Julio, por tradición en la Soka Gakkai, es identificado como "el mes de las Divisiones Juveniles", porque el 11 de abril de 1951 Josei Toda fundó la División Juvenil Masculina (DJM) y el 19 del mismo mes y año la División Juvenil Femenina (DJF). Por esto a través de los años julio se convierte en el mes para que los jóvenes de la Soka Gakkai de todo el mundo realicen actividades para celebrar y conmemorar un año más de su fundación.
La DJM de la SGIV había
realizado una celebración en 2003 realizando los "Juegos de la
amistad" en Caracas, donde se logró convocar a gran cantidad de jóvenes y adultos,
porque además de deportes como futbolito y básquet, se hicieron torneos
relámpago de ajedrez y dominó. Al final, en esa jornada de dos días logramos
convocar a más de 300 personas entre jóvenes y adultos que participaron.
En 2004 el deseo era celebrar un aniversario más de la DJM de manera distinta, los
últimos años había variado el formato de actividades culturales a
capacitaciones para miembros o sólo para responsables. Además, el año anterior
las celebraciones de julio, mes de los jóvenes, habían sido "por
división", es decir que las chicas celebraron de manera independiente a
los chicos.
Debe haber sido por
abril o mayo cuando los DJM iniciamos los diálogos para evaluar cómo
celebraríamos el mes de julio. En ese diálogo ya éramos más los participantes,
no sólo los líderes nacionales y de Área, sino también otros líderes DJM de
nivel de Zona o Sector. El objetivo fue abrir el diálogo para involucrar a más
líderes DJM en la definición de cómo celebrar el 53 aniversario de las
Divisiones Juveniles.
El diálogo fue muy
diverso, la experiencia del año pasado dejaba la posibilidad abierta para
realizar unos "2º Juegos de la Amistad"; a la mayoría de nosotros nos
pareció haber obtenido un excelente resultado en cuanto a la convocatoria de
jóvenes miembros y no miembros. El usar los deportes y juegos de mesa había
sido sin duda un gran medio hábil, ahora estaba la posibilidad de organizar
unos eventos más grandes, de mayor envergadura. Ante la posibilidad de hacer
estos juegos de la amistad junto a las chicas tenía sus defensores y
detractores, por eso quizás no fue la opción inmediata.
Por otro lado,
iniciamos un diálogo sobre una actividad distinta. Quien abrió la puerta para
este diálogo fue uno de los actuales asistentes nacionales de la DJM. Él
comenzó sugiriendo que pensáramos en que la celebración de julio (2004) se
basara en una actividad pensada como aporte de la SGIV a la sociedad, es decir
no como una actividad "interna", no una celebración de "puertas
adentro", sino más bien una actividad que los jóvenes de la SGIV
realizaran como aporte a sus comunidades, por supuesto involucrando al círculo
de amigos de cada uno así como a las instituciones en las que cada joven
vinculado a la SGIV se desenvolviera. Incluso su propuesta era más específica,
él sugería que pensáramos en una actividad dirigida a los estudiantes sobre
todo de los últimos años de bachillerato, algo que les ofreciera una especie de
inducción para así tener más recursos al definir qué deseaban estudiar, qué
carrera iban a elegir, etc. Es decir, su propuesta era algo que girara en torno
al apoyo vocacional.
Después de su
sugerencia, el silencio de costumbre cuando parece que no es la mayoría la que
respalda la sugerencia, pero al menos yo lo asumí como que ese silencio era
consecuencia de que no se entendía bien la propuesta, o se entendía y
respaldaba parte de ella, no la totalidad. Así que mi aporte fue desmenuzar un
poco la propuesta e ir dándole forma para definirla y compartirla a la división
hermana (la DJF) y así realizar la actividad en conjunto.
Comenzó el
desmenuzado. ¿Gustaba la idea de hacer algo que fuera un "aporte a la
comunidad" de parte de los jóvenes de la SGIV? Sí. ¿Gustaba la idea que
fuera dirigido a jóvenes estudiantes? Sí. ¿Gustaba que fuera algo dirigido hacia
lo vocacional? No tanto. ¿Qué se ofrecería entonces? Otros de los presentes
(quien sería asistente nacional de la DJM después de 2005), propuso trabajar
más bien algo más dinámico, crear un clima más cálido con actividades que
involucraran su participación activa en el desarrollo de lo que sucediera. Él
trabajaba con adiestramiento de personal, así que las "dinámicas"
eran algo que trabajaba con frecuencia. Esa idea iba ganando respaldo.
Pero ¿cuál sería el
objetivo de la actividad? Y tan importante como eso, ¿cuál sería la temática a
usar? Ya para ese momento toda la SGIV se preparaba para el impulso en la
sociedad de la nueva exposición que llegaba: "Gandhi, King, Ikeda: un
legado para la construcción de la paz". Las exposiciones de la SGIV ya
eran actividades de bastante peso en la comunidad educativa superior y cultural
(universidades y museos), por lo que el peso que tendría la inauguración y
recorrido de esta exposición se vislumbrada de bastante envergadura, ya que las
anteriores habían logrado un buen lobby en estas instituciones. En los años
anteriores recientes se había logrado gran recorrido nacional de las
exposiciones de dibujos infantiles, tanto la versión internacional como la
nacional. Antes que ésta, "Armas Nucleares: una amenaza para la
humanidad" logró un gran impacto en las instituciones que la recibieron.
El contenido se
comenzaba a vislumbrar con más claridad, podíamos aprovechar la temática de la
exposición como recurso central, sólo faltaba definir bien el objetivo. Al
menos hasta ese punto llegó la conversación entre los líderes de la DJM: hacer
una actividad como aporte de los jóvenes de la SGIV a la comunidad, a través de
un escenario dinámico, y usando la temática de la exposición "Gandhi,
King, Ikeda".
El paso siguiente
era conversar con las líderes de la DJF para animarlas a llevar adelante esta
actividad en conjunto, basados en la propuesta que llevábamos pero definiendo
todos los detalles pendiente junto a ella. Recuerdo que la presentación de la
idea a las chicas la pude hacer una noche cuando estaban reunidas creo que
todas las del comité de la DJF, que era mi esposa como responsable nacional más
7 u 8 chicas responsables de Área y Zona. En lo que hoy es el salón 18 del Kaikan, antes
eran dos pequeños salones y el espacio que está más hacia la puerta era uno de
los salones pequeños para reuniones de planificación, mucho antes, el lugar donde
pernoctaban los Gallokay. Fue en ese salón donde me tocó exponer el plan a las
chicas.
En general fueron
muy receptivas con la idea, estaban ganadas a hacer de la celebración de 2004
muy significativa con esta idea de elaborar una actividad como contribución
directa a la sociedad. Ahora sólo faltaba constituir un comité entre ambas
divisiones juveniles para definir cada detalle que terminó conformando la
campaña "Jóvenes Constructores de la Paz"...
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