viernes, 15 de agosto de 2014

Jóvenes Constructores de la Paz - El taller

Al contar con el apoyo de la DJF y la voluntad de trabajar en conjunto para impulsar una campaña juvenil de la SGIV hacia la sociedad, la tarea se concentró en conformar un comité de chicos y chicas que definieran los detalles, que fueran trabajando en los aspectos del objetivo, concepto, logística y cada cosa que fuera necesaria para presentar la idea no sólo al resto de los líderes juveniles, sino más importante aún, a los integrantes de la Dirección General, ya que para impulsar cualquier actividad "en la sociedad" debíamos contar con su pleno apoyo.

Ese primer comité fue integrado por unas 6 personas, incluidos mi esposa y yo, quienes íbamos recogiendo las observaciones y sugerencias de otros para ir armando el formato de la actividad a desarrollar. En este comité se comenzó a revisar cómo sería la actividad, qué se buscaría como objetivo, de qué manera se haría, etc. Había una influencia muy importante de una campaña que ya realizaban en la SGI de los Estados Unidos (SGI-USA) hacía un par de años, que llamaban "Victory Over Violence" (Victoria sobre la violencia), de hecho aún en pleno desarrollo. Para ese momento no conocíamos todos los detalles de lo que hacían, pero lo que ya sabíamos era que la idea servía de base para que lo que buscábamos hacer.

Hay una premisa importante en el mundo de la SGI y es que resulta complejo "importar" proyectos armados o completos de un país a otro, por lo general la SGI es muy celosa con esto y siempre va a preferir que cada país genere sus propias herramientas y medios hábiles para cumplir con su objetivo de difundir los valores universales del budismo de Nichiren y de la Soka Gakkai. Con esta premisa bien conocida por nosotros, los líderes nacionales de las DJs de esa época nos propusimos a conocer todo el detalle que pudiéramos de la actividad de la SGI-USA, pero desarrollando un concepto más propio y con el alcance que necesitara tanto la SGIV como Venezuela.

De todo, lo más atractivo del proyecto de la SGI-USA era que estaba enfocado en ser realizado en las escuelas, que buscaba causar una reflexión en los participantes a través de dinámicas, que el mensaje era sencillo de exponer y de recibir… esas pautas generales nos atrajeron lo suficiente para adaptarlo a nuestro propio proyecto.

Entre las tareas importantes estaba por supuesto el material a usar. Debe haber sido el año anterior (2003) cuando el responsable del Departamento de Estudio de la SGIV había preparado un material para ser compartido en una conferencia interreligiosa a la que la SGIV había sido invitada. En este material él había recopilado una serie de conceptos para transmitir como los valores universales que impulsa, promueve y difunde el Budismo de Nichiren y la Soka Gakkai liderada por su presidente, Daisaku Ikeda. Obviamente nunca fueron trabajados como la totalidad de los valores, sino fueron compilados por él como los principales y los que engloban la labor humanista de Nichiren, la Soka Gakkai y Daisaku Ikeda.

Esta conferencia fue armada usando como insumo distintas propuestas de paz de Daisaku Ikeda (que anualmente entrega ante la ONU cada 26 de enero), además de otros discursos pronunciados por él y por personalidades muy cercanas a su pensamiento, directores de instituciones afiliadas de la SGI, etc. De hecho, estos materiales se compilaron en 2002 en una revista Nuevo Milenio llamada "Cultura de Paz", que sigue siendo una importante publicación para la SGIV y que aquellos que la tengan deben conservarla como un tesoro. Desafortunadamente después de agotarse no volvió a publicarse, pero espero impulsar que pueda compartirse al menos en versión digital pronto. De esta revista Nuevo Milenio pudimos obtener la definición de cada valor que previamente el responsable del Departamento de Estudio había condensado en la conferencia. Nos encontramos con palabras de Sensei y de otras personalidades extraordinarias para definir esos valores universales que buscábamos, ya teníamos la fuente perfecta para ir enmarcando lo que buscábamos transmitir en nuestra actividad.

Así, la actividad estaría integrada por los cuatro valores universales que hasta hoy se difunden:

Diálogo genuino
Aprecio a la diversidad
Tolerancia activa
Respeto a la dignidad de la vida

El orden en que se compartirían también fue pensado y dialogado, el objetivo era hacer una progresión en la profundidad del concepto a compartir y trabajar, para darle mucho más sentido a cada explicación y que cada participante pudiese lograr esa reflexión deseada siendo "llevado" a ella de manera natural y no forzada. Teníamos los "valores universales", ahora la tarea era definir los valores de la Soka Gakkai fundamentales a compartir sin que se percibieran como una imposición de nuestra parte ni mucho menos, sino como el aporte específico que nuestra organización y su filosofía religiosa brindaban a los participantes y la institución que nos recibiera.

El diálogo en el comité y con otros líderes que nos apoyaban dejaban claro el panorama. Debíamos difundir dos conceptos claves y fundamentales para la Soka Gakkai: el concepto de paz que ofrece el Budismo y el concepto de revolución humana que surgió en la Soka Gakkai con el liderazgo del presidente Josei Toda. Así que ahí se completaban los conceptos a trabajar: cuatro valores universales y dos conceptos desarrollados y promovidos por el Budismo y la Soka Gakkai. Por supuesto, el pensamiento de Daisaku Ikeda es protagonista en cada uno de los conceptos. Tanto el concepto de paz como de la revolución humana, son sus palabras que han escuchado las más de 17 mil personas que al día de hoy han participado en el taller JCP.

¿Cómo se llegó a establecer el método de "taller"? En el caso de lo que habíamos averiguado de la campaña VOV de la SGI-USA, su método giraba en torno a un sitio web desde donde cualquier docente, escuela o colegio podía descargar materiales que incluían conceptos, ideas y dinámicas para implementar en cualquier instancia que desearan. Por supuesto es un concepto mucho más libre, es una sociedad acostumbrada a eso, a los "automático" y autodidacta. Para algunos de nosotros eso sonaba genial, pero para otros dejaba de lado la labor o el aporte humano y la participación directa de los jóvenes. Así que seguimos dándole la vuelta a la forma.

Una profesora de la UCV miembro de la SGIV desde hace mucho y gran amiga, nos apoyó desde el principio en la definición de los conceptos generales. Al contarle el objetivo que perseguíamos nos apoyó a definir la forma como un "taller", porque busca ofrecer herramientas a los participantes. No es una "terapia" porque no buscamos "curar". No es un curso porque no es una actividad académica… En fin, su apoyo fue importante para definir conceptos necesarios para presentar la actividad tanto a la Dirección General de la SGIV como a cualquier institución.

Creo que la última parte giró en torno a definir las dinámicas que se trabajarían para cada valor. Recuerdo que esta profesora y otros jóvenes que trabajaban con capacitación de personal, con los scouts, apoyaron en este sentido. Además en el propio sitio de la campaña VOV de la SGI-USA también conseguimos ideas para las dinámicas. Como bien se entiende, debían ser fáciles de explicar, y claras en su objetivo y resultado. Incluso pensamos en varias dinámicas para cada valor, la idea era tener al menos dos posibilidades para explicar cada valor y que se pudiese elegir entre una y otra a decisión del tallerista/moderador y la propia audiencia.

La estructura del taller se completaría con el mensaje de la exposición "Gandhi, King, Ikeda". Esto lo hicimos por dos razones. Primero, era innegable que el ejemplo de los tres personajes de la exposición eran el mejor medio hábil para mostrar los valores universales del taller "aplicados en la acción", son tres individuos que a través de la transformación interior lograron impactar su entorno y el planeta entero. Y en segundo lugar, porque la exposición GKI era la principal actividad de la SGIV ese año, así que resultaría un error si las DJs implementábamos una actividad que la Dirección General de la época percibiera divorciada del "plan principal" de la SGIV, así que si el tema de la exposición era parte integral del taller se verían como actividades complementarias, mucho más cuando el inicio del taller (agosto/septiembre) serviría de antesala a la inauguración de la exposición (prevista para octubre de 2004).

Estaba claro que el inicio era la presentación de la SGIV, que desde el principio trabajamos como información muy general y básica, aunque estableciendo nuestro basamento religioso, el objetivo era no proyectar la imagen de perseguir el proselitismo religioso. Abriríamos el diálogo con una solicitud a identificar personalidades de la historia que hubiesen causado un impacto en su entorno, para luego presentar a los tres personajes de la exposición GKI apoyados en la proyección del vídeo que la acompañaba. De inmediato la presentación de la primera propuesta del taller: el concepto de revolución humana. Así iniciábamos el trabajo con los 4 valores universales que promueve el taller con dinámicas muy divertidas y que causan la reflexión necesaria. Hacia el final, se presenta el concepto de paz que plantea Daisaku Ikeda y la frase final que es el epílogo de su novela "La revolución humana".

