jueves, 31 de mayo de 2012

Convención Sucesores de Venezuela - 2


Recibiendo a los Sucesores

Con el mes de octubre ya encima, la preocupación principal fue animar al máximo de nuestros líderes, miembros y nuevos practicantes juveniles del interior. La meta de recibir a 600 Bodisatvas de la Tierra venezolana no era algo "garantizado" con sólo decirlo. Los jóvenes del interior, más que animarse, debían superar todas las dificultades propias de conseguir sus permisos, pasajes y hospedaje. Por otro lado, con los jóvenes de Caracas tampoco podíamos dar por sentado que estarían animados y confirmados a asistir, la convicción debía ponerse en transmitir la gran relevancia que tenía para la SGIV.

De pronto, comenzaron a llegar las confirmaciones de los países que deseaban participar en la actividad. No recuerdo quién respondió primero ni quién después, pero fueron llegando las confirmaciones de los jóvenes que vendrían a Venezuela de los países amigos. Algo que la SGI nos había solicitado, era invitar sólo a uno o dos representantes por país, y así lo hicimos, pero de pronto recibíamos la confirmación de que tan sólo de Brasil vendrían 8 líderes!!! Sin duda fue súper contundente el respaldo que sentíamos de la BSGI. Además vinieron 2 líderes de Argentina, 4 de México, 2 de Costa Rica, 1 de Ecuador, 1 de Chile… todos estos jóvenes del exterior llegaron a Venezuela!!! El tamaño de la Convención se me hacía cada vez más incalculable.

La planificación incluyó el aprovechar al máximo a los líderes del exterior que llegaban, así que desde el jueves 12 hasta el sábado 14 se realizaron actividades donde pudimos compartir y aprovechar la experiencia de los líderes que vinieron a apoyarnos, porque no venían a "participar" como espectadores, venían a luchar hombro a hombro con nosotros.

El jueves llegó la mayoría de los jóvenes del interior y del exterior. Para todos los miembros de Venezuela esto significaba todo un acontecimiento. Confieso que quizás cuente cosas en desorden cronológico, pero lo que si espero es poder contar todo lo que en mi mente y corazón quedó grabado de esos encuentros.

Por ejemplo, tuvimos un encuentro con los jóvenes de Brasil casi al instante que llegaron al hotel, sólo confirmaron sus habitaciones y ya querían reunirse con nosotros, los responsables nacionales. Como beneficios incluido en el alquiler del local, contábamos con una pequeña oficina en el lobby del hotel que nos sirvió de "cuarto de control", allí nos reunimos con los dos líderes principales que llegaron de Brasil y Argentina, asistentes nacionales de DJM y DJF.

Hablando en portuñol (más portu que ñol), pero con un corazón políglota, fuimos capaces de entender todo lo que iban diciendo, y por supuesto ellos a nosotros también. Ese encuentro, al menos para mí, le daba una contundencia rotunda al espíritu con que abordaba el objetivo de nuestra convención. Más que orientaciones, lo que nos transmitieron fue tan contundente, que lo repito en cada instancia que me es posible.

Nuestros responsables nacionales estaban muy preocupados por el poco tiempo que tuvimos para preparar la actividad, el programa, el tema, por lo que de entrada les pedían disculpas por lo que no habíamos considerado, etc. Ellos, con una calidez más que desconcertante, nos transmitían un "no hay problema" casi que imposible de aceptar, nos pedían que nos olvidáramos de lo pendiente, que además, Sensei planteaba que los jóvenes "pueden equivocarse", porque es su derecho, y que si se equivocan no hay problema en corregir. Nuestros responsables insistían en la preocupación por hacer todo lo mejor posible, y la respuesta seguía siendo "pues está bien, el esfuerzo ya ha grabado una causa imborrable que sin duda será más que conocida por Ikeda Sensei". Repetían continuamente que informarían a Sensei de todo lo que ya estaban viviendo en Venezuela. Otra cosa "novedosa" para mí: no habían entrado a sus habitaciones y ya estaban pensando en reportar a Sensei… no a Brasil, a Sensei!

Ponían todo el énfasis en transmitirnos tranquilidad, cero estrés, no preocuparnos por los detalles de forma pendientes, sino por el corazón con el que cada joven participante realizaría su labor, que eso es lo más importante. Cada frase que soltaban era como un baño pero de agua tibia, que brindaba un relax de esos que quitan un peso de encima por sentir "entonces voy bien!". Recuerdo que los responsables nacionales insistieron varias veces en su deseo de "hacer lo mejor posible", como con la intención de lograr algo "perfecto", y la respuesta siempre fue la misma: "si hay errores no importa, los jóvenes pueden equivocarse, es lo que dice Sensei". Ellos sabían perfectamente que hacíamos nuestro mejor esfuerzo, pero también sabían que podíamos desviarnos del objetivo en nuestra preocupación de que "todo saliera perfecto", así que pusieron todo su empeño por confirmarnos lo más importante: el corazón puesto en corresponder al mentor.

