJM.

El Grupo Soka, al fusionar la misión de los dos anteriores, coordinaba la logística de las actividades, resguardaba a los miembros, coordinaba las guardias en el Kaikan, atendía los salones y altares, etc. Ahora todo se concentraba en el Grupo Soka. Así se fue creando la identidad de este nuevo grupo.

El inicio no lo recuerdo complicado, el responsable era el anterior responsable de Sokahan y tenía dos asistentes, uno de ellos el anterior responsable de Gayokay. Para ese año 2001 toda la SGIV se preparaba para una actividad muy especial, en junio se realizaría una capacitación nacional de la División Femenina con participación de invitadas de varios países, por lo que era una actividad muy significativa y de envergadura para la SGIV.

Como asistente nacional me interesaba que este nuevo Grupo Soka recibiese todo el impulso necesario para convertirse en esa punta de lanza en la capacitación de nuestros líderes de la DJM, así que junto al responsable nacional y los líderes de Zona y Área de la división, nos dispusimos a animar a cada líder de la DJM a participar activamente en el Grupo Soka, ya que hasta ese momento muchos habían dejado de integrar Sokahan o Gayokay.

Para mí la labor era fundamental, si lográbamos que el naciente Grupo Soka estuviese integrado por todos o la inmensa mayoría de los líderes de la DJM, la división entera sería impactada por el dinamismo impreso por esta renovación del compromiso y espíritu de discípulos en este grupo de capacitación. Así que el ánimo a participar en el Grupo Soka a los líderes de la división se convirtió en una tarea prioritaria en mis acciones diarias.

Yo había hecho guardias de Gayokay, no de Sokahan, ya que siempre fui un Banda de Metales y siempre me tocaba estar "en escena". Al dejar de estar al frente de la banda de música, el reto y compromiso era forjar este grupo cuya base es la acción "tras bastidores", y la única amanera de lograr esto era con el ejemplo, ganarme la confianza de aquellos a quienes se debía animar mostrando con acciones lo que significaba actuar pensando en la atención, resguardo y felicidad de los miembros y amigos que participaban en una actividad de la SGIV.
Poco a poco se fueron sumando cada uno de los responsables de la DJM en Caracas, la capacidad de respuesta se iba asegurando y ampliando. Al acercarse el momento de la actividad contábamos con 25 DJM integrando en nuevo Grupo Soka, número que duplicaba los participantes de ambos grupos anteriores juntos.

La actividad de la División Femenina se realizó en el Hotel Ávila, se alquiló el Salón Venezuela del hotel que significativamente había servido para las primeras asambleas que realizó la SGIV en sus primeros años, así que la División femenina volvía a usar este salón tan significativo para la SGIV.

Como era natural, la logística de la actividad recayó en los grupos juveniles. Biakuren, el grupo de forja de la DJF, también estaba en renovación de su compromiso y estaba liderado muy de cerca por mi esposa, responsable de la DJF, quien junto a las otras chicas de Zona y Área se preocuparon por fortalecer el grupo Biakuren y fueron las principales líderes de esa logística para atender a las damas de todo el país y las invitadas del exterior.

Tanto la DJM como la DJF asumimos con mucha seriedad el apoyo logístico de esta actividad, no sólo por cumplir la misión intrínseca a los jóvenes, sino también a modo de agradecimiento por el gran apoyo que la DF (y la DC) habían aportado a la actividad internacional que habíamos realizado en octubre del año anterior, la "Convención de Sucesores de Venezuela". Con todo el compromiso necesario los jóvenes estuvimos siempre atentos y presentes para cualquier requerimiento o cambio del programa que había establecido la DF. Y junto a la DC, se realizaron todas las actividades de apoyo en el transporte y búsqueda de las visitantes para que participaran en la asamblea de la DF.

Fueron tres días intensos de actividad, de esos donde se hace daimoku durante todo momento posible, incluyendo "durante" la guardia. Recibir a las damas del interior y exterior, atender el local, la planificación del programa, todos los cambios pertinentes, sin duda todo muy agotador pero asumido con ese compromiso de aprovechar la oportunidad para consolidar la misión del naciente Grupo Soka.

Durante los tres días de actividad, sentí la renovación del compromiso de esos líderes DJM que habían dejado de participar en Sokahan o Gayokay, al organizar las guardias lo habíamos hecho por turnos, pero al final, la gran mayoría de los 25 jóvenes apoyó jornadas completas, demostrando que volvían a despertar ese compromiso con la misión de un DJM: hacer lo que sea necesario. La gran mayoría realizó su actividad de guardia con alegría, compañerismo y mucha disposición. Tanto los que fueron Sokahan como los integrantes de Gayokay, mostraron toda la disposición a atender a las DF.

