domingo, 13 de septiembre de 2015

Nueva Dirección General (2005) - 2

La actividad

Después de haberse generado todos los diálogos, análisis, conversaciones y demás cosas necesarias, se definieron quienes integrarían la "nueva" dirección general de 2005. En esencia, además de nueva directora general se nombraría nuevo responsable nacional de la División de Caballeros y nuevos responsables juveniles que incluyó el nombramiento de nuevas asistentes nacionales de la DJF.

Para realizar los nuevos nombramientos se planificó la asamblea general a la que serían invitados todos los responsables del país. Por esto el lugar debía ser suficientemente grande, el Kaikan no tenía la capacitad necesaria. La búsqueda del lugar y la fecha para la actividad fueron las tareas inmediatas.

Aprovechando contactos que tenía nuestra propia nueva directora general, se logró reservar el salón principal del Hotel Meliá Caracas a un precio muy por debajo de su costo normal en esa época. El día reservado fue el 5 de junio. Para ese día estaba prevista la presencia de la mayoría de los líderes del país, así como la presencia del vicepresidente de la SGI para América Latina, quien sería el responsable de realizar los nombramientos de la nueva Dirección General de la SGIV así como transmitir el saludo y las palabras de aliento del presidente Ikeda.

El salón fue acondicionado lo más cálido posible. Tanto Biakuren Alegría como Guardianes de la Paz mostraron uniformes bien formales, ambos grupos habían tenido su renovación por lo que la cantidad de jóvenes involucrados era mayor a años previos. Además, en esa actividad ya iba tomando forma la agrupación de jóvenes que iban asumiendo el registro audiovisual de las actividades, lo que un año después se consolidaría como Visión Soka, pero hasta ese momento sólo eran jóvenes que, dentro de su actividad como Guardianes de la Paz, ocupaban posiciones específicas donde podían tomar las fotografías que dejaban constancia de lo ocurrido. Igualmente se contrató a un fotógrafo profesional que realizó las tomas principales que fueron apreciadas por todos luego, y por supuesto enviadas a Sensei.

En mi caso, era la primera actividad que debía asumirla como participante en tarima, ya que siempre, por ser asistente nacional, estaba involucrado en el movimiento, en lo que sucedía en la parte que "no se ve", de una u otra forma moviéndome y siguiendo el desarrollo de las actividades al lado de la coordinación o grupos de apoyo. En esta oportunidad debía estar sentado en tarima y estaba realmente incómodo. Y la corbata… nada más incómodo… Por otro lado, el observar el desarrollo de la actividad ahí sentado sirvió para apreciar los rostros de los líderes presentes mientras se desarrollaba el programa de la actividad.

La planificación estaba pensada para ofrecer los reconocimientos más que pertinentes a los responsables salientes y las palabras de los nuevos responsables. Aunque el detalle y el orden especifico de todo lo que ocurrió no lo conservo, sí tengo grabadas cosas que fueron muy significativas para mí y por supuesto para muchos.

Por ejemplo algo muy conmovedor fue el aplauso contundente y largo que se le brindó al director general saliente. Obviamente una ovación de pie de todos los presentes lleno de agradecimiento, reconocimiento, alegría, algunos con tristeza por pensar que no lo verían tan a menudo (los responsables del interior por ejemplo), pero en general una ovación que jamás sería suficiente para demostrarle a él, todo el cariño que se supo ganar de la inmensa mayoría de quienes estaban vinculados a la SGIV. Naturalmente unas cuantas lágrimas recorrieron los rostros de muchos.

No menos emotiva fue la ovación para recibir a la nueva directora general, esta vez estuvo llena de alegría y hasta orgullo, porque sería la segunda directora general de la SGI y la única de toda América, así que no era cualquier cosa que Venezuela fuese pionera al nombrar a una mujer como directora general. Como era de esperarse, las palabras de nuestra directora hacia el director saliente estuvieron llenas del más sincero y honesto agradecimiento, por habernos enseñado con el ejemplo lo que es poner a los miembros siempre como prioridad en la Soka Gakkai.

