lunes, 30 de marzo de 2020

Sucesores 2005 - Caracas (2)

Además de tener a la Orquesta Sinfóníca Juvenil de Caracas como actores principales de Sucesores 2005, habíamos establecido vínculos para tener una representación de la Selección Nacional de Fútbol de Venezuela a través de escribir a la Federación explicando nuestro deseo de entregarles un reconocimiento. Fueron tiempos en los que, con Richard Páez como Director Técnico, la selección de mayores había logrado muy buenos resultados en una etapa de renovación y nueva generación de jugadores reconocidos por su desempeño por jóvenes y adultos. Así que también se corrió la voz de que "la Vinotinto" estaría presente con una representación de sus jugadores.


Además, Néstor Torres llegó siendo recibido con mucho cariño por los miembros de Venezuela que logramos compartir con él momentos previos, e igualmente recibimos de su parte mucho agradecimiento por la invitación y su expectativa por poder transmitir ánimo, alegría y convicción con su participación el sábado 15. Su deseo era hacer un par de piezas cortas, una de su autoría y otra logrando una interacción con la orquesta juvenil.



El sábado 15 de octubre de 2005 la jornada empezó bien temprano, todos los comités estaban listos días antes con las acciones precisas a realizar desde la llegada al lugar. Además se llegaba, al igual que en todas las actividades de Sucesores 2005, con millones de daimoku acumulados. Coordinadores y miembros de los grupos de capacitación llegaban en tandas que iban completando las tareas a cubrir. Incluso algunos jóvenes líderes de otras regiones lograron acompañarnos ese día. Los grupos de capacitación vestían sus uniformes, las damas y los caballeros que apoyaron vistieron las franelas distintivas de la actividad.




Algo que la Soka Gakkai siempre impulsa y es reconocida por eso, es la atención y cuidado a cada local e instalación que usa, dejándolo incluso mejor a como fue recibido. Y la Concha Acústica de Bello Monte no fue una excepción. Grupos de damas, caballeros y jóvenes fueron atendiendo detalles a reparar y reconstruir de las instalaciones (incluso días antes). Escalones, detalles en las gradas, en los cuartos y espacio interiores, baños, etc. La limpieza y acondicionamiento fue realizado con una atención que distingue a los Bodisatvas de la Tierra, quienes actúan con el corazón puesto en la felicidad de los demás.


La decoración también se realizó de manera muy puntual pero significativa, mostrando en lugares bien elegidos imágenes que identificaban la actividad para todos apenas ingresaran a las instalaciones. Siendo un lugar tan espacioso esto fue un logro destacable para los chicos que así lo diseñaron. Las imágenes en pendones que se realizaron incluso fueron usadas en varias regiones del país en sus actividades, eso fue pensado así por los jóvenes diseñadores.




Las damas asumieron su rol de madres y cuidaron a cada joven involucrado en la logística como sólo las madres saben hacerlo. Los caballeros mantuvieron su valiosa postura de apoyar cada aspecto y solicitud que los coordinadores juveniles solicitaran. De hecho, todo el recorrido desde la parte baja de Bello Monte hasta la entrada del local, fue cubierto por los valiosos caballeros dispuestos a recibir como verdaderos tesoros a los jóvenes que asistieron.



La orquesta llegó a la hora esperada para su ensayo y prueba de sonido, y este fue otro de los detalles a solventar, ya que el equipo necesario para una orquesta sinfónica es muy especializado y obviamente costoso. A través de una empresa ya conocida por la SGIV se instalaron micrófonos y demás equipos para lograr que un local abierto y diseñado para más de 4.000 personas, proyectara el sonido de la manera apropiada. Los equipos y los técnicos no eran precisamente los idóneos, pero fueron lo conseguido. El ensayo no fue del todo ideal, hubo detalles que no satisfacían al director, pero era lo disponible y se quedó en corregir sobre la marcha. La hora para prepararse y recibir a los invitados se acercaba.

Los Grupos de toda Caracas habían planificado cómo invitar, animar y agrupar a sus invitados para lograr que llegaran sin mayores complicaciones a la Concha Acústica. Los Grupos más lejanos incluso planificaron transporte para decenas de chicos que invitaron. Así, fueron llegando de a decenas a la parte baja de Bello Monte o directo al local. El transporte planificado junto a la Alcaldía iba subiendo a los invitados. Todo el recorrido era resguardado y atendido por los caballeros identificados con las franelas del evento, así los invitados se iban sintiendo ambientados desde que llegaban a las cercanías del local.


El comité de recepción se basaba en jóvenes muy activos que recibían a los grupos de invitados, traídos además principalmente por damas que acompañaban a los jóvenes de sus comunidades. Se les indicaba dónde entregar las invitaciones/entradas y luego los conducían hacia las zonas dónde sentarse, todo planificado para ir llenando las gradas por secciones, garantizando que se fuera llenando el espacio de la manera más pareja posible.




A medida que llegaban los jóvenes iban llenando las gradas, poco a poco se iba generando el ambiente de Sucesores 2005. Jóvenes miembros, nuevos practicantes junto a sus familiares y amigos armaron un escenario perfecto para difundir el mensaje de la actividad: "Ampliar la red de personas comprometidas con el bien de la humanidad".


Con todo listo se iniciaron los actos previos, agrupaciones culturales de jóvenes que realizaron actos de danza y otras disciplinas artísticas y acrobáticas. Estos grupos fueron creando el ambiente para el inicio oficial de la actividad. Mientras los jóvenes iban llenando las gradas, la música iba siendo ya protagonista de la jornada.





Los Maestros de Ceremonia marcaron el inicio oficial de la actividad. Fueron 8, desde el más joven hasta el más adulto de los divisiones juveniles, 4 DJM y 4 DJF, con diálogos cortos y precisos para dar la bienvenida a la actividad. Incluso se planificó para que el inicio lo marcara el descenso de uno de ellos en rápel por la pared de contención del lugar, con el obvio apoyo de integrantes de Defensa Civil, dando un toque especial y llamar la atención del público e iniciar el programa oficial. Estos jóvenes lograron transmitir el mensaje de la actividad presentando la SGIV a los cientos de jóvenes que la conocieron ese día.