De esta manera el taller completaba su estructura para ser presentada al resto de los líderes juveniles, previo a la presentación a la Dirección General:

  1. Presentación de la SGIV.
  2. Objetivo del taller.
  3. Personajes que ha influenciado la historia.
  4. Presentación de GKI (video).
  5. Presentación de los 4 valores.
  6. Dinámicas.
  7. Concepto de Paz.
  8. Frase final (epílogo de "La revolución humana").

Listo el proyecto del taller, completamos las características de la campaña a impulsar, para ser presentada a la Dirección General y ponerla en acción como parte de la celebración de julio 2004, mes del 53º aniversario de las Divisiones Juveniles.

jueves, 7 de agosto de 2014

Jóvenes Constructores de la Paz - La idea

Julio, por tradición en la Soka Gakkai, es identificado como "el mes de las Divisiones Juveniles", porque el 11 de abril de 1951 Josei Toda fundó la División Juvenil Masculina (DJM) y el 19 del mismo mes y año la División Juvenil Femenina (DJF). Por esto a través de los años julio se convierte en el mes para que los jóvenes de la Soka Gakkai de todo el mundo realicen actividades para celebrar y conmemorar un año más de su fundación.

La DJM de la SGIV había realizado una celebración en 2003 realizando los "Juegos de la amistad" en Caracas, donde se logró convocar a gran cantidad de jóvenes y adultos, porque además de deportes como futbolito y básquet, se hicieron torneos relámpago de ajedrez y dominó. Al final, en esa jornada de dos días logramos convocar a más de 300 personas entre jóvenes y adultos que participaron.

En 2004 el deseo era celebrar un aniversario más de la DJM de manera distinta, los últimos años había variado el formato de actividades culturales a capacitaciones para miembros o sólo para responsables. Además, el año anterior las celebraciones de julio, mes de los jóvenes, habían sido "por división", es decir que las chicas celebraron de manera independiente a los chicos.

Debe haber sido por abril o mayo cuando los DJM iniciamos los diálogos para evaluar cómo celebraríamos el mes de julio. En ese diálogo ya éramos más los participantes, no sólo los líderes nacionales y de Área, sino también otros líderes DJM de nivel de Zona o Sector. El objetivo fue abrir el diálogo para involucrar a más líderes DJM en la definición de cómo celebrar el 53 aniversario de las Divisiones Juveniles.

El diálogo fue muy diverso, la experiencia del año pasado dejaba la posibilidad abierta para realizar unos "2º Juegos de la Amistad"; a la mayoría de nosotros nos pareció haber obtenido un excelente resultado en cuanto a la convocatoria de jóvenes miembros y no miembros. El usar los deportes y juegos de mesa había sido sin duda un gran medio hábil, ahora estaba la posibilidad de organizar unos eventos más grandes, de mayor envergadura. Ante la posibilidad de hacer estos juegos de la amistad junto a las chicas tenía sus defensores y detractores, por eso quizás no fue la opción inmediata.

Por otro lado, iniciamos un diálogo sobre una actividad distinta. Quien abrió la puerta para este diálogo fue uno de los actuales asistentes nacionales de la DJM. Él comenzó sugiriendo que pensáramos en que la celebración de julio (2004) se basara en una actividad pensada como aporte de la SGIV a la sociedad, es decir no como una actividad "interna", no una celebración de "puertas adentro", sino más bien una actividad que los jóvenes de la SGIV realizaran como aporte a sus comunidades, por supuesto involucrando al círculo de amigos de cada uno así como a las instituciones en las que cada joven vinculado a la SGIV se desenvolviera. Incluso su propuesta era más específica, él sugería que pensáramos en una actividad dirigida a los estudiantes sobre todo de los últimos años de bachillerato, algo que les ofreciera una especie de inducción para así tener más recursos al definir qué deseaban estudiar, qué carrera iban a elegir, etc. Es decir, su propuesta era algo que girara en torno al apoyo vocacional.

Después de su sugerencia, el silencio de costumbre cuando parece que no es la mayoría la que respalda la sugerencia, pero al menos yo lo asumí como que ese silencio era consecuencia de que no se entendía bien la propuesta, o se entendía y respaldaba parte de ella, no la totalidad. Así que mi aporte fue desmenuzar un poco la propuesta e ir dándole forma para definirla y compartirla a la división hermana (la DJF) y así realizar la actividad en conjunto.

Comenzó el desmenuzado. ¿Gustaba la idea de hacer algo que fuera un "aporte a la comunidad" de parte de los jóvenes de la SGIV? Sí. ¿Gustaba la idea que fuera dirigido a jóvenes estudiantes? Sí. ¿Gustaba que fuera algo dirigido hacia lo vocacional? No tanto. ¿Qué se ofrecería entonces? Otros de los presentes (quien sería asistente nacional de la DJM después de 2005), propuso trabajar más bien algo más dinámico, crear un clima más cálido con actividades que involucraran su participación activa en el desarrollo de lo que sucediera. Él trabajaba con adiestramiento de personal, así que las "dinámicas" eran algo que trabajaba con frecuencia. Esa idea iba ganando respaldo.

Pero ¿cuál sería el objetivo de la actividad? Y tan importante como eso, ¿cuál sería la temática a usar? Ya para ese momento toda la SGIV se preparaba para el impulso en la sociedad de la nueva exposición que llegaba: "Gandhi, King, Ikeda: un legado para la construcción de la paz". Las exposiciones de la SGIV ya eran actividades de bastante peso en la comunidad educativa superior y cultural (universidades y museos), por lo que el peso que tendría la inauguración y recorrido de esta exposición se vislumbrada de bastante envergadura, ya que las anteriores habían logrado un buen lobby en estas instituciones. En los años anteriores recientes se había logrado gran recorrido nacional de las exposiciones de dibujos infantiles, tanto la versión internacional como la nacional. Antes que ésta, "Armas Nucleares: una amenaza para la humanidad" logró un gran impacto en las instituciones que la recibieron.

El contenido se comenzaba a vislumbrar con más claridad, podíamos aprovechar la temática de la exposición como recurso central, sólo faltaba definir bien el objetivo. Al menos hasta ese punto llegó la conversación entre los líderes de la DJM: hacer una actividad como aporte de los jóvenes de la SGIV a la comunidad, a través de un escenario dinámico, y usando la temática de la exposición "Gandhi, King, Ikeda".

El paso siguiente era conversar con las líderes de la DJF para animarlas a llevar adelante esta actividad en conjunto, basados en la propuesta que llevábamos pero definiendo todos los detalles pendiente junto a ella. Recuerdo que la presentación de la idea a las chicas la pude hacer una noche cuando estaban reunidas creo que todas las del comité de la DJF, que era mi esposa como responsable nacional más 7 u 8 chicas responsables de Área y Zona. En lo que hoy es el salón 18 del Kaikan, antes eran dos pequeños salones y el espacio que está más hacia la puerta era uno de los salones pequeños para reuniones de planificación, mucho antes, el lugar donde pernoctaban los Gallokay. Fue en ese salón donde me tocó exponer el plan a las chicas.

En general fueron muy receptivas con la idea, estaban ganadas a hacer de la celebración de 2004 muy significativa con esta idea de elaborar una actividad como contribución directa a la sociedad. Ahora sólo faltaba constituir un comité entre ambas divisiones juveniles para definir cada detalle que terminó conformando la campaña "Jóvenes Constructores de la Paz"...

jueves, 15 de mayo de 2014

Guardianes de la Paz - Nombre, uniforme, mensaje...

El nuevo Grupo Soka estaba desarrollando sus labores de manera natural y coordinada, logrando el desarrollo de la identidad de grupo en cada integrante, quienes principalmente eran todos los responsables de la DJM más miembros activos. 

El nombre
A mediados de 2001, estaba conversando con mi hermano sobre qué nombre se podía proponer para el nuevo grupo que hasta ese momento estaba funcionando como Grupo Soka. El objetivo era enviar a Sensei la solicitud de que fuese él quien asignara el nombre para el nuevo grupo. Comenzamos a trabajar para enviar a Sensei 3 propuestas.

Por supuesto, una de las propuesta era conservar "Grupo Soka", porque sin ninguna duda la esencia se mantenía en actuar con el firme corazón de "crear valor" (Soka). Aunque toda mi adolescencia la pasé integrando y luego liderando el grupo de música Banda de Metales, asumiendo con mucha pasión el espíritu de transmitir alegría a través de la música que se interpretaba frente a miembros y amigos de la organización, estaba más que convencido de lo vital que era contar con un grupo de jóvenes cuyo compromiso fuese basar sus acciones en "hacer lo que sea necesario" para proteger a los miembros, la organización, el mentor, el Kosen-rufu, siempre actuando "tras bastidores". Y esa era la misión con la que se formó esta primera agrupación juvenil de la Soka Gakkai, Sokahan.