En total fueron 800 damas las que participaron, jamás olvidaré lo complejo que fue tener a tantas mujeres juntas en un mismo escenario. Hablamos de la División Femenina, que agrupa a damas adultas y mayores. Esto quiere decir que los tiempos para movilizarse, la velocidad con la que atienden o responden a una solicitud, no es la más expedita. Todo se demoraba más que lo planificado, todo era más lento, el programa se alargaba, lo planificado debía modificarse sobre la marcha. Por supuesto las responsables nacionales iban acomodando lo necesario, pero sin duda el apoyo de las Biakuren, entre ellas mi esposa y el grupo de chicas de Área y Zona, fueron determinantes para apoyar estos cambios necesarios y ajustes de tiempos y programa.

Lo anterior no era para nada algo nuevo o que se enfrentara por primera vez, sin embargo para muchos jóvenes, chicos y chicas, sí era la primera vez que participaban en una actividad de esta envergadura, por eso fue una gran prueba para la disposición de esa generación renovada de líderes de la División Juvenil.

Hubo cosas que se tuvieron que modificar aún sin esperar la pauta de las responsables nacionales de la DF, y me refiero a esos casos donde el cambio de un punto, del tiempo de algo en el programa debía modificarse para atender por ejemplo las salidas de las viajeras del interior o exterior y no se podía consultar a las líderes nacionales de la DF porque estaban atendiendo otras cosas, así que mi esposa y las DJF asumían modificar esos puntos para atender la necesidad de manera inmediata. Para mí eso es algo digno de resaltarse, porque jamás la forma prevalece ante la necesidad de atender correctamente a los miembros que participan de una actividad, así que ser líder implica reconocer esa necesidad y promover la acción necesaria aunque eso signifique modificar algo en las formas y maneras.

Esa actividad de la DF en 2001 representó el mejor escenario para forjar el espíritu de compromiso en cada integrante del naciente Grupo Soka, que todavía no tenía uniforme definitivo, sólo se aprovechaba los uniformes que ya se tenían. Pero para eso momento todavía eso no era lo más importante, todo el enfoque estaba en forjar el compromiso con la SGIV, con la misión de DJM, con la identidad de ser Sucesores de Venezuela.

En el análisis posterior de la actividad, los chicos que participaron compartieron su satisfacción de volver a ver tantos jóvenes involucrados luchando juntos con el mismo corazón: cuidar y proteger a los miembros que participan en el movimiento por el Kosen-rufu. Para ese momento, el lograr convocar a este número de líderes y miembros de la DJM de Caracas representó un gran logro para nosotros. Personalmente, por un lado sentí que cumplimos el objetivo de responder a la DF con todo nuestro esfuerzo, y por el otro logramos aprovechar el escenario para profundizar los lazos entre los jóvenes que integraban el Grupo Soka, gran causa en ambos sentidos que sembró y dejó grabado el efecto de lo que vendría después: la consolidación de Guardianes de la Paz.

sábado, 3 de mayo de 2014

Guardianes de la Paz - La idea

El grupo Sokahan fue una de las primeras agrupaciones juveniles creadas desde la época del señor Toda, integrado por jóvenes que asumían responsabilidades de preparación y atención logística de las actividades que realizaba la Soka Gakkai de esa época, que poco a poco eran más y más grandes, por lo que era necesario preparar locales alquilados para que la membresía creciente pudiese participar. Esa logística era realizada con el máximo objetivo de proteger a esos miembros que se acercaban a la actividad, proteger al señor Toda, proteger al movimiento por el Kosen-rufu.

El grupo Gayokay surgió años después, como consecuencia de la adquisición de propiedades por parte de la Soka Gakkai que se convirtieron en las sedes o Kaikan de las comunidades con cada vez más miembros. Esos lugares requerían cuidado y mantenimiento, sobre todo porque en esos lugares se entronizaban los Gojonzon que los sacerdotes asignaban a esas sedes de la Soka Gakkai, que no eran templos, sino centros comunitarios de los miembros de la organización.

Así, estos grupos fueron siempre de las agrupaciones que formaban los jóvenes de la DJM en cada país donde se formalizaba la creación de la Soka Gakkai. En Venezuela también, cuando se institucionaliza la SGIV en los años 70', los DJM de la época formaron el grupo Sokahan y luego el grupo Gayokay cuando la sede principal lo hizo pertinente. Esos jóvenes de los 70, pioneros de la SGIV, realizaban su actividad aprendiendo de lo que jóvenes o líderes de otros países les enseñaban, con mucha pasión por cumplir con la misión de esos grupos.

Durante las décadas siguientes Sokahan y Gayokay fueron agrupaciones con buen número de miembros. En prácticamente todos los estados de Venezuela donde había DJM existía Sokahan. Aunque no existiese la Banda de Metales (Jóvenes Leones) o Gayokai (por no tener Kaikan), al menos un DJM siempre realizaba las labores de Sokahan, por considerar esta misión como la esencia de las actividades de un DJM: cuidar y proteger a los miembros, al mentor y al movimiento por el Kosen-rufu. Así, nunca dejó de existir al menos un Sokahan.