Finalmente la Orquesta Sinfónica Juvenil de Caracas fue presentada y desarrolló su programa musical variado e incluso fresco y juvenil, para un público que no está acostumbrado a la música orquestal, el director supo dar el toque necesario para involucrar al público con música jovial y familiar para la mayoría de los asistentes. Como era de esperarse, el nivel de la música de la orquesta fue reconocido por los asistentes con sendas jornadas de aplausos.





El director, además de su compromiso profesional con el evento, demostró ser ganado por nuestro objetivo, por el corazón de los organizadores, con la participación sincera de los jóvenes de la SGIV que lograron transformar cualquier duda previa que tuviera y en su rol de conducir a los jóvenes músicos dejó ver su sonrisa plena de agradecimiento y entusiasmo por el reconocimiento tanto del público y como de los organizadores.




Tal como estaba planificado, a la orquesta se le haría entrega no sólo de recién creado reconocimiento de la SGIV "Constructor de la Paz", sino que además se les haría entrega de un obsequio muy especial. La responsable nacional de la DJF condujo la entrega de ambas cosas; el director recibió honrado y complacido el reconocimiento "Constructor de la Paz" a nombre de toda la institución y de los jóvenes de la orquesta; y además, se hizo entrega como donación y obsequio de dos flautines, para ser usados por quienes la institución lo considerara. Estos flautines habían sido recibido por Venezuela hacía muchos años antes y se seleccionaron dos para realizar este donativo a la orquesta participante como agradecimiento a su participación en Sucesores 2005. Tanto el director como los integrantes de la orquesta no pudieron ocultar su asombro al recibir este obsequio de la SGIV, ya que estos instrumentos son muy valiosos tanto a nivel económico como musical. El diálogo interno de los jóvenes de la orquesta dio a entender que estarían más que animados a "ganarse" el derecho a usarlos. El director de la orquesta había transformado cualquier postura previa que tuviera hacia la SGIV y su corazón quedaba adherido a nuestros objetivos como organización que promueve la paz a través de la cultura y la educación.

[Años más tarde este director se volvió a encontrar con la SGIV, en Ciudad Guayana, y su disposición a participar en una actividad de nuestra organización fue absolutamente positiva]


A mí me tocó hacer entrega del reconocimiento "Constructor de la Paz" a la representante que nos acompañó de la Federación Venezolana de Fútbol quien asistió representando a todos los jugadores, a quienes la SGIV decidió otorgar este reconocimiento por unir a los venezolanos en una época de mucha división social. Con sus victorias y aprendizajes lograron ganar de corazón de la mayoría de los venezolanos uniéndonos a través del deporte.





Para cerrar la jornada la MC principal daba la bienvenida a Nestor Torres, artista internacional. Néstor salió como era de esperarse, con una energía desbordante, pero al principio de su interpretación, el micrófono especial de su flauta no funcionaba correctamente. El director de la orquesta incluso apoyó para mejorar el sonido y mostró una actitud muy solidaria que trascendió "lo musical" y atendió a Néstor como "un compañero más" del evento Sucesores 2005. Después de algunos segundos el sonido se corrigió y los asistentes disfrutaron del talento mundialmente reconocido del flautista.



Tal como lo había considerado, para su segunda pieza Nestor deseaba involucrar a los jóvenes de la orquesta, quienes se mantuvieron atrás durante toda la presentación de Nestor. Haciendo señas a los muchachos, les pedía que sólo ejecutaran dos notas musicales según su indicación, los muchachos al principio no entendían o no sabían si hacerlo o no, y de manera natural dirigieron su mirada al director, quien les asintió y motivó a hacer lo que Nestor les pedía. Así, con estas dos notas de fondo Nestor pudo improvisar con mucha maestría melodías con su flauta que cautivaron aún más al público. Al finalizar su ejecución, aquellos que aún no lo conocían quedaron más que satisfechos y sombrados por su talento y desbordante energía en el escenario.





Resultado final: sábado 15 de octubre
2.001 jóvenes entre asistentes y participantes.

Así terminó una jornada de meses de preparación, horas de ejecución y con el trabajo en verdadera unidad de itai doshin de las 4 divisiones de la región capital. Jóvenes satisfechos por la labor que terminaba garantizando el buen traslado de los invitados a sus hogares y de todos los jóvenes y adultos miembros que apoyaron el exitoso desarrollo de la actividad. Al finalizar las tareas de recolección de todos los insumos y mobiliarios que se debían sacar del lugar, hubo tiempo para fotos grupales incluyendo a Nestor Torres como un amigo y compañero más protagonista de la victoria de Sucesores 2005 - Caracas.


La energía vital que sentíamos no había sido desgastada por la intensa jornada, incluso tuvimos oportunidad de una cena del comité central junto a Nestor Torres e integrantes de la Dirección General, como agasajo y gesto de agradecimiento a su participación. 

Quedábamos llenos de convicción y dispuestos a apoyar el resto de las 11 actividades culturales a realizarse en el país, los líderes juveniles en Caracas nos disponíamos a llevar toda esa energía, alegría, convicción, confianza y apoyo para hacer lo que fuese necesario, para que los jóvenes del interior estuvieran seguros que con el daimoku y la identidad de ser Sucesores de Venezuela, sus actividades serían igual de victoriosas que las dos ya realizadas (Anzoátegui y Caracas).

Sucesores 2005 tendría nuevos protagonistas en el resto del país.

sábado, 28 de marzo de 2020

Sucesores 2005 - Caracas

La fecha fue lo primero que se estableció, el 15 de octubre fue el día separado y solicitado para no usar en el resto del país. Deseábamos repetir el mismo día que cinco años antes, cuando un domino 15 de octubre se inició todo el proceso que identifica a los Sucesores de Venezuela.