Pero surgió otro nombre, que se originó de un obsequió que nos realizaron los jóvenes de Brasil que habían venido en octubre de 2000. Los DJM representantes de Gayokay, además de toda la experiencia e invaluable apoyo que nos brindaron, nos habían dejado varios obsequios, entre ellos un "pin" o botón conmemorativo de su agrupación en Brasil. Este pin era una "G" totalmente redonda muy discreta para colocarse como prenda en la camisa. Recuerdo encontrarme con esta "G" y pensar en alguna manera de aprovechar este gesto de los hermanos Gayokay de Brasil. Ya la opción de Grupo Soka usaba la "G", pero no era tan obvio su uso, porque siempre Soka tendría más peso en esta opción. Así que intentaba pensar en una nueva opción. No demoré mucho en pensar en la palabra "guardián" con la obvia opción de usarla en plural (guardianes). Ahora, ¿guardianes de qué?

Nuevamente sopesaba varias palabras: ¿guardianes de la SGIV, del Kosen-rufu, de la DJM, de las Divisiones Juveniles, del Mentor? Aunque "guardianes" me parecía que identificaba bastante bien el objetivo del grupo, pensaba que el nombre necesitaba su "apellido", para concentrar de manera contundente el espíritu que debía prevalecer en cada acción que realizara cada integrante del grupo.

Llegar a la palabra "paz" quizás parezca obvio, pero realmente pensaba en todas las opciones para decidir qué "nombre y apellido" identificaría al nuevo grupo y sobre todo, respondería a la postura de asumirnos como Sucesores del Mentor. Después de muchas vueltas se terminó armando "Guardianes de la Paz". Al final, enviamos a Sensei una consulta con tres opciones: Grupo Soka, Guardianes de la Paz y una tercera opción que era "lo que usted sugiera". 

No era el responsable del, hasta ahora, Grupo Soka, pero como asistente nacional había asumido el compromiso de asentar las bases del nuevo grupo con suficiente fortaleza para convertirlo en la punta de lanza de la forja en la DJM. Así, nuevamente la labor era dialogar con mi responsable nacional y con los responsables del Grupo Soka, para conocer sus opiniones con respecto a las tres propuestas y el deseo de que fuese Sensei quien asignará el nombre. Con el corazón lleno de sinceridad, las acciones y el diálogo produjeron un acuerdo general muy rápido para enviar la solicitud a Sensei.

Escribimos ala presidente Ikeda y llegó su respuesta días antes de la celebración del 11 de julio de ese año (2001). En su respuesta Sensei nos compartía su alegría y que estaba de acuerdo con que asumiéramos el nombre "Guardianes de la Paz". Eso era todo... Para nosotros, lo más natural fue asumir el 11 de julio de 2001 como el Día de la Fundación de los Guardianes de la Paz.

El año 2001 fue el inicio para los Guardianes de la Paz y 2002 fue para afianzar el ritmo de actividades del grupo, que fue asumiendo sus actividades cada vez con más naturalidad. Por otro lado, 2002 fue complicado debido a los hechos de abril, que originaron que durante varios meses siguientes las actividades tomaran una nueva dinámica que incluyó menos actividades generales. Así que los integrantes de Guardianes de la Paz debimos buscar maneras alternativas para continuar con la forja y el ritmo necesario para mantener la creciente identidad de grupo. 

El uniforme
En mayo de 2003 se realizaron actividades para celebrar los 30 años de la SGIV, fueron jornadas realizadas en el CELARG, que ya venía siendo un lugar usado de manera muy frecuente para actividades de la SGIV. Para esa actividad logramos convocar a 36 DJM que participaron como Guardianes de la Paz. Por otro lado, el uniforme todavía era un tema pendiente, se basada en una franela azul y un pantalón caqui que ninguno era igual al otro, era más bien lo que logrará conseguir cada uno. Los que habían sido Gayokay fueron asignados a posiciones dentro de la sala para que usaran su uniforme previo que era algo más formal que la franela azul. Así que en esa celebración del 30 aniversario el uniforme fue un tema tan llamativo que terminó siendo motivo para que "alguien" deseara contribuir a corregir eso. 

Al terminar estas celebraciones, un caballero joven gran amigo y con quien gozo de confianza mutua, me comenta que había visto el detalle del uniforme que no era tal... Así que luego de preguntarme las causas de eso, me comenta que le gustaría contribuir para lograr uniformar a todo el grupo. Su contribución no era confeccionarlos ni conseguirlos, era aportando los recursos económicos. Su deseo era que nosotros decidiéramos qué comprar, él ponía el dinero como préstamo para que luego cada Guardián de la Paz pagará su uniforme al recibirlo.

Después de conversar y consultar con todos los líderes correspondientes, le pedí a los Guardianes establecieran la comisión para definir el uniforme y proceder a conocer seguir el presupuesto necesario.  Era mayo, se acercaban las celebraciones de julio, mes de las Divisiones Juveniles y nuestro deseo era llegar a esas fechas usando el nuevo uniforme. Por asuntos "karmicos", el tiempo pasaba y no se definía nada. Nuevamente, sin ser el responsable del grupo, pero como asistente nacional, era un compromiso muy grande asentar las bases de los Guardianes de la Paz, así que junto a uno de los actuales asistentes nacionales de la DJM, ya integrante activo de los Guardianes de la Paz, fuimos a buscar opciones de franelas y pantalones. No demoramos mucho, entramos a una de estas tiendas grandes y compramos las franelas y pantalones en un par de días.



El logotipo
Ya existía el logotipo de la DJM, mi hermano había hecho la imagen que nos identificaba como división, así que teniendo poco tiempo para lograr usar el uniforme en julio, me dispuse a trabajar una propuesta de logotipo con la base del de la DJM. Contando con el apoyo de mi hermano, fui armando las formas y figuras, preguntando siempre "¿y esto cómo se ve?" Así, se terminó armando el logotipo de los Guardianes de la Paz. 

El logo no es otra cosa que un joven en postura de desplegar su máximo potencial, sobre los colores de la SGI proyectándose hacia adelante, es una especie de afirmación de que los Guardianes de la Paz siempre basarán sus acciones en los valores de la Soka Gakkai.



Usando el uniforme
Trabajando con mucha rapidez, logramos tener el uniforme listo para julio y lo más importante es que fue usado, obviamente, no en una actividad propia, sino en una actividad de la DJF, quienes habían preparado para su celebración de ese año una actividad que incluía recibir a líderes del interior. Así que el primer uniforme oficial de Guardianes de la Paz se usó en el mejor escenario para cumplir con la misión principal del grupo: proteger a los miembros y amigos que participan en las actividades de la Soka Gakkai. Ese día, enviamos una foto al presidente Ikeda...



Todavía conservo con mucho orgullo esa primera franela y pantalón dónde se bordó por primera vez el logotipo de los Guardianes de la Paz. Recuerdo con mucho orgullo las guardias realizadas, junto a los otros jóvenes de todas las edades, adolescentes y tipos bien adultos y con familia, pero aún en la DJM, todos actuando con el mismo objetivo. Hubo muchos errores, se corregía sobre la marcha, se armaba el material de estudio mientras se actuaba, pero sigo creyendo que lo más importante fue que Guardianes de la Paz nació con la verdadera intención de cumplir con la misión que el mentor asignó a los jóvenes y específicamente a los DJM. Eso es garantiza el éxito de cualquier campaña. 

El mensaje
Para julio de 2004 preparábamos algo especial para celebrar el 53 aniversario de las Divisiones Juveniles. Cada división pensaba celebrar de manera especial este aniversario y como DJM pensamos en pedir un menaje al presidente Ikeda con motivo de celebrarse el tercer aniversario de Guardianes de la Paz. La solicitud se hizo por los canales pertinentes, los responsables nacionales junto a los líderes de Guardianes de la Paz escribimos a Japón para solicitar el mensaje. No es usual que, además del mensaje que enviaba Sensei para las celebraciones de las DJs, adicionalmente enviará uno para algún grupo en particular, lo normal era que nos solicitarán usar el mismo mensaje para todos los escenarios. Sin embargo, al haber hecho participe a Sensei del nacimiento de Guardianes de la Paz, pensamos en solicitar nuevamente su participación directa en este tercer aniversario. 

Para ese año la DJM planificó varias actividades conmemorativas, así que estábamos muy a la expectativa por recibir el mensaje de Sensei. Sin embargo, el día de la reunión principal, el mensaje para Guardianes de la Paz no llegó. Por un lado estábamos algo tristes, pero por otro lado entendíamos el asunto, nuevamente, eso era lo normal. Ni pensábamos en lo que pasaría. 

La noche después de la actividad principal, estando ya en casa compartiendo con mi padre, hermano y el actual responsable de la DJM de Lara, el mensaje del presidente Ikeda para los Guardianes de la Paz llegaba a mi correo. De inmediato lo imprimí y leí en detalle mientras subía a casa de mi padre. Sentados en la sala me dispuse a leerlo en voz alta… No pude leer más de dos párrafos, honestamente estaba muy emocionado por el gesto de Sensei al escribirnos por celebrar el tercer aniversario del grupo Guardianes de la Paz. Fueron dos páginas de palabras llenas de ánimo, aliento, orientación y misión explícitamente asignada. 