En esa reunión también participaron los dos jóvenes que vinieron de Argentina, ambos igualmente asistentes nacionales. Yo conocía "el hablar" de los brasileros (cálida, apasionada, con delicadez y sumo respeto), porque aunque no había ido a Brasil, varios jóvenes de Venezuela sí. Pero de Argentina tenía muy poca referencia, además de conocer miembros argentinos sólo en 1990 cuando había estado en Japón y esa referencia no me era muy buena. Estos argentinos, jóvenes bien adultos, comenzaron a hablar, y es difícil describir lo rápido que captaron mi atención, más allá del acento, lo que iban contando, transmitiendo, compartiendo, lo hacían con tanta honestidad, novedosa en todo sentido para mí. Confirmo, me es difícil explicar por qué, pero las palabras que usaban, la confianza que transmitían, la fluidez con la que expresaban su compromiso con la Gakkai y con Sensei, fueron como una especie de imán que no permitió que me despegara de escucharlos y de querer seguir preguntando detalles de cada cosa que contaban.

En esa reunión los líderes de Brasil representaron la orientación de fe, el respaldo absoluto para lograr el objetivo, las palabras de confianza y tranquilidad… Los argentinos fueron la chispa que prendió mi inquietud sobre "todo lo posible" en el mundo de la Gakkai, lo que hasta ese momento era un paradigma, dejó de serlo… de esa reunión siguió una conversa que sería el nacimiento de la idea de los Guardianes de la Paz y muchas cosas más.

lunes, 21 de mayo de 2012

Convención de los Sucesores de Venezuela - 1


Dos meses intensos...

Con las actividades juveniles de marzo y agosto, con la exposición "El arte de los niños del mundo", los reconocimientos a Sensei, las capacitaciones juveniles de julio, el año 2000 ya se había convertido en un año sin precedentes en la SGIV y por supuesto para mi vida. Sin embargo faltaba "el broche de oro" con el que cada uno de nosotros quedaría con una marca en su vida que será imborrable.

Al concretar la victoria de agosto el diálogo era sobre "cómo cerramos el año". El grupo de líderes de las DJs comenzábamos a conversar sobre distintas posibilidades: un festival cultural (que hacía mucho tiempo no se realizaba), una asamblea general a nivel nacional, una nueva capacitación de líderes (pero ya se había realizado en julio)… las ideas eran varias, pero el objetivo era claro: cerrar el año 2000 con una contundente victoria.

El hacer algo a escala nacional era la idea ganada, todos el año habíamos realizado actividades regionales y a Caracas llegaron sólo algunas regiones en julio. Por otro lado, el promover que los jóvenes del interior se desplazaran siempre fue y ha sido un tema complejo. Así que "el cómo" realizar un actividad nacional fue un tema muy debatido.

Yo era de los que pensaba que debíamos seguir aprovechando la respuesta de los jóvenes miembros que se animaron a invitar a sus familiares y amigos, para seguir acercando a jóvenes a la Gakkai con actividades muy atractivas, pero el deseo de los responsables nacionales se inclinaba más a cerrar con una actividad dirigida más hacia los miembros y en el mejor de los casos a nuevos practicantes. Al principio se me hizo muy difícil dejar a un lado "mi idea" y pasar a apoyar el objetivo "de las DJs", a través de los años venía forjando mi capacidad de no "engancharme" si lo que proponía no era respaldado, y aunque pensaba que con sendas victorias en las actividades anteriores debíamos hacer una actividad para 1.000 jóvenes sólo en Caracas (por ejemplo), terminé por ofrecer mi respaldo a la solicitud de los responsables nacionales y concentrarnos por reunir a los líderes, miembros y nuevos practicantes juveniles de toda Venezuela, con el objetivo de profundizar en el desarrollo de nuestra identidad como Sucesores de Venezuela.

No fue fácil, pero finalmente comprendía el objetivo: no se puede propagar un concepto tan profundo a personas que se acerquen por primera vez a la Gakkai y por otro lado, era necesario que se profundizara en este objetivo si queríamos que el desarrollo de las DJs de la SGIV fuera continuo, y no sólo una "llamarada más" que se apagara cuando pasara la euforia. Quizás esto se convertía en una prueba vital para el desarrollo de mi compromiso con la Gakkai y con Sensei.