Definir el local, la agrupación cultural a invitar, fueron tareas inmediatas. Se manejaron muchas opciones para ambos casos, las ideas fueron muchas, las averiguaciones precisas no tantas, pero se fueron definiendo mientras pasaban las semanas.

Los comités fueron siendo confirmados con premisas básicas: al frente debían estar un DJM y una DJF con criterio de liderazgo, capaces de animar e involucrar a otros, mantener el objetivo claro de que todo el movimiento se hacía pensando en corresponder al Mentor. Los coordinadores directos de Sucersores 2005 - Caracas fueron mi hermano y una de las asistentes nacionales de la DJF. En el análisis final, siempre habrá un porcentaje de esos coordinadores que lograron esto con más facilidad que otros, en cualquier caso, tanto los responsables generales como los coordinares de esos comités, pusimos nuestro máximo esfuerzo por mantener esta premisa.

El local era algo fundamental, así que después de pasear por varias alternativas, las diligencias, conexiones y vínculos que se usaron terminaron por definir la Concha Acústica de Bello Monte como el escenario para Sucesores 2005 - Caracas. Entre los comités se incluyó el apoyo en el traslado a los asistentes desde la parte baja de Bello Monte hasta la entrada. La meta era superar los 2 mil jóvenes, así que el transporte sería vital para esto. Las invitaciones a repartir, cómo se harían esa distribución, de qué manera involucrar a los Grupos y a cada persona vinculada, jóvenes y adultos, también fueron tareas que fueron revisando los comités armados.


Como de costumbre, los grupos de capacitación para el apoyo logístico, Biakuren Alegría y Guardianes de la Paz, se pusieron al frente de la planificación de todos los detalles necesarios para el buen desarrollo de la actividad, contando con el apoyo de miembros de las divisiones de adultos que incluso contaban con apoyo de instituciones como Defensa Civíl. Su preparación incluyó varias visitas al local con todos los integrantes de sus grupos para evaluar cada espacio y las necesidades a cubrir. El liderazgo de estos grupos fue vital para el éxito del 15 de octubre.



Un comité muy valioso fue el responsable de ir creando el ambiente de ánimo y compromiso con Sucesores 2005, que fue ideando cómo realizar esa campaña usando no sólo el Seikyo Criollo con publicaciones en páginas específicas, sino también usando el correo electrónico para distribuir boletines digitales con informaciones, orientaciones, metas, y hasta experiencias de los involucrados en la campaña a todo el país. Hasta boletines impresos se pudo elaborar, que llegaron junto al Seikyo Criollo a todo el país. Esta campaña lograba difundir con homogeneidad la información más certera para todos los Grupos, miembros y amigos de la SGIV en toda Venezuela. Al frente de este comité estaban dos líderes juveniles que muy bien manejaban estos recursos y lograron causar el movimiento que se deseaba en todo el país.



Una de las chicas propuso extender invitación incluso a miembros del exterior, en este caso reconocidos o con fama por su profesión. De manera específica se invitó a Roberto Baggio (futbolista), Orlando Cepeda (beisbolista) y Néstor Torres (músico). Todos, individuos reconocidos mundialmente y que se encontraron con el presidente Ikeda en distintas oportunidades. A todos se les contactó a través de la SGI de su país, después de la autorización de la SGI para América Latina, primer paso indispensable.

Después de algunas semanas, el único que respondió con intención y posibilidad de acompañarnos fue Néstor Torres, que además es músico profesional y mostró su deseo de participar con su talento en la actividad, obviamente como invitado especial. Al ser integrante activo de la División de Artistas de la SGI-USA nuestra solicitud debía ser enviada a ellos, y había una condición muy importante, la SGIV debía asumir responsabilidad de los gastos para su viaje a Venezuela. Nuestra directora general apoyó nuestro deseo de contar con Néstor Torres en la actividad de octubre, así que todo fluyó para garantizar su participación y visita a Venezuela durante ese fin de semana del sábado 15 de octubre.

He dejado el tema de los protagonistas en escena de la actividad por tener más detalles complejos para compartir. Se pensó mucho a quiénes invitar, agrupaciones musicales principalmente, de todos los estilos y trayectoria. Creo que fue nuestra directora quien sugirió aprovechar vínculos previos con el Sistema Nacional de Orquestas, ellos habían sido invitados de la SGIV en actividades anteriores, en la inauguración de la exposición itinerante "El arte de los niños el mundo" por ejemplo, cuando se mostró en el lobby del edificio de Ministerio de Educación unos par de años antes. Así que esa fue la puerta que tocamos.

El Sistema nos respondió muy amablemente y nos pidieron contactar directamente al director de la Orquesta Juvenil de Caracas en ese momento. Me tocó iniciar ese vínculo y fui a un primer encuentro a sus oficinas. Fui recibido por el director quien me mostró no sólo que le habían transmitido poca información de la actividad (quizás no tenían por qué darle muchos detalles), pero no fue nada cómodo percibir que en realidad no estaba tan dispuesto a participar en nuestro evento. Confieso que sentí mucha inseguridad al tener que "vender" como si fuera un promotor nuestra actividad para hacerla "atractiva" a este director, alguien acostumbrado a otro tipo de eventos y en escenarios distintos a la Concha Acústica, lugar que tampoco le resultaba ideal. Incluso al contarle que Néstor Torres deseaba participar, pues tampoco mostró mucho interés, porque no conocía a Néstor Torres. Después de contarle su trayectoria, Grammys, Gloria Estefan y demás, pues no mejoró mucho su interés. En todo caso, tomó nota de fecha, lugar y me compartió el posible repertorio que prepararía. Estaba consciente de la actividad juvenil para todo público. Yo, siempre asumiré ese encuentro como el resultado de mi poca convicción, mi duda sobre lo que me iba a encontrar y mi falta de convicción en transmitirle a esa persona, que no tenía por qué conocernos, la importancia de Sucesores 2005 para nosotros.