En ese mensaje, incluyó este párrafo de Gosho:
Sin duda hay algo extraordinario en el flujo y reflujo de la marea, 
en la salida y en la puesta de la Luna, en el modo en que se suceden el verano, 
el otoño, el invierno y la primavera. Algo especial sucede, también 
cuando una persona común logra la Budeidad. En ese momento, cuando 
aparecen invariablemente los tres obstáculos y los cuatro demonios, 
el sabio se regocija, y el necio retrocede. 
(Gosho Zenshu, pág. 1091).

Y escribió: 
"Quiero que los jóvenes lean el profundo sentido de este pensamiento 
del Daishonin y lo apliquen en su desenvolvimiento cotidiano".

Otra frase que tiene más validez que nunca:
"En la medida en que dialoguen y procedan con osadía 
siguiendo el dictado de sus convicciones 
avanzará el kosen-rufu de Venezuela 
y se sentirán pletóricos de fortaleza interior."

La misión:
Ustedes son los jóvenes que van a dar continuidad 
al ideario del kosen-rufu que abracé a lo largo de mi vida; 
por eso les ruego que sean ustedes quienes se pongan al frente 
de todas las contiendas y aseguren el avance del kosen-rufu en el siglo XXI.

Para comprender el profundo valor de las acciones de cada Guardián de la Paz escribió:
El hecho de que hayan asumido como misión 
resguardar estos “castillos del kosen-rufu” 
los convierten en los grandes custodios 
del desarrollo de la SGI de Venezuela.

Y el remate… cada día que pasa esta sigue siendo una pauta que me esfuerzo en vivir:
"Por favor, no cedan en la lucha 
para hacer de Venezuela una tierra ideal de paz; 
sigan trabajando en esfuerzo mancomunado 
con sus compañeros de fe, con espíritu positivo y vitalidad, 
como dignos ‘sucesores de la etapa esencial’."

Repito, no pude leer en voz alta todo el mensaje, la voz se me quebraba de manera inevitable. No recuerdo si fue mi hermano o el responsable de la DJM de Lara quien terminó leyendo el mensaje para todos esa noche. De inmediato llamé a mi responsable nacional y al responsable de Guardianes de la Paz, a ambos les expresaba la emoción de recibir el mensaje ¡y de lo contundente de su contenido! Era un mensaje de forja. No eran sólo palabras de felicitaciones, eran palabras para capacitar y profundizar nuestro compromiso con el Kosen-rufu de Venezuela. Por eso mi emoción.

El mensaje fue escrito el sábado 10 de julio, llegó esa noche a Venezuela. No pudimos leerlo en la actividad general de ese día, pero al día siguiente, en un escenario armado para los Guardianes de la Paz pudimos compartirlos con todos, leído por el responsable del grupo.



Para mí, eso concretó la "etapa de inicio", el ciclo de los primeros tres años. Guardianes de la Paz podía seguir su camino de desarrollo con bases firmes, sólidas y profundas, por contar con jóvenes comprometidos con el ideal del mentor. Ya han pasado 13 años, Guardianes de la Paz ha tenido 5 relevos de responsable nacional. Eso, para mí, es suficiente garantía que el grupo seguirá desarrollando su misión a través de la forja de jóvenes líderes que seguirán asumiendo protagonismo en todos los escenarios del Kosen-rufu de Venezuela.

Agradezco profundamente a la SGIV por la gran fortuna que tuve al participar en el desarrollo de los Guardianes de la Paz. Hoy, ya estando en la División de Caballeros, aún me siento un Guardián de la Paz.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Guardianes de la Paz - El inicio

Después de conversar con todos los involucrados e informarlo en la Dirección General de la época, los grupos Sokahan y Gayokay iniciaron 2001 actividades en conjunto como un nuevo grupo. La coordinación comenzó a realizarse para que todos los miembros de ambos grupos comenzaran a identificarse como uno sólo.

Para nosotros era muy importante identificar el "nuevo" grupo con un nombre para la nueva etapa, para que ninguno de ambos grupos se sintiera desplazado ni mucho menos. Después de pasearnos por varias alternativas, nos quedamos quizás con la más obvia. "Soka" significa "creación de valor", "han" significa grupo. Así que terminamos definiendo que el nombre a asumir fuese "Grupo Soka". Con este nombre se inició esta nueva etapa en la capacitación de líderes de la DJM y el Grupo Soka comenzó a funcionar como punta de lanza en la forja del espíritu de "hacer lo que sea necesario" en la DJM.

El Grupo Soka, al fusionar la misión de los dos anteriores, coordinaba la logística de las actividades, resguardaba a los miembros, coordinaba las guardias en el Kaikan, atendía los salones y altares, etc. Ahora todo se concentraba en el Grupo Soka. Así se fue creando la identidad de este nuevo grupo.

El inicio no lo recuerdo complicado, el responsable era el anterior responsable de Sokahan y tenía dos asistentes, uno de ellos el anterior responsable de Gayokay. Para ese año 2001 toda la SGIV se preparaba para una actividad muy especial, en junio se realizaría una capacitación nacional de la División Femenina con participación de invitadas de varios países, por lo que era una actividad muy significativa y de envergadura para la SGIV.

Como asistente nacional me interesaba que este nuevo Grupo Soka recibiese todo el impulso necesario para convertirse en esa punta de lanza en la capacitación de nuestros líderes de la DJM, así que junto al responsable nacional y los líderes de Zona y Área de la división, nos dispusimos a animar a cada líder de la DJM a participar activamente en el Grupo Soka, ya que hasta ese momento muchos habían dejado de integrar Sokahan o Gayokay.

Para mí la labor era fundamental, si lográbamos que el naciente Grupo Soka estuviese integrado por todos o la inmensa mayoría de los líderes de la DJM, la división entera sería impactada por el dinamismo impreso por esta renovación del compromiso y espíritu de discípulos en este grupo de capacitación. Así que el ánimo a participar en el Grupo Soka a los líderes de la división se convirtió en una tarea prioritaria en mis acciones diarias.

Yo había hecho guardias de Gayokay, no de Sokahan, ya que siempre fui un Banda de Metales y siempre me tocaba estar "en escena". Al dejar de estar al frente de la banda de música, el reto y compromiso era forjar este grupo cuya base es la acción "tras bastidores", y la única amanera de lograr esto era con el ejemplo, ganarme la confianza de aquellos a quienes se debía animar mostrando con acciones lo que significaba actuar pensando en la atención, resguardo y felicidad de los miembros y amigos que participaban en una actividad de la SGIV.
Poco a poco se fueron sumando cada uno de los responsables de la DJM en Caracas, la capacidad de respuesta se iba asegurando y ampliando. Al acercarse el momento de la actividad contábamos con 25 DJM integrando en nuevo Grupo Soka, número que duplicaba los participantes de ambos grupos anteriores juntos.

La actividad de la División Femenina se realizó en el Hotel Ávila, se alquiló el Salón Venezuela del hotel que significativamente había servido para las primeras asambleas que realizó la SGIV en sus primeros años, así que la División femenina volvía a usar este salón tan significativo para la SGIV.

Como era natural, la logística de la actividad recayó en los grupos juveniles. Biakuren, el grupo de forja de la DJF, también estaba en renovación de su compromiso y estaba liderado muy de cerca por mi esposa, responsable de la DJF, quien junto a las otras chicas de Zona y Área se preocuparon por fortalecer el grupo Biakuren y fueron las principales líderes de esa logística para atender a las damas de todo el país y las invitadas del exterior.

Tanto la DJM como la DJF asumimos con mucha seriedad el apoyo logístico de esta actividad, no sólo por cumplir la misión intrínseca a los jóvenes, sino también a modo de agradecimiento por el gran apoyo que la DF (y la DC) habían aportado a la actividad internacional que habíamos realizado en octubre del año anterior, la "Convención de Sucesores de Venezuela". Con todo el compromiso necesario los jóvenes estuvimos siempre atentos y presentes para cualquier requerimiento o cambio del programa que había establecido la DF. Y junto a la DC, se realizaron todas las actividades de apoyo en el transporte y búsqueda de las visitantes para que participaran en la asamblea de la DF.

Fueron tres días intensos de actividad, de esos donde se hace daimoku durante todo momento posible, incluyendo "durante" la guardia. Recibir a las damas del interior y exterior, atender el local, la planificación del programa, todos los cambios pertinentes, sin duda todo muy agotador pero asumido con ese compromiso de aprovechar la oportunidad para consolidar la misión del naciente Grupo Soka.

Durante los tres días de actividad, sentí la renovación del compromiso de esos líderes DJM que habían dejado de participar en Sokahan o Gayokay, al organizar las guardias lo habíamos hecho por turnos, pero al final, la gran mayoría de los 25 jóvenes apoyó jornadas completas, demostrando que volvían a despertar ese compromiso con la misión de un DJM: hacer lo que sea necesario. La gran mayoría realizó su actividad de guardia con alegría, compañerismo y mucha disposición. Tanto los que fueron Sokahan como los integrantes de Gayokay, mostraron toda la disposición a atender a las DF.