Las palabras del nuevo responsable de la DC comenzaron con la solicitud de dar un cálido aplauso de agradecimiento al responsable saliente, mi padre. El aplauso fue general. Sabía que iba a solicitar ese aplauso, él me comentó que lo haría, lo que no tenía certeza era cómo sería la reacción. Pude confirmar que mi padre tenía (tiene) el cariño de muchos que lo conocieron desde el inicio de su práctica a finales de los '70, así que fue muy bonito ver el reconocimiento.

La nueva responsable de DJF también expresó su agradecimiento a la responsable saliente, mi esposa. Era obvio que las lágrimas estarían más involucradas, así que corrieron muchas lágrimas por las emociones encontradas de las líderes de la DJF. En este caso particular, siempre reconoceré el gran ambiente de liderazgo que había creado mi esposa en la DJF, luchando al lado de todas sus responsables de Área y Zona conformando un comité con una capacidad forja extraordinario desde mi punto de vista. Justamente por este escenario logrado, el relevo de la DJF no sólo llegaba con la nueva responsable nacional, sino también con 3 asistentes nacionales que se integraban a la nueva Dirección General.

En mi turno para compartir las palabras como nuevo responsable nacional de la DJM, ya había preparado con los panas y amigos hacer entrega de una placa muy especial para "El Jefe", forma en que yo llamé y sigo llamando a quien significó un gran compañero de lucha como DJM y que hoy seguimos compartiendo escenario como DC, en la misma Área de hecho. Jamás podría negar que a la hora de hacer entrega de ese pequeño gesto a El Jefe tuve un nudo en la garganta. Creo que era por recordar el compartir cientos de actividades, de campañas de victorias y derrotas, de apoyar juntos a cientos de DJM en toda Venezuela, de compartir proyectos y la visión de una SGIV cada vez mejor y más cerca del corazón del mentor… Sin duda todo eso se resumía en unos segundos que duró la entrega de esa placa sencilla pero significativa.

El mensaje de Sensei, leído por el vicepresidente de la SGI, transmitía no sólo su alegría por lo que sucedía en Venezuela, sino su solicitud explícita de luchar al lado de la nueva directora general, así de específico era el pedido del mentor. Además, en ese mensaje habló de algo súper especial: el "tercero". Se refería a la tercera generación de liderazgo en toda campaña. Por supuesto hablaba de sí mismo como tercer presidente de la Soka Gakkai, pero por supuesto también hablaba de nuestra directora, la tercera en la conducción de la SGI de Venezuela. Así que como de costumbre Sensei dedicaba la más cálida y sincera atención a lo sucedía en Venezuela.

Esa actividad terminó con la intervención musical del Ensamble Soka que causó el desborde de alegría de muchos, incluido el director general saliente quien no pudo evitar salir a bailar al ritmo de unos tambores venezolanos, acompañado por supuesto de algunas féminas. Después del cierre del programa se tomaron varias fotos conmemorativas incluidas las que agruparon a los responsables presentes por división, los grupos de forja presentes y otros grupos de líderes. En esos minutos finales me ocupé de hacer que sobre todo los líderes de la DJM del interior pudiesen dedicar unas palabras de despedida y agradecimiento a El Jefe en una pequeña tarjeta que acompañaba la placa que hicimos. Las demás divisiones también entregaban obsequios y otros detalles de agradecimiento a los líderes salientes. Sin duda fueron momentos muy emotivos que sobre todo los líderes del interior aprovecharon para tener diálogos significativos con los líderes salientes de la DG. 

Arrancaba una nueva etapa para la SGIV, y por supuesto para la vida de cada uno de los involucrados en la nueva conducción de la organización. Los meses inmediatos siguiente sirvieron para afianzar el nuevo clima que prevalecería en la DG para esa etapa, así que estaba dispuesto a poner la más contundente determinación en desarrollar el más contundente compromiso con Sensei y con cada miembro y amigo de la SGIV.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Nueva Dirección General (2005) - 1

Desde marzo de 2000 había sido nombrado como asistente nacional de la DJM. Quien era el responsable nacional, amigo de muchos años y con quien luché dentro de la Banda de Metales (hoy Jóvenes Leones) desde hacía ya muchos años, había impulsado que fuese nombrado como asistente de la DJM, después de compartir la lucha de los años previos. 