Deben haber pasado 4 o 5 semanas para el segundo encuentro con el director, ya era octubre y sólo era la visita de rigor para saber cómo iba todo y preguntarle detalles definitivos del repertorio para incluir en el programa e invitaciones, cuántos muchachos serían para refrigerios y su atención en el escenario, confirmarle el deseo de Néstor Torres de hacer algo en conjunto a la orquesta juvenil y hasta de obsequios que deseábamos entregarles ese día. Su respuesta no podía más inesperada: había decidido no participar en nuestro evento (que era la semana siguiente).

Aunque mi reacción fue de evidente asombro e incredulidad, su decisión se mantuvo, pidiendo unas disculpas "moderadas" ante mi insistencia que ellos eran el acto principal. Sin siquiera darme una "sugerencia" de alguna otra orquesta del Sistema que pudiera suplirlos, salí con el ánimo en mínimo. Al salir de su oficina y de camino al carro iba pensando qué íbamos a hacer, qué decir al comité, pero antes que nada, qué iba a informar a la directora general. La llamé y mientras le contaba su reacción era de igual incredulidad, pero su reacción fue mucho más contundente que la mía. Me pidió no informara nada, que ella iba a llamar al director.

Mientras manejaba de regreso no dejaba de pensar en nuevas alternativas, en transmitir ánimo (que lo tenía al mínimo) al resto del comité, que el tiempo era poco pero que ya resolveríamos de alguna manera... hasta que me llamó nuestra directora general. Me dijo "todo sigue igual", queriendo transmitir que no había cambios, la Orquesta Juvenil se presentaría y aunque me dio muchos detalles de lo que conversó, sólo lo resumo describiéndola como "una leona protegiendo a sus cachorros", lo que le dijo al director fue de tal contundencia que él pidió disculpas y mantuvo todo el programa según lo definido. Sucesores 2005 - Caracas tenía todos los ingredientes listos.

El sábado 15 de octubre de 2005 estuvo lleno de detalles para destacar.

martes, 24 de marzo de 2020

Sucesores 2005 - Anzoátegui

Después de la reunión con la gran mayoría de todos los jóvenes líderes y miembros activos de las Divisiones Juveniles en Caracas, arrancaba la campaña para que Sucesores 2005 lograra todos sus objetivos en todo el país.

Cada región tenía al menos a un líder de la DJF y uno de la DJM asignados para su cuidado e impulso. La comunicación corrió por todo el país impulsando el daimoku como principal acción, tanto a nivel individual como en campañas que impulsaban los grupos. 

Las divisiones de adultos también se iban involucrando a medida que pasaban las semanas, porque el objetivo era lograr que cada Grupo hiciera sus listados de invitados, que cada persona vinculada al Grupo realizara su propio listado de jóvenes a los que invitaría a su actividad.

Una de las principales actividades que se usó para ir generando el movimiento en cada región y Grupo fue el taller "Jóvenes Constructores de la Paz" que ya estaba cumpliendo un año desde su creación en julio de 2004. El objetivo era que progresivamente se hicieran los talleres necesarios para ir involucrando a más jóvenes en la campaña hacia las actividades de octubre. En muchas regiones el taller fue una estrategia muy positiva para que más jóvenes fueran conociendo la SGIV y animarse a participar en la actividad de octubre.

Mientras avanzaban los meses se iban confirmando las fechas de cada actividad en todo el país. La única fecha que se pidió al resto del país "no usar" fue el sábado 15 de octubre, asignado para Caracas. El resto del país fue escogiendo otra fecha, y así tanto los líderes de Caracas como miembros de los grupos de capacitación de la capital, pudimos viajar a apoyar el resto de las actividades. Esto fue vital, en todo el país las regiones recibieron apoyo de líderes y jóvenes miembro de los grupos de capacitación, muy necesarios en algunas regiones más que en otras. En definitiva, la forja se iba profundizando con esta visión: el desarrollo del liderazgo local, y el impulso de líderes juveniles con visión nacional.

Y así llegamos a la primera actividad de Sucesores 2005, realizada en Anzoátegui, que incluyó también a Sucre y Monagas (Área Oriente). La actividad más grande después de la de Caracas. Se había alquilado el salón más grande del Hotel Maremare, costoso, pero con toda las comodidades para albergar a los más de 1.000 jóvenes que llegaron. Anzoátegui había desarrollado una campaña muy disciplinada, organizada e intensa para garantizar la victoria en la asistencia, organizaron el viaje de los jóvenes de los otros estados, autobusses que buscaron agrupaciones de ciudades cercanas, incluso un buen diálogo con brigadas de los Scouts de Venezuela con sede en Anzoátegui que también se desplazaron hasta la actividad en una organización muy bien planificada.

De Caracas viajamos un par de carros, los dos responsables nacionales más jóvenes de los grupos de capacitación dispuestos a "hacer lo que fuera necesario" para apoyar el desarrollo de esta primera de las 13 actividades culturales del país. Mi esposa (asesora de la DJF) y mi hijo vinieron también en ese viaje. Estaré eternammente impresionado y agradecido por la labor que desarrollaron estos jóvenes (hoy no tan jóvenes) al viajar a donde fue necesario para apoyar estas actividades. Sin duda la buena fortuna que acumulamos aquellos que no escatimamos esfuerzo para apoyar a cada región, es y seguirá siendo incalculable.

Al salir bien temprano de Caracas, llegamos con buen tiempo para involucrarnos en los aspectos organizativos previos a la actividad. Al llegar quedamos asombrados del salón del hotel, muy grande. Más de mil sillas fueron instaladas. Y los líderes y jóvenes activos de Anzoátegui estaban uniformados con liquiliquis azul oscuro, algo que sin duda nos impactó a los que llegamos de la capital. Los máximos responsables de las divisiones de adultos estaban igualmente uniformados, el resto de los adultos participó de manera invaluable en la recepción de los cientos de jóvenes que llegaban. Fue una gran muestra del trabajo de las 4 divisiones en conjunto.