En total fueron 800 damas las que participaron, jamás olvidaré lo complejo que fue tener a tantas mujeres juntas en un mismo escenario. Hablamos de la División Femenina, que agrupa a damas adultas y mayores. Esto quiere decir que los tiempos para movilizarse, la velocidad con la que atienden o responden a una solicitud, no es la más expedita. Todo se demoraba más que lo planificado, todo era más lento, el programa se alargaba, lo planificado debía modificarse sobre la marcha. Por supuesto las responsables nacionales iban acomodando lo necesario, pero sin duda el apoyo de las Biakuren, entre ellas mi esposa y el grupo de chicas de Área y Zona, fueron determinantes para apoyar estos cambios necesarios y ajustes de tiempos y programa.

Lo anterior no era para nada algo nuevo o que se enfrentara por primera vez, sin embargo para muchos jóvenes, chicos y chicas, sí era la primera vez que participaban en una actividad de esta envergadura, por eso fue una gran prueba para la disposición de esa generación renovada de líderes de la División Juvenil.

Hubo cosas que se tuvieron que modificar aún sin esperar la pauta de las responsables nacionales de la DF, y me refiero a esos casos donde el cambio de un punto, del tiempo de algo en el programa debía modificarse para atender por ejemplo las salidas de las viajeras del interior o exterior y no se podía consultar a las líderes nacionales de la DF porque estaban atendiendo otras cosas, así que mi esposa y las DJF asumían modificar esos puntos para atender la necesidad de manera inmediata. Para mí eso es algo digno de resaltarse, porque jamás la forma prevalece ante la necesidad de atender correctamente a los miembros que participan de una actividad, así que ser líder implica reconocer esa necesidad y promover la acción necesaria aunque eso signifique modificar algo en las formas y maneras.

Esa actividad de la DF en 2001 representó el mejor escenario para forjar el espíritu de compromiso en cada integrante del naciente Grupo Soka, que todavía no tenía uniforme definitivo, sólo se aprovechaba los uniformes que ya se tenían. Pero para eso momento todavía eso no era lo más importante, todo el enfoque estaba en forjar el compromiso con la SGIV, con la misión de DJM, con la identidad de ser Sucesores de Venezuela.

En el análisis posterior de la actividad, los chicos que participaron compartieron su satisfacción de volver a ver tantos jóvenes involucrados luchando juntos con el mismo corazón: cuidar y proteger a los miembros que participan en el movimiento por el Kosen-rufu. Para ese momento, el lograr convocar a este número de líderes y miembros de la DJM de Caracas representó un gran logro para nosotros. Personalmente, por un lado sentí que cumplimos el objetivo de responder a la DF con todo nuestro esfuerzo, y por el otro logramos aprovechar el escenario para profundizar los lazos entre los jóvenes que integraban el Grupo Soka, gran causa en ambos sentidos que sembró y dejó grabado el efecto de lo que vendría después: la consolidación de Guardianes de la Paz.

sábado, 3 de mayo de 2014

Guardianes de la Paz - La idea

El grupo Sokahan fue una de las primeras agrupaciones juveniles creadas desde la época del señor Toda, integrado por jóvenes que asumían responsabilidades de preparación y atención logística de las actividades que realizaba la Soka Gakkai de esa época, que poco a poco eran más y más grandes, por lo que era necesario preparar locales alquilados para que la membresía creciente pudiese participar. Esa logística era realizada con el máximo objetivo de proteger a esos miembros que se acercaban a la actividad, proteger al señor Toda, proteger al movimiento por el Kosen-rufu.

El grupo Gayokay surgió años después, como consecuencia de la adquisición de propiedades por parte de la Soka Gakkai que se convirtieron en las sedes o Kaikan de las comunidades con cada vez más miembros. Esos lugares requerían cuidado y mantenimiento, sobre todo porque en esos lugares se entronizaban los Gojonzon que los sacerdotes asignaban a esas sedes de la Soka Gakkai, que no eran templos, sino centros comunitarios de los miembros de la organización.

Así, estos grupos fueron siempre de las agrupaciones que formaban los jóvenes de la DJM en cada país donde se formalizaba la creación de la Soka Gakkai. En Venezuela también, cuando se institucionaliza la SGIV en los años 70', los DJM de la época formaron el grupo Sokahan y luego el grupo Gayokay cuando la sede principal lo hizo pertinente. Esos jóvenes de los 70, pioneros de la SGIV, realizaban su actividad aprendiendo de lo que jóvenes o líderes de otros países les enseñaban, con mucha pasión por cumplir con la misión de esos grupos.

Durante las décadas siguientes Sokahan y Gayokay fueron agrupaciones con buen número de miembros. En prácticamente todos los estados de Venezuela donde había DJM existía Sokahan. Aunque no existiese la Banda de Metales (Jóvenes Leones) o Gayokai (por no tener Kaikan), al menos un DJM siempre realizaba las labores de Sokahan, por considerar esta misión como la esencia de las actividades de un DJM: cuidar y proteger a los miembros, al mentor y al movimiento por el Kosen-rufu. Así, nunca dejó de existir al menos un Sokahan.

Hacia finales de los 90' ambos grupos habían mermado en su participación, pero no sólo eran ambos grupos, realmente la DJM completa habían disminuido su membresía activa y por supuesto estos grupos también experimentaron esa disminución en sus integrantes activos. Sólo en actividades generales los grupos y la participación de la membresía de la DJM se aumentaba, en los tiempos de actividades regulares la membresía bajaba considerablemente, hasta que la baja membresía fue "lo natural".

En mi caso, por ser de la Banda de Metales no participaba en Sokahan o Gayokai hasta que al cumplir 16 años, la DJM promovió que los Banda de Metales también realizaran actividades sobre todo de Gayokai. El actual Kaikan de la SGIV se adquirió en 1986 y comenzó a funcionar desde el año siguiente. Así que con 16 años comencé a realizar actividades de Gayokai, que significaba quedarse a dormir en el Kaikan. Por supuesto, esos primeros años no me quedaba solo, lo hacía acompañado de otros Gayokay mayores de edad. Al ser mayor de edad si me tocó hacer guardias nocturnas sólo, que no era nada agradable, pero se tenía que asumir.

Al conocer la experiencia de Argentina en octubre de 2000, a través de la visita de los dos líderes que vinieron a nuestra actividad "Convención de Sucesores de Venezuela", se abrió una puerta que ninguno de nosotros en la SGIV había considerado. Al menos en mi caso, tenía el concepto de que ambos grupos representaban algo tan ortodoxo en la Soka Gakkai que no había posibilidad de cambiar su estructura o forma. En Argentina, por algo que para mí fue un "atrevimiento de joven discípulo", habían realizado la "fusión" de ambos grupos concentrando en uno solo la misión de ambos, creando así el Grupo "Fénix".

Confirmo que cuando escuché el cuento por primera vez fue algo que me mantuvo en asombro hasta conocer los detalles, porque no podía comprender cómo "los habían dejado hacer algo así?". Por supuesto me refería a la Dirección General de su país y a la SGI (Japón). Por eso pregunté todo lo que pude, pregunté todos los detalles posibles, y así, el 12 de octubre de 2000 (jueves) se convirtió en el día en que me comprometí a impulsar una seria de actividades basadas en las experiencias de estos jóvenes de otros países.

Para ese entonces yo era asistente nacional de la DJM, así que mi primer diálogo debía realizarlo con mi responsable nacional, era imprescindible que él también sintiera esto no sólo como posible, sino necesario. Ese diálogo fue progresivo y en varias ocasiones. Ese mismo día, 12 de octubre de 2000, estábamos ambos escuchando lo que nos contaban los argentinos, así que no debía "contarle" nada, sólo lo abordé diciéndole: "¡¡¡¿escuchaste lo que hicieron en Argentina?!!!"

La Convención de Sucesores de Venezuela terminó el domingo 15 de octubre, así que al completar las tareas de cierre y evaluación ya planificaba con mi responsable nacional las tareas para trabajar esta posibilidad de unir Sokahan y Gayokay de Venezuela. Le pedí a mi responsable nacional me permitiera ser yo quien planteara la idea a los responsables de ambos grupos en esa época. Él me dio total luz verde para tener estos diálogos, así que me dispuse a realizarlos antes de finalizar ese año 2000.

Con ambos responsables mantenía muy buen nivel de confianza. El responsable de Sokahan, contemporáneo conmigo, también practicaba desde adolescente, así que nos conocíamos desde hacía bastante tiempo. El de Gayokay, era unos años mayor que yo, pero lo conocí desde que inició su práctica y era su responsable de Zona/Área, así que la confianza también existía. Pero por alguna razón que sólo adjudico a la función de la oscuridad fundamental, yo sentía mucha inseguridad antes de habla con ambos, sentía que no me iba a poder explicar bien, que no iban a respaldar la idea por esa "identidad" creada en ambos grupos por separado. Sentía que hasta podía evidenciarse una rivalidad entre ambos líderes y grupos.