Hacia finales de los 90' ambos grupos habían mermado en su participación, pero no sólo eran ambos grupos, realmente la DJM completa habían disminuido su membresía activa y por supuesto estos grupos también experimentaron esa disminución en sus integrantes activos. Sólo en actividades generales los grupos y la participación de la membresía de la DJM se aumentaba, en los tiempos de actividades regulares la membresía bajaba considerablemente, hasta que la baja membresía fue "lo natural".

En mi caso, por ser de la Banda de Metales no participaba en Sokahan o Gayokai hasta que al cumplir 16 años, la DJM promovió que los Banda de Metales también realizaran actividades sobre todo de Gayokai. El actual Kaikan de la SGIV se adquirió en 1986 y comenzó a funcionar desde el año siguiente. Así que con 16 años comencé a realizar actividades de Gayokai, que significaba quedarse a dormir en el Kaikan. Por supuesto, esos primeros años no me quedaba solo, lo hacía acompañado de otros Gayokay mayores de edad. Al ser mayor de edad si me tocó hacer guardias nocturnas sólo, que no era nada agradable, pero se tenía que asumir.

Al conocer la experiencia de Argentina en octubre de 2000, a través de la visita de los dos líderes que vinieron a nuestra actividad "Convención de Sucesores de Venezuela", se abrió una puerta que ninguno de nosotros en la SGIV había considerado. Al menos en mi caso, tenía el concepto de que ambos grupos representaban algo tan ortodoxo en la Soka Gakkai que no había posibilidad de cambiar su estructura o forma. En Argentina, por algo que para mí fue un "atrevimiento de joven discípulo", habían realizado la "fusión" de ambos grupos concentrando en uno solo la misión de ambos, creando así el Grupo "Fénix".

Confirmo que cuando escuché el cuento por primera vez fue algo que me mantuvo en asombro hasta conocer los detalles, porque no podía comprender cómo "los habían dejado hacer algo así?". Por supuesto me refería a la Dirección General de su país y a la SGI (Japón). Por eso pregunté todo lo que pude, pregunté todos los detalles posibles, y así, el 12 de octubre de 2000 (jueves) se convirtió en el día en que me comprometí a impulsar una seria de actividades basadas en las experiencias de estos jóvenes de otros países.

Para ese entonces yo era asistente nacional de la DJM, así que mi primer diálogo debía realizarlo con mi responsable nacional, era imprescindible que él también sintiera esto no sólo como posible, sino necesario. Ese diálogo fue progresivo y en varias ocasiones. Ese mismo día, 12 de octubre de 2000, estábamos ambos escuchando lo que nos contaban los argentinos, así que no debía "contarle" nada, sólo lo abordé diciéndole: "¡¡¡¿escuchaste lo que hicieron en Argentina?!!!"

La Convención de Sucesores de Venezuela terminó el domingo 15 de octubre, así que al completar las tareas de cierre y evaluación ya planificaba con mi responsable nacional las tareas para trabajar esta posibilidad de unir Sokahan y Gayokay de Venezuela. Le pedí a mi responsable nacional me permitiera ser yo quien planteara la idea a los responsables de ambos grupos en esa época. Él me dio total luz verde para tener estos diálogos, así que me dispuse a realizarlos antes de finalizar ese año 2000.

Con ambos responsables mantenía muy buen nivel de confianza. El responsable de Sokahan, contemporáneo conmigo, también practicaba desde adolescente, así que nos conocíamos desde hacía bastante tiempo. El de Gayokay, era unos años mayor que yo, pero lo conocí desde que inició su práctica y era su responsable de Zona/Área, así que la confianza también existía. Pero por alguna razón que sólo adjudico a la función de la oscuridad fundamental, yo sentía mucha inseguridad antes de habla con ambos, sentía que no me iba a poder explicar bien, que no iban a respaldar la idea por esa "identidad" creada en ambos grupos por separado. Sentía que hasta podía evidenciarse una rivalidad entre ambos líderes y grupos.

Hacia diciembre de 2000, ya habiendo arrancado el naciente Curso Básico de Budismo (otro de los proyectos nacidos de lo aprendido de Brasil y Argentina), me dispuse con mucho daimoku a conversar con ambos líderes por separado con la visión de iniciar 2001 con esta nueva forma. Ambos diálogos resultaron ser mucho más fluidos de lo que esperaba, en ambos casos el respaldo fue casi de inmediato y prácticamente sin ninguna duda, ambos líderes apoyaban la idea y estaba todo listo para iniciar el nuevo año con este nuevo formato, todos los integrantes activos de ambos grupos (que sumaban poco más de 15 entre los dos), también apoyaron la idea. Así, en 2001 se inició la nueva etapa de estos grupos de forja de la DJM de Venezuela.

2007 - El avance en el desarrollo de los jóvenes

La SGIV formalizó las actividades del Grupo de Estudiantes y Grupo futuro en julio y septiembre de 2006, respectivamente. Así que para 2007 ...