Antes del inicio, ya se confirmaba lo aparente, más de mil jóvenes llegaron a la actividad. El programa estaba muy bien estructurado, mensajes de agradecimiento, la participación de agrupaciones culturales exaltando el folclor de la región, un grupo de teatro de jóvenes de Anzoátegui que transmitió mucha alegría y finalmente, los jóvenes de Anzoátegui organizaron una coral de miembros y nuevos practicantes, algo que no era el perfil de lo que se había solicitado, sin embargo fue su deseo y convicción y así lo realizaron, cantando música tradicional de la Soka Gakkai a los presentes.




Resultado final: domingo 9 de octubre
1.150 jóvenes entre asistentes y participantes.

Fue un inicio ideal desde el punto de vista de la organización, planificación, logística, ejecución y logros para el resto de la campaña. Los líderes de Oriente (Anzoátegui, Monagas y Sucre) garantizaban con este logro el éxito del resto de la campaña de Sucesores 2005. Ellos quedaron muy satisfechos de su actividad, orgullosos de sus logros y agradecidos de la gran oportunidad que brindó la SGIV para expandir sus vidas, muchos venciendo obstáculos y expandiendo su vida al máximo para contribuir con sus victorias a la victoria del Área. Esto es Soka Gakkai, eso es kosen-rufu.

Los jóvenes de Caracas iniciamos viaje de retorno al finalizar la actividad y luego de felicitar y agradecer el esfuerzo de los jóvenes de Oriente. En estas jornadas el éxito se completa con el buen retorno de los viajeros, no sólo el nuestro, sino el viaje de todos los que debían desplazarse a otras ciudades y estados, el daimoku se mantenía para que fuere un retorno exitoso para que la jornada fuera una victoria absoluta.

Así fue. Todos los viajeros llegaron a sus ciudades y estados sin mayores inconvenientes. Nosotros, los de Caracas, hicimos una pequeña parada en una de las playas de Anzoátegui, los muchachos Guardianes se dieron un merecido chapuzón y luego seguimos el viaje de retorno. Llegamos a Caracas agradecidos y concientes de la gran causa e inicio que se había realizado.

La siguiente actividad que venía sería la más grande en tamaño y organización: Caracas.

lunes, 23 de marzo de 2020

Sucesores 2005

La primera actividad que me tocó liderar como responsable nacional fue la celebración de "Sucesores de Venezuela 2005". Junto a la nueva responsable nacional de DJF, con el apoyo de los responsables nacionales salientes, el nuevo responsable de la DC y nuestra directora general, Sucesores 2005 fue y será una actividad resaltante para la SGIV.

El deseo era celebrar el 5to aniversario de la Convención de Sucesores realizada en octubre de 2000. En esa celebración reuninos 600 jóvenes de todo el país y 20 jóvenes de 5 países de América Latina. En esa ocasión, los grupos culturales de la SGIV fueron los protagonistas de una jornada donde se inició la identidad como Jóvenes Sucesores de Venezuela, aquellos que asumíamos el sueño del Mentor en Venezuela.

Para esta ocasión, 5 años después, la celebración debía ser considerablemente más grande, el crecimiento de las divisiones juveniles era el suficiente como para organizar una actividad de mayor envergadura. De hecho, se evaluó si se hacía una sola actividad (como en octubre de 2000), pero el consenso giró hacia promover actividades en la mayoría de las regiones.

Así, en marzo de 2005 se comenzó el diálogo entre los responsables máximos de las dos divisiones. Hasta ese momento yo continuaba como asistente nacional de la DJM, así que junto al responsable nacional y otros DJM responsables de Zona y Área, nos juntamos a las DJF y se conformó ese primer comité donde se evaluó impulsar actividades en todo el país, fortaleciendo no sólo a los líderes regionales juveniles, sino también al trabajo en conjunto a las divisiones de adultos, ya que la organización de cada actividad conllevaría suficiente trabajo para que las 4 divisiones trabajasen en auténtica unidad de itai-doshin.

Aunque hubo un relevo de responsables nacionales con la nueva dirección general (nombrada el 5 de junio de 2005), en la Dirección General ya se había dialogado suficiente sobre el deseo de los jóvenes de la SGIV para celebrar el 5to aniversario de los Sucesores de Venezuela con actividades culturales en cada región, así que la nueva DG, liderada por la nueva directora general, impulsó nuestra determinación de garantizar la victoria en cada una de las 13 actividades que se realizarían (no 14 como escribí en la entrega anterior).

En marzo, uno de los puntos primordiales que el comité se estableció fue "primero daimoku", confirmando la acción principal para lograr que estas celebraciones cumplieran sus objetivos. Basados en esto, en Caracas y el resto del país los jóvenes iniciaron campañas de daimoku mensual y jornadas en días específicos para hacer "maratones" de daimoku. De esa manera en todo el país los máximos responsables juveniles iniciaron la lucha para la victoria de Sucesores 2005 con la acción correcta: el daimoku.

En mi casa el daimoku también fue protagonista. En este lugar donde vivimos desde 1993, nuestra familia tiene la fortuna no sólo de contar con una apartamento tanto para mis padres como para cada uno de sus tres hijos, sino que además en cada hogar, de una manera u otra, siempre ha funcionado un Grupo de la SGIV, así que recibir miembros, nuevos practicantes y sus invitados siempre ha sido natural para toda nuestra familia. Fuese en casa de mis padres, que llegaron a tener un salón muy grande para reuniones, en casa de mi hermano o en mi casa, siempre funcionó un Grupo de la SGIV. Por otro lado, cuando funcionaban como sede la casa de mis padres o la de mi hermano, en mi casa dejaron de ser frecuentes las reuniones del Grupo, porque ya tenían una sede en las otras dos casas.

Así que esta celebración de Sucesores 2005 trajo la necesidad de un lugar para reunirnos los líderes juveniles en el comité que se armaba y dio la oportunidad para abrir mi casa nuevamente a reuniones y jornadas de daimoku. Fue por esto que decidimos "ampliar" el espacio para que entraran más personas.