Hacia diciembre de 2000, ya habiendo arrancado el naciente Curso Básico de Budismo (otro de los proyectos nacidos de lo aprendido de Brasil y Argentina), me dispuse con mucho daimoku a conversar con ambos líderes por separado con la visión de iniciar 2001 con esta nueva forma. Ambos diálogos resultaron ser mucho más fluidos de lo que esperaba, en ambos casos el respaldo fue casi de inmediato y prácticamente sin ninguna duda, ambos líderes apoyaban la idea y estaba todo listo para iniciar el nuevo año con este nuevo formato, todos los integrantes activos de ambos grupos (que sumaban poco más de 15 entre los dos), también apoyaron la idea. Así, en 2001 se inició la nueva etapa de estos grupos de forja de la DJM de Venezuela.

jueves, 2 de mayo de 2013

Capacitación en Japón 2001 - 4


El día de 10 de septiembre de 2001 tuvimos los últimos diálogos en nuestra capacitación con líderes de las divisiones juveniles de Japón, ya teníamos bastante material para compartir y transmitir tanto a los jóvenes de Venezuela y a la Dirección General, para quienes traíamos orientaciones y recomendaciones que fuimos a buscar, con el objetivo de profundizar la participación y liderazgo de los jóvenes en cada frente y campaña de la SGIV.

Los 8 líderes juveniles habíamos ido con la convicción de establecer un compromiso con Sensei como Sucesores de Venezuela, para estar a la verdadera vanguardia en el movimiento por el Kosen-rufu de la SGIV, así que aprovechamos al máximo cada oportunidad de diálogo y de pedir orientación a quien debíamos. Los intercambios con miembros de Japón y de todas partes del mundo, sobre sus metas, victorias, campañas y obstáculos, nos daban muchas más herramientas para profundizar nuestra misión en Venezuela.

El último día en Tokyo lo aprovechamos para terminar de cumplir con las comprar que deseábamos realizar, mi esposa y yo queríamos aprovechar para traer a nuestro chamos cositas que le habíamos prometido, así que esas últimas horas del 10 de septiembre logramos completar esos obsequios.

El 11 de septiembre nos paramos muy temprano para ir al aeropuerto. Al igual que la ida, viajaríamos en dos grupos: 3 DJM y una de las DJF viajaríamos por Londres; las 4 DJF restantes viajarían un poco más tarde por USA. Ese 11 de septiembre en Tokyo amaneció con lluvia y los pronósticos no eran positivos, así que el riesgo de no viajar estaba latente. Nosotros (vía Londres) salíamos más temprano, así que el piloto decidió volar aún con la alarma de tifón y justamente fue su decisión de salir a tiempo lo que garantizó que lográramos salir. El grupo de 4 salió de Tokyo con muchas experiencias inolvidables y el corazón lleno de compromiso con Sensei y con el Kosen-rufu de Venezuela. Luego supimos que las 4 chicas no lograron salir porque la alarma de tifón se incrementó y el piloto decidió cancelar el vuelo… eso terminó siendo manifestación de buena fortuna, por lo que pasó en las horas inmediatas.

Nuestro vuelo a Londres era de poco más de 10 horas, así que el llegar al aeropuerto era más o menos relajante. Sin embargo, al aterrizar notamos que pasaba mucho tiempo antes de anunciar el desembarco. Después de 30 minutos estacionados, el piloto anuncia que por motivos de "secuestro en Nueva York" no podíamos desembarcar. Por supuesto no entendíamos nada. Después de 45 minutos de espera estacionados en el avión, pudimos salir a un área de inmigración literalmente caótica. Gente de todas partes del mundo haciendo colas interminables por juntarse muchos vuelos y la inmensa mayoría sin entender lo que había pasado. Afortunadamente nosotros debíamos pasar una noche en Londres, así que no corríamos riesgo de perder conexión de vuelo.

Cuando logramos salir del aeropuerto, mientras esperábamos el transporte al hotel, me acerqué a un quiosco a preguntar más detalles de lo que pasaba. Allí tenían un pequeño televisor que estaba proyectando la imagen del segundo avión impactando en la segunda torre. Le pregunté a un muchacho que atendía "¿qué película es esa?"; me explicó todo lo que estaba pasando. Me regresé a contarle a los otros 3 chicos lo que me habían contado y por supuesto ninguno podía creer lo que ocurría. Llegamos al hotel agotados, tanto física como anímicamente, a enterarnos recién de todos los detalles al poder prender el televisor de la habitación.

Estábamos muy conmocionados y con muchos sentimientos encontrados, estábamos regresando de una capacitación maravillosa compartiendo escenario con 450 jóvenes de todos los rincones del mundo, habiendo palpado y percibido lo que es el Kosen-rufu en la sociedad (Tokyo), habíamos sido atendidos como "emisarios del Buda" porque así lo había solicitado Sensei; los gestos de Sensei hacia cada uno de nosotros fueron invaluables y sus orientaciones sobre la gran misión que teníamos con el Kosen-rufu de nuestros países y del mundo fueron estrictas y claras. Y el día del regreso a nuestros países, ocurría una tragedia de tamaña envergadura e impacto mundial… fueron momentos muy confusos.

En nuestro diálogo de esa noche, al día siguiente en el desayuno (y estoy seguro que mientras intentábamos dormir), hablábamos sobre la actitud y acciones que Sensei haría. Nosotros sabíamos que para él lo más importante era que los jóvenes que habíamos participado en la capacitación no nos desanimáramos, no sintiéramos desesperanza por lo que había ocurrido; sabíamos que su corazón estaba latiendo para que no bajáramos la guardia ante tamaña manifestación de la oscuridad fundamental de la humanidad. En sus acciones siguientes nos lo confirmaba.

En Londres no sabíamos nada de las chicas que se quedaron en Tokyo, pensábamos que habían salido después que nosotros (según su itinerario) y que seguramente estaban en pleno vuelo. Después de los nuevos sistemas de seguridad implantados por la emergencia, salimos de Londres y llegamos a Caracas según lo previsto, el 12 de septiembre de 2001. Recién al llegar supimos todos los detalles del viaje de las chicas, que no pudieron salir por el tifón del día anterior, que por los eventos del 11 de septiembre todos los terminales de USA estaban cerrados, por lo que no podían viajar.

Al llegar a casa y después de encontrarme con mi chamo y entregarle sus regalos, es que pude llamar a Japón para hablar con mi esposa y conocer detalles. Después de más de una semana es que las 4 chicas pudieron regresar. Durante los días que tuvieron que quedarse en Tokyo fueron totalmente atendidas por Sensei y los miembros de Japón. Sensei estaba muy preocupado por los miembros que no habían podido regresar a sus países, entre ellos las chicas de Venezuela. Así que dispuso de todo lo necesario para que pudieran permanecer en el hotel por el tiempo necesario. Las chicas de Venezuela llegaron a ser las últimas en retornar a su país, todos los jóvenes varados de otros países habían logrado conseguir cupos o vías alternativas para regresar, pero las 4 chicas venezolanas no. Finalmente Sensei compró los boletos de ellas 4 para lograr su regreso a Venezuela. Así terminaba la capacitación de Japón de septiembre de 2001.

sábado, 20 de abril de 2013

Capacitación en Japón 2001 - 3


En septiembre de 2001 volvía a encontrarme con Ikeda Sensei en distintas oportunidades. Desafortunadamente nuestro itinerario de viaje hizo que nosotros llegáramos un día después de un encuentro especial que tuvo Sensei con los miembros de América Latina en el edificio del Seikyo Shimbun. Nos perdimos ese encuentro. Pero los siguientes serían de igual impacto en la vida de cada uno.

El ritmo de actividades era extraordinario, visitas a las sedes en el día, reuniones de grupos en la noche, orientaciones en cada oportunidad. Éramos más de 400 jóvenes de todo el mundo y toda la Soka Gakkai de Japón trabajaba para atendernos lo mejor posible, no sólo con atenciones protocolares, sino con encuentros, diálogos y orientaciones que cada uno de esos 400 jóvenes necesitábamos.

En ese viaje pude apreciar con toda profundidad lo que luego comencé a llamar "capacitación paralela". En los mensajes de Sensei siempre nos inspiraba a establecer lazos irrompibles con los jóvenes del mundo, nos transmitía su deseo de que la SGI sirviera de escenario para que jóvenes de todas partes del planeta se unieran con la labor de promover los valores de la SGI en sus países y comunidades. Y terminé comprendiendo que para eso es que uno participa en esas capacitaciones!!! Ojo, por supuesto que es mi visión del asunto, pero terminé sintiendo que eso es lo que quiere Sensei, que aprendiendo no sólo del ejemplo de Japón, sino del ejemplo de cada país donde hay jóvenes que se esfuerzan por aplicar la orientación de Sensei, por actuar como discípulos, uno encuentre su camino para difundir el movimiento del Kosen-rufu en su país, en su comunidad.