Mi esposa también fue nombrada asistente nacional en la misma fecha. Sin embargo, debido a que la responsable de la DJF tuvo que irse a vivir al exterior, antes de terminar el año 2000 mi esposa fue nombrada responsable nacional de la DJF. Así, ambos compartimos una nueva etapa en la Dirección General de la SGIV desde ese año 2000, con un nuevo escenario para impulsar nuevas campañas y estrategias.

Nuestra motivación siempre fue generar cambios en las maneras así como revisar el fondo de las actividades y promover renovación en el sistema que prevalecía. El Grupo Soka, las suscripciones anuales, la reformulación de la Secretaría de la SGIV, el sitio web de la SGIV, el esquema mensual de actividades, etc., son muchas de las cosas que se implementaron a partir de ese año 2000, con el liderazgo que se renovó en los jóvenes de la DG.

Una de las principales tareas fue seguir impulsando que la relación mentor y discípulo volviese a ser la base y principal motivación de las acciones sobre todo de los jóvenes. Esta tarea la había retomado la responsable de la DJF que precedió a mi esposa, quien honestamente considero como la protagonista de esa revisión en la motivación principal en las actividades de forja y capacitación de jóvenes y responsables. Así los líderes juveniles íbamos marcando presencia y promoviendo los cambios en la DG de esa época.

Durante cinco años fui asistente nacional, asistiendo a la Dirección General que llegué a considerar un cónclave nada sencillo y lleno de complejas relaciones entre quienes la integraban. Esa complejidad ocasionó que luego de un par de años, sencillamente no aguantara el ritmo, el clima, el ambiente que se generaba en ese cónclave, pidiendo a mi responsable nacional disculpas pero que me permitiera dejar de asistir a las reuniones de DG, por considerar que no tenía la fuerza y energía vital para continuar participando de esas complejas relaciones. Mi responsable, aun sin estar de acuerdo, respetó mi solicitud, que de hecho implicaba que él confiara en mí la responsabilidad de conducir el movimiento de la DJM en Caracas, y él enfocarse más a la atención de las regiones del interior. Por otro lado, quien no me perdonó por ese "abandono temporal" fue mi esposa, quien no dejó de recordarme por siempre que eso no lo hubiese hecho Sensei, que él jamás hubiese abandonado a un escenario como ese de esa manera.

Fueron meses que dejé de asistir a las reuniones de DG, llegué a pensar que era más productivo dejar a mi responsable nacional que sólo él participara y me pasara las decisiones más importantes para luego impulsarlas en el resto de la división. Acepté mi intolerancia, al punto de considerarme incapaz de poder participar en las reuniones de DG por no tener la fortaleza y la capacidad para producir diálogos amenos y que generaran acuerdos más dinámicos. Y esa aceptación por supuesto también incluía menosprecio hacia el resto de quienes integraban la DG.

Retomé la participación a las reuniones de DG luego de compartir la situación con un gran amigo del exterior, quien al darme su opinión causó la reflexión profunda y necesaria sobre lo que estaba haciendo y el cambio de actitud inmediato que necesitaba realizar para comportarme como un verdadero discípulo y sucesor del mentor. Sus palabras las recuerdo siempre, porque me invitó a reconocer que cualquier cambio debía originarse en mí, no en ellos, que mi concepto sobre la personalidad de los demás sería la causa para que, en el futuro, los líderes de relevo tuviesen un concepto similar sobre mí. Así que basado en la firme convicción de generar causas distintas que aseguraran un futuro distinto, renové el compromiso de participar en la DG de manera activa y decidida.

El director general de esa época siempre buscaba el acuerdo general y absoluto, cosa que no era nada fácil ni dinámico, sin embargo fue su figura la que extraía el respeto común de todos que posibilitó el mantenimiento y desarrollo de la SGIV durante sus más de 20 años al frente como director general. Siempre lo llamaba "el eterno DJM", a veces "el eterno Guardián de la Paz", porque siempre se quedaba hasta el final de la jornada y sólo cuando ya todos nos habíamos ido del kaikan, él cerraba y salía sólo a su hogar. Obviamente era otro tiempo, otra época. Su preocupación por todos nosotros siempre fue manifiesta y nunca dudó en reconocer el esfuerzo de los que se esforzaban "detrás de bambalinas", en la sombra, esos que no buscaban reconocimiento. Él se los otorgaba.