Originalmente mi casa tenía tres habitaciones y desde que la ocupamos un cuarto estuvo destinado al butsudan, ahí se realizaron las reuniones del Grupo El Caribe en algún momento. Sin embargo, al ser un cuarto la cantidad de personas que podían participar en una reunión o jornada de daimoku era muy limitado. Así, decidimos tumbar un par de paredes para ampliar ese espacio, unir la sala con el lugar donde estaba el butsudan, y así el espacio se amplió significativamente.

Las reuniones del comité y las jornadas de daimoku donde invitamos a jóvenes de toda Caracas ya tenían en mi casa un espacio donde 30 o 40 personas podían reunirse con más comodidad. El comité tuvo en mi hogar un escenario regular para dialogar, definir, analizar y desarrollar toda la campaña que involucró Sucesores 2005.

24 de junio, comité de Sucesores 2005

El comité central definió parámetros generales, como la meta de asistencia nacional, la imagen y logotipo de las actividades, los criterios para los invitados y sobre todo algo muy importante, quiénes serían los protagonistas "en tarima". 

Las divisiones juveniles habían crecido, sí, en comparación a la Convención de Sucesores 2000; había más responsables en cada estructura, los grupos de capacitación se habían desarrollado con más firmeza... sin embargo, a nivel nacional no había la cantidad de jóvenes suficientes, ni el tiempo, para desarrollar agrupaciones culturales que llegaran al nivel necesario que fuese atractivo, atrayente, para otros jóvenes no miembros de la SGIV, quienes serían los principales invitados. Por esto se definió como perfil general de cada actividad, que los jóvenes miembros de cada región de la SGIV participarían en el desarrollo logístico y organizativo de su actividad, convocando a agrupaciones culturales con reconocida trayectoria en su propia región, siendo ellos los invitados especiales en tarima.

Como un gesto de reconocimiento de la SGIV a cada institución cultural que lográsemos convocar en todo el país, se ideó la creación de un reconocimiento de la SGIV, algo que simbolizara tanto nuestro agradecimiento por participar en nuestras actividades, como el reconocimiento a la labor de dicha institución en pro de la cultura, la educación y la paz. Tomado como base el logotipo del taller "Jóvenes Constructores de la Paz", creado y usado desde hacía un año antes, se elaboró este reconocimiento en vidrio y piedra, con un tamaño apropiado, discreto y de excelente calidad. No recuerdo cómo llegamos a la persona que los elaboró, pero se mandaron a hacer los suficientes para ser entregados en todo el país.


Reconocimiento "Constructor de la Paz"

Mi hermano junto a otra diseñadora, amiga de toda la vida, con quien hemos compartido de hecho varios viajes Gakkai (Japón, Perú), desarrollaron la imagen y el logotipo para estas actividades culturales a nivel nacional. Ya existía la imagen de cada división, incluso la imagen de ambas divisiones, que se extendió a la "bandera de las Divisiones Juveniles" creada un par de años antes, así que este logotipo debía unificar todo esto, el desarrollo de ambas divisiones proyectándose hacia el futuro. Así, nació el logotipo de Sucesores 2005...



La meta nacional se estableció en lograr que 5.000 jóvenes asistieran a las 13 actividades a nivel nacional, asignando una "cuota" de esa meta a cada región analizando la cantidad de líderes y miembros juveniles. El comité intentó ni forzar ni menospreciar a ninguna región, pero se debía llegar a establecer esa meta numérica asignada a cada región para lograr la meta de los 5.000 jóvenes participantes.

El comité también designó un apoyo directo a cada región distribuyendo entre los máximos responsables de ambas divisiones quiénes apoyarían a cada región, motorizando así que todo el impulso llegara de la forma más pareja a todo el país, además de trabajar el ritmo de cada región con sus propias realidades y dinámica, pero manteniendo los mismos objetivos de daimoku, forja y compromiso.

Cuando todo el concepto estuvo listo, cuando las metas y criterios generales estaban bien dialogados y definidos, se convocó a una reunión general de todos los líderes y miembros activos juveniles para transmitir cada aspecto de Sucesores 2005 y arrancar con todo el ánimo y convicción hacia octubre de ese año, con la participación comprometida de la inmensa mayoría de los jóvenes de la SGIV.

El kaikan había entrado en remodelación de su salón principal hacía un par de meses, así que no se podía usar para esta reunión general. Unas hermanas ofrecieron el salón de fiesta de su edificio, muy cerca de una estación de Metro y con el espacio suficiente para los 100 o 200 jóvenes que deseábamos convocar. Y así llegamos a ese 26 de junio en Los Dos Caminos, actividad en la que los nuevos responsables nacionales de las Divisiones Juveniles participamos como anfitriones principales, pero con la participación y apoyo directo de los responsables nacionales salientes.


26 de junio de 2005, reunión general de 
Divisiones Juveniles de Caracas.

El presidente Ikeda nos ha transmitido las orientaciones de su Mentor donde establecía cuán importante es la planificación, la importancia que recae en el ánimo y convicción de los líderes para lograr cualquier objetivo. Siento que ese día marcó el resultado victorioso de octubre 2005. Ese día los líderes de Biakuren Alegría, Guardianes de la Paz, los responsables y asistentes nacionales de las Divisiones Juveniles, contando con el apoyo de líderes de las divisiones de adultos, incluso el ex-director general estando presente ese día, marcaron la ruta para la victoria de Sucesores 2005; la actividad fue la expresión en "micro" de lo que resultó el "macro", 13 actividades culturales victoriosas.

Quedaba todo expuesto con miras a octubre de 2005, para lograr no sólo la meta numérica, sino difundir la importancia del lema escogido de palabras del presidente Ikeda en una de sus propuestas de paz: "Ampliar la red de personas comprometidas con el bien de la humanidad".