Esa capacitación paralela, que no son las reuniones planificadas, las sedes, los edificios, se vive en los intercambios con los jóvenes de otros países, en los diálogos en los autobuses, en los almuerzos, en las noches de diálogo en el cuarto de alguno. Esa "capacitación paralela" me llenó de muchísima información, de grandes experiencias de los jóvenes de otros países, de la lucha que desarrollaban y los obstáculos que vencían. Siempre desmenuzando la actitud de su lucha, no tanto la forma, porque siempre habría que pensar en la "forma Venezuela", pero el espíritu sí debía ser el mismo: corresponder al mentor.

En esa capacitación paralela también aproveche el vínculo establecido con el grupo de traductoras. Algunas me conocían desde mi viaje 11 años antes, que obviamente también me conocían por mi padres, quienes habían viajado antes. Con esas traductoras, especie de "guardianas de las palabras de Sensei", compartíamos impresiones sobre lo que quería trasmitir Sensei en sus palabras, por qué había usado esa palabra en especial, el tono de su voz, cuándo hablaba como un padre que protege y cuando como uno que reprende. En fin, las traductoras, grandes y eternas amigas, terminaron siendo fuente de invaluable enseñanza.

En ese viaje Venezuela también fue protagonista de un proyecto súper especial. Hacía un tiempo, casi todos éramos amigos en común de uno de los integrantes del Departamento de Relaciones Públicas de la SGI para América Latina; eterno amigo. Él nos había comentado la urgente necesitad de trabajar en el sitio web oficial de la SGI en español, ya que en ese momento sólo existía en inglés. Por eso aprovechamos el viaje y nos reunimos con él allá en Japón, para definir el proyecto a realizar y las tareas que asumiríamos los miembros de Venezuela: redacción, revisión, diseño y montaje del sitio web OFICIAL de la SGI, más nada!!! Así que de los 8, al menos 6 trabajamos directamente en el proyecto; unos en la revisión y definición de textos, otros en el diseño y montaje (mi hermanos por ejemplo)… y yo siendo el enlace entre los jóvenes de la SGIV y este eterno amigo de la SGI en Japón. El primer sitio web oficial en español de la SGI, fue producto del trabajo de los jóvenes de la SGI de Venezuela!!!

Este gran amigo que trabajó en la SGI durante muchos años, mantuvo un vínculo muy especial con nosotros, los jóvenes de Venezuela. Más aún, el considerarlo mi entrañable amigo, me otorgó la buena fortuna de contar con su apoyo durante todo este tiempo, ya son más de 15 años de haberlo conocido y de haber aprovechado su orientación y guía en la fe. Cada vez que necesité consultarle algo, sólo tenía que escribir un email y de inmediato me llamaba por teléfono, para dialogar, escucharme, orientarme, guiarme y regañarme cuando fue necesario. Sin duda, siento que este tipo de vínculos humanos es lo que Sensei aspira que construyamos en la Soka Gakkai Internacional.

Durante ese viaje, una de las orientaciones que mi esposa y yo habíamos solicitado con cierta insistencia desde antes del viaje, era el poder dialogar con algún responsable que trabajara en labores administrativas o ejecutivas de la Soka Gakkai, esperando tener la posibilidad de detallar cosas que pensábamos podíamos mejorar o corregir en las maneras de la SGIV en ese sentido. Pues pudimos lograr ese diálogo el día antes de regresar. Contamos con el apoyo de una de las traductoras más experimentadas y nos sentamos en una de nuestras habitaciones con un Zeinenbucho (responsable de ambas divisiones juveniles) de Tokio, que trabajaba en la sede principal. Comenzamos a hacerle el planteamiento de las cosas que pensábamos que se podían corregir, le contamos las propuestas que teníamos y que no eran respaldadas por la DG acá en Venezuela; prendí el grabador y esperamos su respuesta… La primera solicitud "apague el grabador por favor". Entendí perfectamente  que cualquier respuesta sería a una pregunta totalmente subjetiva, es decir, basada en lo que "nosotros" pensábamos, por lo que sería un error que él lo asumiera como una verdad absoluta. Por eso, grabarlo podía implicar que nosotros usáramos eso para justificar nuestras propuestas. Por eso el pedido de apagar la grabadora, su respuesta era para nosotros, los interesados, los que hacemos la pregunta, para más nadie.

En su respuesta fue muy concreto, mucha claridad que obviamente fue transmitida de la mejor manera por la traductora. Nos respondía valorando nuestra labor y reconociendo la gran pasión con la que hablábamos sobre la SGIV, reconocía nuestro deseo de mejorar la velocidad del desarrollo de nuestra organización, pero eso no implicó que nos indicara lo que debíamos corregir. En esencia, nos indicó que nosotros podíamos sentir que "alguien" frenaba ese avance, pero que ellos (Japón), luchaban con decenas, cientos, miles de esos "alguien" que también podían asumir la postura de frenar el avance. Por eso el enfoque jamás es personalizar, sino más bien reconocer la función que se está manifestando y corregir lo necesario en la actitud para enfrentarla. Un problema administrativo o de estructura organizativa, en la Gakkai, nunca se ataca distinto a cualquier otro problema: se cambia la causa que origina el obstáculo, se observa la función que aparece y se actúa para corregir. Este Zeinenbucho no volví a verlo en mis siguientes viajes, pero sus palabras de aliento jamás las he olvidado.

Ese año 2001, se estaba dando la reforma en la ceremonia del Gonguio. En la década de los 90 la Soka Gakkai venía trabajando para reformar la costumbre de las 5 oraciones en la mañana y 3 oraciones en la noche, que se había aprendido de los sacerdotes en la época de Makiguchi y que era la forma en que todos los miembros del mundo hacíamos Gonguio. En esa década previa al 2001 Sensei había estado hablando de la importancia del corazón y espíritu de la práctica sobre las formas y maneras, y esto incluía el formato que prevalecía del Gonguio. Pues en esa capacitación Sensei nos anunciaba su deseo de que fuéramos los jóvenes del mundo quienes iniciáramos el proceso de cambio hacia el formato de Gonguio que hoy conocemos. Así que Sensei, frente a los jóvenes del mundo, solicitaba nuestro apoyo para iniciar este proceso, sabiendo que como todo cambio traería resistencias naturales en los miembros con más tiempo de práctica; de hecho, en Japón el proceso de cambio se inicio tiempo después. Así fue que los más de 400 jóvenes de la SGI en ese septiembre de 2001 iniciamos el proceso de cambio en el formato del Gonguio diario.

En esa capacitación también estuve incluido entre los que recibieron su "Botón de oro", pequeño gesto que tiene la SGI, entre otros, para reconocer a los líderes que llegan a Japón. Aunque no llevo la cuenta, ya somos varios los líderes de la SGIV que hemos recibido el botón de oro. Lejos de representar un "premio", preguntando a las traductoras me gustó su enfoque, porque más bien es una manera de decir "esperamos seguir contando con sus mayores esfuerzos por le Kosen-rufu de su país". Acepté con convicción ese enfoque.

Tal como de costumbre, los obsequios de Sensei fueron innumerables: objetos para la práctica, cupones de compra, efectivo, descuentos en costos del viaje, comida!!! En fin, Sensei siempre encuentra la manera de hacer que cada viaje sea especial, por supuesto contando con el apoyo de todos los miembros del Japón que eran "voceros" insuperables en esta labor de entregarnos esos obsequios. Resultado de muchos de esos obsequios fueron los muchos regalos que pudimos traerle a nuestro chamo, que resultó uno de los más favorecidos en que sus padres viajaran juntos a Japón.

Uno de esos obsequios sería tan extraordinariamente especial, que literalmente es inolvidable para cada uno de los jóvenes del mundo que participó. Días antes de finalizar el curso, cada uno de los más de 400 jóvenes recibió en su habitación o a través del líder de su delegación, una frase de Gosho escogida por Sensei. Explico: un sobre con el nombre de uno, con un papelito dentro con una frase de gosho que Sensei "nos obsequiaba". Cada uno encontró una "orientación directa" de Sensei en esa frase. Fue inevitable encontrar la relación directa entre esa frase y la realidad de vida de cada uno. Místico? Pues sí. Honestamente yo DUDO que Sensei se sentara con el listado de 450 jóvenes y dijera " a éste le mando esta frase, y a este otro le envío esta…" y así 450 veces. De verdad lo dudo, pero es posible, con la dedicación que tiene Sensei para atender a los miembros que llegan a Japón y más aún con los jóvenes, es posible que haya pasado. En cualquier caso, también es posible que haya escogido una serie de frases y que al azar nos haya tocado la que recibimos, la cosa es que "místicamente", por ley de causalidad, nos tocó esa frase que irremediablemente pasó a ser la guía ETERNA de cada uno de los que la recibimos… Mi frase, incluida en el gosho "El verdadero aspecto de todos los fenómenos", primero Gosho que me tocó explicar en la SGIV, es esta:

"Al principio, sólo yo, Nichiren, entoné Nam Miojo Rengue Kio. Pero luego siguieron dos, tres y cien más, que lo entonaron y enseñaron a otros. Así, de este mismo modo, se llevará a cabo la propagación en el futuro. ¿Acaso no es éste el significado de "irrumpir de la tierra"?