En esa DG (previa a 2005) también sucedía algo muy particular: yo compartí escenario no sólo con mi esposa (responsable nacional de la DJF) sino también con mi padre (responsable nacional de la DC). En ambos casos nunca fue un problema alzar la voz para señalar mis desacuerdos con cualquiera de los dos en las reuniones de DG. Por supuesto esto no era lo que el resto esperaba, al menos no todos. Siempre percibí que algunos esperaban que siempre estuviéramos de acuerdo en todo, por lo que me enorgullece haber demostrado en la acción que el criterio propio siempre prevaleció en los tres, pensando siempre en el beneficio de los miembros por sobre cualquier otra cosa.

Así pasaron cinco años en los que como asistente nacional de DJM ponía mi mejor esfuerzo para ganar la confianza del resto de los integrantes de la DG. Al lado de los demás líderes juveniles logramos impulsar los cambios de manera progresiva que se iban percibiendo en toda la organización. Por otro lado, poco a poco se iba haciendo más necesario que el director general lograra el relevo en la conducción de la SGIV, principalmente por su salud. Aunque hoy sigue siendo muy dinámico, fresco y jovial, merecía un ritmo más relajado en sus actividades que siempre incluyeron desplazarse a cualquier lugar del país que necesitara apoyo.

Pero, ¿cómo se nombra un nuevo director general? Ante esa coyuntura la respuesta se encuentra en la propia estructura de la Soka Gakkai: cuando se va a nombrar a alguien en el nivel de Grupo, el diálogo se desarrolla en Sector y demás niveles; cuando se realiza nombramiento en Sector, el diálogo se desarrolla en Zona y niveles siguientes… Así, en la Soka Gakkai el diálogo sobre el análisis de un nivel siempre se desarrolla en las instancias siguientes, nunca en el mismo nivel. Entonces, ¿quién realiza el análisis sobre la dirección general de un país? Obviamente, la SGI, a través de su oficina para América Latina y los vice-presidentes asignados para la región. Es en ese nivel donde se analiza y se dialoga cada vez que se realiza un nombramiento de nivel nacional. Todos esos datos, intercambio de información, sugerencias, que generan la toma de decisión para nombrar a un responsable nacional, se toman en ese escenario: la SGI. 

De esa manera el vice-presidente de la SGI para la región inició los diálogos pertinentes y se generó el escenario para la renovación de la Dirección General de la SGIV. El vice-presidente debe haber realizado dos o tres viajes previos a junio 2005, no recuerdo bien, pero fueron los necesarios para promover todos los diálogos que fueron generando una especie de consenso en el nombramiento de la nueva directora general. Sí, Venezuela tendría a una mujer al frente de la Soka Gakkai, situación que, al menos en ese momento sería la segunda en toda la SGI y la única en toda América.

Con la decisión tomada para realizar el nombramiento de la nueva directora general, se daba también el análisis y toma de decisión para nombrar nuevos responsables nacionales de cada división. Es así como mi responsable nacional recomienda que yo asuma su relevo con toda confianza, él manifestaba estar más que tranquilo y confiado en que yo lo relevara, nuestro vínculo y trabajo juntos por más de 20 años nos brindaba una confianza mutua que honestamente sigo apreciando y compartiendo con todos los que puedo como ejemplo de respeto, aprecio y reconocimiento por el esfuerzo del otro.

En el caso de mi padre y esposa, como eran los responsables nacionales vigentes, también fueron relevados por quienes eran sus asistentes en ese momento. En el caso de mi esposa, ella era, de los responsables nacionales, quien menos tiempo tenía como tal, así que quizás ese fue el cambio que me pareció más inesperado. Sin embargo el argumento principal era la búsqueda de una renovación completa de las principales posiciones nacionales, así que tanto mi padre como mi esposa salían de la DG y pasaban a ser asesores de sus divisiones.

De esa manera todo se preparaba para realizar los nuevos nombramientos en junio de 2005, en una actividad a nivel nacional convocando a los responsables el todo el país y con la presencia del vice-presidente de la SGI, quien representaría al presidente Ikeda y transmitiría su mensaje especialmente dedicado a esa ocasión.

2007 - El avance en el desarrollo de los jóvenes

La SGIV formalizó las actividades del Grupo de Estudiantes y Grupo futuro en julio y septiembre de 2006, respectivamente. Así que para 2007 ...