Espero transmitir la esencia de la victoria de cada región, aunque no pude participar en todas, como responsable nacional pude compartir el desarrollo de la lucha de los líderes juveniles de todo el país.

Seguimos...

miércoles, 18 de marzo de 2020

Responsable... Nacional

Responsable nacional... 

Recientemente, el primer domingo de febrero, se dio una oportunidad muy especial, sin planificar nada previamente estábamos juntos en el Kaikan los últimos 5 responsables nacionales que ha tenido la División Juvenil Masculina de la SGIV. Ni siquiera fue uno de nosotros quien se percató de este detalle extraordinariamente especial (al menos para nosotros), sino "uno de mis hijos" en la DJM quien me hace el comentario y luego organizamos el juntar a todos para la foto... hecha por varios teléfonos de los presentes.


Domingo, 2 de febrero.

La foto ya es suficientemente especial, el momento, los presentes, los años, el liderazgo de cada uno y lo que nos tocó enfrentar a nivel individual. De izquierda a derecha los más antiguos, hasta el actual responsable nacional de la DJM... Y ha sido este encuentro el que me hizo retomar las ganas de seguir escribiendo sobre lo vivido en la División Juvenil de la SGIV.

Crecer dentro de la Soka Gakkai y tener la oportunidad de haber tenido muchos líderes referenciales dentro de la SGIV, me brindó la fortuna de ser acercado al ejemplo del "joven Daisaku Ikeda", a conocer mientras pasaban los años, más detalles de cómo fue su lucha como DJM, su esfuerzo por corresponder a su mentor, vivir para cumplir el sueño de su mentor. Pude ver en algunos líderes de la SGIV el esfuerzo por aplicar su ejemplo en las acciones que realizaban. Eso, termina siendo la mejor forja que puede existir en la Soka Gakkai.

Tomando lo anterior como referencia, propuse que como DJM basáramos nuestras acciones en tres principios fundamentales: 

  1. Ser "la mano derecha" de la directora general";
  2. Basar nuestra lucha en el "espíritu de levantarse por sí mismo"; y
  3. Ser la persona más confiable para los líderes de las otras tres divisiones.
Cada punto tenía como objetivo actuar siempre pensando en que así actuaba el "joven Daisaku Ikeda", esas fueron sus motivaciones y al actuar nosotros como DJM con esa misma motivación, estaríamos actuando como verdaderos discípulos. Durante toda mi experiencia en la DJM, puse mi mayor esfuerzo por mantener estas premisas en cada acción que realicé, consideraba que el ejemplo de lo que yo hiciera y promoviera daría el sentido real a estas pautas, sino, serían "letra muerta".

Mi vínculo con la directora general se fue profundizando cada vez más durante los 6 años que compartí el liderazgo nacional a su lado. Mi vínculo con la DC y con la DJF, desde mi corazón, no pudo ser mejor. Con cada uno siento que construí un vínculo eterno y profundo, sintiendo que tanto individual como en conjunto todos hacíamos lo necesario para acercarnos al corazón del Mentor, manteniendo a los miembros de la SGIV y al kosen-rufu de Venezuela como los protagonistas de nuestras acciones, palabras y pensamientos.

Con la directora general
Compartí escenario con la actual directora de la SGIV desde marzo de 2000, cuando llego a integrar la DG. Nos conocemos desde hace muchos años, pero no compartíamos muchos escenarios sino de manera eventual. A partir de llegar a la DG el lazo se fue fortaleciendo de manera progresiva.

Su experiencia de haber sido DJF, una de sus primeras responsables nacionales de hecho, le daba el estímulo suficiente para convertir a los jóvenes en verdaderos protagonistas en el desarrollo e impulso de las actividades de la SGIV. De su parte todo surgía con ese deseo, de nuestra parte, los jóvenes, surgía el mismo objetivo: motorizar el desarrollo de la SGIV.

No oculto mi orgullo de haber establecido con la directora una relación extraordinaria, un vínculo basado en el objetivo común de pensar en la SGIV como prioridad de nuestra vida, en el deseo de hacer llegar a Ikeda Sensei cada victoria lograda con el esfuerzo de nuestros miembros. Ha sido una relación construida con respeto y confianza, que se ha pulido incluso manifestando nuestro desacuerdo con el otro cuando ha sido necesario, llegando a un nivel de "complicidad" que ha fortalecido la confianza mutua, porque ha sido el reflejo de nuestro auténtico interés en el kosen-rufu de Venezuela.

Con la División de Caballeros
Fuimos nombrados responsables nacionales el mismo día (DC y DJM), pero él primero fue unos de mis responsables en la DJM, fuimos vecinos y es familia de mi esposa... Para su "infortunio" nos conocemos de toda la vida (jejeje). Nuestro compañerismo ya tenía bastante tiempo, incluso con él ya en la DC compartimos escenario como responsables en la misma Área (yo en la DJM). Además de mi padre, él ha sido "un punto de referencia" insustituible, un ejemplo de cómo actúa un verdadero líder en la Soka Gakkai.

Fueron muchas las oportunidades en las que le pedí apoyo participando en reuniones con la DJM, con responsables o miembros, con grupos de capacitación, siempre confiando en que transmitiría la experiencia apropiada, las palabras correctas para inspirar a los DJM.

Una vez me contó cómo orientó a un caballero con "problemas" con algún DJM. Le dijo: "tu relación con la DJM debe ser como la mía con Luis Alberto...". Con eso, destacaba la confianza, la forja, la protección con la que actuaba. También dijo varias veces, y mantiene: "Si la DJM triunfa, es su triunfo. Si son derrotados, es nuestra derrota (de la DC)". Estaré eternamente agradecido por su forja.

Con la División Juvenil Femenina
Con ella veníamos desarrollando una lucha conjunta de varios años, era de las principales líderes en las que confiaba mi esposa, la responsable nacional hasta 2005. Así que ya compartíamos el escenario de la división juvenil, el mismo lenguaje, las mismas pautas y premisas generales. Juntos, la lucha se hizo sencilla por compartir una misma visión sobre lo que los jóvenes debíamos priorizar. Viajamos juntos a Japón en 2006 y 2008.