Desde ese día ésta es mi frase de gosho, puesta en cuanto lugar puedo para nunca olvidar su significado: siempre empieza uno, pero con la vida se inspira a los demás, creciendo de uno en uno… Gracias Sensei.

Me queda contar sobre el regreso de este inolvidable viaje: 11 de septiembre de 2001.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Capacitación en Japón 2001 - 2


Los primeros días de septiembre de 2001, 8 miembros y líderes de las divisiones juveniles de la SGIV partíamos a la capacitación juvenil en Japón, en dos grupos, 4 chicas viajaban por Chicago (entre ellas mi esposa) y salieron un día antes, porque debían pernoctar un día en Chicago; y otros 4 (3 DJM y otra DJF), viajábamos por Londres y salimos al día siguiente, pero nuestra escala en Londrés sería sólo de horas, así que al final llegamos a Tokio horas antes que las chicas.

Nuestro paso por Londres era todo un evento para nosotros cuatro, quienes no lo conocíamos y nuestro inglés, más gringo que británico, no resultaba seguridad para comunicarnos. De hecho, por llegar a un aeropuerto y viajar a Tokio por otro, debíamos tomar un transporte que nunca nos enteramos que era GRATUITO, y terminamos pagando unos cuántos euros que bastante nos dolió gastarlos. Indios...

Otro capítulo nos pasó al llegar a Tokio. Bajamos del avión más dormidos que otra cosa, con la planilla de inmigración ya llena por todos. Al compartir los datos que se llenan, todos sabíamos que nos quedaríamos en el Hotel New Otani, así que eso escribimos. Al llegar a las casillas de inmigración, mi hermanos pasó primero, luego a la chica y nosotros dos nos demoraron un poco más, hasta que no nos dejaron pasar directo, sino que nos pidieron que fuéramos hacia una esquina a unas oficinas que había allí.

Salió una señorita que nos hizo unas preguntas sobre nuestra estadía, pero su interés era que habíamos puesto que nos quedaríamos en el New Otani. Se lo confirmamos y al final le comentamos que íbamos a un intercambio juvenil organizado por la SGI... Soka Gakkai... todo en nuestro escueto inglés. Al escuchar el nombre de la Gakkai, asintió con un "Ah, Soka Gakkai..." como comprendiendo todo. No con alegría, pero si comprendiendo, así que nos entregó nuestros pasaportes y terminamos de pasar, últimos de ese vuelo.

Mi hermano nos esperaba en el otro lado extrañado porque nos habían parado sólo a nosotros tres. Nosotros igual de extrañados, pero contándole que la duda era porque nos íbamos a quedar en el New Otani. Al preguntarle a mi hermano cómo lo escribió, terminó confirmándonos que él había escrito NIU OTANI... comenzaba a tener sentido todo.

Al ir a buscar nuestras maletas nos abordó un señor que trabajaba en el aeropuerto y se identificó como miembro de la Soka Gakkai, así que nos apoyó y nos ofreció su apoyo, muy contento de recibirnos. Salimos y fuimos recibidos por los jóvenes de la Soka Gakkai que estaban algo preocupados porque no salíamos y les explicamos lo ocurrido. Ellos nos dieron una explicación: resultaba ser que el New Otani era un hotel muy prestigioso y referencial para altos dignatarios y visitantes de alto nivel en el Japón. No era el más lujoso, pero si muy reconocido en este sentido... Claro!!! Todo tuvo sentido!!! Nosotros tres, con toda la pinta de pela bolas venezolanos, no éramos el perfil de personas que se quedaban en ese hotel, pero al transmitir que íbamos por la Soka Gakkai, la funcionaria del aeropuerto comprendió cómo podíamos nosotros costear dicho hotel. Y claro! Como mi hermano escribió NIU OTANI, para ellos ese sería un hotelucho cualquiera, más ajustado a nuestro perfil. Durante todo el viaje no paramos de reírnos, y cuando lo contamos otra vez, seguimos riendo...

Llegamos al hotel y supimos la calidad de atención que nos brindaba la Soka Gakkai. Sin duda, ir por cuenta propia significaría poseer enormes recursos económicos para hospedarse en un hotel como ese, pero sólo la Gakkai nos permitía un honor de ese tipo. También supimos que el hotel tenía dos torres y la nuestra era la más antigua, la más nueva era donde se quedaban las personalidades nacionales e internacionales. La "menos lujosa" para nosotros todo un palacio.

Las chicas llegarían horas más tarde y al reunirnos pudimos encontrarnos con el secretario de la Oficina para la SGI de América Latina. Las chicas ya lo conocían, pero yo no, así que fue muy cálido y efusivo su saludo hacia mí, sintiendo que estaba conociendo a un amigo eterno, de hecho desde ese encuentro lo es... lo somos...

Las primeras reuniones fueron de la apertura del curso, donde nos encontramos con amigos de todo el mundo, jóvenes que vinieron a Venezuela en el año 2000, jóvenes que conocían a los que vinieron en el 2000, etc. Por ejemplo, entre los jóvenes de Argentina estaban unos muy amigos del asistente nacional de DJM que vino en octubre de 2000, el mismo con quien profundicé una gran amistad al volver a encontrarlo en noviembre de 2000 en Argentina. Estos chamos no dejaban de transmitirnos no sólo los saludos que nos había enviado el asistente nacional, sino que tampoco dejaban de preguntarnos qué le habíamos hecho, porque no dejaba de hablar de Venezuela desde que llegó en octubre de 2000. Así, todos nos dábamos cuenta de lo profunda que fue la huella que dejó la Convención de Sucesores de Venezuela no sólo en nosotros, sino en todos nuestros invitados.

Aunque era mi segundo viaje a Japón, sentía que todo era como "la primera vez", porque el anterior viaje había sido 11 años antes. Al conocer el programa de las actividades que tendríamos en una semana no podía ni compararlo con lo vivido en 1990, no sólo porque no recordaba el detalle, sino porque no recordaba que hubiesen tantas actividades planificadas. Tenía muchas expectativas de todo lo que decía que haríamos, además todos íbamos con muchas expectativas de dialogar con líderes a nivel personal y de organización. Por ejemplo mi esposa y yo, que ya participábamos en la Dirección General de la SGIV, íbamos con muchas preguntas sobre cómo mejorar nuestra labor en el liderazgo de la SGIV.

De los 8 que íbamos, 3 llegaban por primera vez a Japón, Había pasado mucho tiempo de mi primer viaje y lo que había percibido de la presencia de la Soka Gakkai en la sociedad japonesa, ahora lo vivía con más conciencia, con más contundencia y profundidad en mi percepción de lo que realmente es el Kosen-rufu. La Universidad Soka, el Kaikan de las damas, el Centro de la Amistad, la Asociación de Conciertos Min-On, la Sede Central de la Soka Gakkai… y el más que impresionante Centro en Memoria de Makiguchi… Cada sede encierra una experiencia que espero recordar y compartir.

El primer gran personaje inolvidable (algunas de las chicas ya lo conocían), fue a uno de los vicepresidentes de la Soka Gakkai quien fue el encargado de recibirnos y atendernos en la apertura del curso. Una gran pasión al hablar y transmitir cada recuerdo y orientación recibida de Sensei, sus palabras eran más que profundas y era inevitable conmoverse y sentir que era todo un discípulo viviendo para proteger y corresponder al Mentor. Entre sus palabras también nos transmitió el gran agradecimiento que debemos mantener durante nuestra vida a aquellos que nos transmitieron la Ley, quienes nos hicieron shakubuku. Entre nosotros, el tercer DJM, era shakubuku de alguien que ya había fallecido, por lo  las palabras del vicepresidente lo impactaron profundamente, más que a cualquiera de nosotros.

Los 8 líderes estábamos muy comprometidos a aprovechar al máximo la capacitación, veníamos de un par de años intensos profundizando nuestro deseo de ser auténticos Sucesores del Mentor y así comenzamos a proyectarlo también. Por ejemplo, los líderes de Argentina nos transmitían su reconocimiento por la dedicación y seriedad que llevábamos como delegación venezolana. Y nosotros estábamos como esponjas aprendiendo de todo y de todos. Por ejemplo, de esos líderes argentinos aprendimos lo que comenzamos a aplicar desde esa capacitación en adelante: los resúmenes diarios. Ya sabíamos desde capacitaciones previas, que ellos organizaban sus reportes turnándose entre los participantes la realización y envío de los reportes diarios, que compartían con los demás líderes de Argentina por email. Así que nosotros, aprendiendo de su ejemplo, iniciamos la misma labor, y día a día nos fuimos turnando la realización del resumen de jornada diario.

2007 - El avance en el desarrollo de los jóvenes

La SGIV formalizó las actividades del Grupo de Estudiantes y Grupo futuro en julio y septiembre de 2006, respectivamente. Así que para 2007 ...