Aún teniendo diferencias en criterios de forja, que por supuesto cada división aplicaba a su necesidad, las dos divisiones juveniles logramos impulsar muchas, muchas campañas, actividades, metas en conjunto como nunca antes. Sin dudar un sólo instante, eso fue el resultado del vínculo que ambos establecimos, que fluyó por el resto de la estructura en ambas divisiones.

Los años de lucha en conjunto, todo lo compartido en la SGIV, construyó una relación de mucho cariño, verdadero cariño, y mucho respeto por la lucha que ambos individualmente desarrollamos. También hay tristeza porque hoy no está en Venezuela, así que la distancia ha hecho que ese cariño se conserve deseando su bienestar y su desarrollo. ¡Te quiero L!

5 de junio de 2005.

El cónclave que compartí en la DG de 2005-2011 (período en el cuál fui responsable nacional de DJM) me hizo sentir orgullo de haber pertenecido a un escenario abierto, dinámico, honesto, diverso, respetuoso, creativo y siempre preocupados por corresponder al corazón del presidente Ikeda.

22 de noviembre de 2006.

Como DJM mantuve la preocupación de que cada joven desarrollara su práctica y su identidad de Bodisatva de la Tierra, de discípulo. Disfruté de estar cerca del proceso de muchos, nunca sentí que hice lo suficiente, siempre había alguien a quien no podía acercarme lo necesario. Inspirar siempre fue una premisa, con el ejemplo y la palabra apropiada, pero sobre todo con el corazón correcto. No se trataba de formas, sino de la intensión correcta.

Al inicio, había muchachos más "lejanos" que otros, aquellos que eran mayores que yo o que eran del interior del país y que tenían un vínculo mucho más fluido con el anterior responsable nacional. Estar en la DJM desde niño también me brindaba un vínculo así fuese mínimo con muchos, porque me conocían por una u otra razón. En cualquier caso mi postura era ganar la confianza de todos como un compañero de lucha, aquel con quien podrían contar para compartir cualquier batalla, individual o en la lucha por el kosen-rufu de Venezuela.

Poco a poco fui sintiendo que el objetivo se fue logrando, recibiendo la confianza de la mayoría con mucha calidez y respeto, porque de mí salía lo mismo. Agradezco el apoyo, la confianza, el respeto, la calidez, que recibí e incluso sigo recibiendo de grandes amigos y compañeros de "aquella" DJM y de la DJM actual, con quienes mantengo ese vínculo eterno al que hace referencia Sensei, que sólo se establece en una organización como la Soka Gakkai que lucha por el gran objetivo del kosen-rufu.

En ocasiones, muchas, sentí que no tenía la capacidad necesaria para enfrentar un reto como responsable nacional. De inmediato, dirigía mi daimoku a pensar "qué haría Sensei" para extraer la valentía, el coraje y la sabiduría necesaria para no rendirme y desarrollar las acciones que fuesen necesarias. Mantengo esa pauta y creo que es la clave para desarrollar el liderazgo apropiado dentro de la Soka Gakkai.

La experiencia como responsable nacional jamás se agota, jamás se paraliza, siempre y cuando se mantenga la postura del discípulo que jamás deja de aprender del Mentor. Pensar en los miembros y en el kosen-rufu es la fuente inagotable de energía vital y de la sabiduría que requiere cada situación. Pensar en cómo difundir el pensamiento del mentor en Venezuela, en el corazón de cada miembro y amigo de la SGIV, otorga la creatividad inagotable para mantener el "mai lli sa ze nen...", pensar qué otra cosa se puede hacer para que los miembros fortalezcan su vínculo con el Gojonzon, la Gakkai y Sensei.

A partir de 2005 las divisiones juveniles impulsamos:
  • Sucesores 2005: 14 festivales en todo el país reuniendo más de 5.000 jóvenes.
  • La creación de Visión Soka, primer grupo de capacitación de ambas divisiones juveniles en conjunto.
  • La creación del Grupo de Estudiantes y del Grupo Futuro.
  • CANALID: capacitaciones nacionales de líderes, usando Internet para video-conexión en al menos tres regiones (primeros en usar esa estrategia) y la participación de cientos de líderes juveniles.
  • Ingreso de 200 jóvenes en 2010, año en que ingresó la mayor cantidad de jóvenes en la historia de la SGIV. Además, la DJM logró la misma cantidad de ingresos que la DJF, cosa jamás lograda antes de ese año.
  • Festival Juvenil Soka de 2011: 14 festivales con la participación de más de 8.000 jóvenes en todo el país y más de 2.000 en escena.
  • La consolidación del taller "Jóvenes Constructores de la Paz" como actividad por excelencia para la contribución de la SGIV a la sociedad venezolana (desde 2004 hasta hoy en día).
  • Los "Diálogos de los jueves" en el Kaikan, en Caracas, que habían comenzado ya años antes, pero en este período se convirtieron en la puerta de entrada principal a la SGIV para muchos jóvenes.
  • Consolidación de las Estadísticas de la felicidad y los Contadores de Victorias, hoy ClicSoka.
A nivel individual logré participar dos veces en las capacitaciones de líderes en Japón (2006 y 2008), y participar en una capacitación de estudio de gosho en Brasil (2009). Logré visitar a casi todos los estados de Venezuela siendo recibido con mucho cariño y aprecio por los líderes y miembros de cada región.

Me dispongo a compartir el detalle (que llegue a recordar) de cada uno de estos eventos, siempre partiendo del deseo de dejar por escrito la huella imborrable que dejó en mi vida cada una de estas experiencias, esperando transmitir la esencia de lo vivido, lo sentido y lo invaluable.

Seguimos...

2007 - El avance en el desarrollo de los jóvenes

La SGIV formalizó las actividades del Grupo de Estudiantes y Grupo futuro en julio y septiembre de 2006, respectivamente. Así que para 2007 ...