Se iba definiendo el formato de la actividad, sería una "convención", el tema principal sería desarrollar nuestra identidad como "sucesores" y tomando las experiencias de otros países, en esa actividad las DJs de la SGIV estableceríamos un "juramento" que enviaríamos a Sensei como la determinación de las DJs de Venezuela. Para establecer la fecha debíamos considerar que tendríamos a miembros del interior desplazándose por todo el país, por lo que un fin de semana de repente no sería suficiente, pero observando el calendario decidimos aprovechar que el 12 de octubre caía jueves, de manera que la actividad principal podía realizarse el domingo 15.

Durante años, muchos jóvenes de Venezuela habían tenido la oportunidad de viajar no sólo a Japón, sino a otros países para actividades Gakkai; festivales, asambleas, capacitaciones, etc. Un sentimiento común tanto de jóvenes de Venezuela como del resto de la región de América Latina, era la realización de una actividad internacional en Venezuela. Los responsables nacionales de las DJs estaban ganados a esa idea, y yo, aunque también me parecía genial, no dejaba de sentir una especia de "miedito" por lo que eso significaba: la actividad sería "una ventana al mundo de la SGI", debíamos CUIDAR a los jóvenes que llegaran, cumplir con sus expectativas, su dalud, su bienestar… en fin, sin duda fue algo que me quitó el sueño.

Además, para hacer algo internacional debíamos solicitar primero el apoyo de toda la DG de Venezuela y luego pedir la autorización a la SGI antes de poder extender la invitación a los países de la región. Por supuesto, el deseo de apoyar en Itai Doshin podía contra cualquier sentimiento de inseguridad que sintiera, así que realizamos la propuesta. La respuesta inmediata no era distinta a la que esperábamos, en ambas instancias. Parafraseando fue más o menos "¿¿¿ustedes están seguros de lo que quieren hacer???!!!". Debo admitir que en cada instancia sentía que lo más probable era no obtener el apoyo, pero con la convicción con la que hablaron nuestros responsables nacionales (en especial la responsable de la DJF), para ambas instancias fue imposible no apoyarnos, así que pudimos extender la invitación a los países de la región esperando recibir respuesta de alguno de ellos. Recuerden, estábamos en septiembre y la actividad sería en octubre…

La labor de inspirar a cada región del país era fundamental para contar con la máxima participación de los principales líderes y miembros de toda Venezuela. Con la estadística que se manejaba en la época establecimos la meta de lograr la presencia de 600 miembros y nuevos practicantes de toda Venezuela, aún sin saber si llegarían miembros del exterior.

Entonces, la pregunta pertinente: "¿dónde hacemos la actividad?". Ya las localidades usadas quedaban cortas para la actividad. El teatro que usamos en agosto tenía la capacidad pero no se adaptaba a lo que haríamos ahora. Comenzó la búsqueda del mejor local. Una de las chicas líderes de la DJF trabajaba en el sector turismo y conocía a gente que conocía a otra gente. Gracias a su labor y por supuesto a todo el daimoku que llevábamos, logramos alquilar el salón principal del Hotel Tamanaco Intercontinental, con la posibilidad de hospedar a los jóvenes del interior y del exterior que llegaran, todo a un precio súper económico para la SGIV. Ya lo que quedaba era inspirar a los jóvenes del interior y esperar la respuesta del exterior para realizar la reservación de las habitaciones.

Con poco tiempo para planificar cada detalle, el programa se estableció con sencillez pero profundo, para aprovechar cada uno de los 4 días de la convención. No era sencillo justificar casa propuesta ante la DG, la postura que recibíamos siempre era "¿qué desean lograr?, ¿están seguros que con "eso" lo lograrán?". Sin duda cada uno de nosotros debió exigirse al máximo para transmitir convicción y seguridad en cada aspecto del plan a seguir. Desde este punto de vista, la DG se convirtió en el mejor "Zenchi-shiki" de las DJs (mejor amigo). Al final, y después de transmitir los objetivos con convicción y daimoku, la DG apoyó cada aspecto y cada detalle de la "Convención de los Sucesores de Venezuela".

Todo quedaba en manos de nosotros, el equipo de líderes de las DJs de la SGIV. El "Mai lli za se nen" tenía más presencia que nunca en mi vida… hacer lo que fuese necesario… sólo así era posible garantizar una nueva victoria contundente.

martes, 15 de mayo de 2012

Año 2000 - Parte 3: Sucesores XXI

Al terminar la celebración de marzo vinieron nuevas actividades que permitieron mantener el ritmo que se comenzaba a difundir en todo el país. En mayo se inauguraba la exposición "El arte de los niños del mundo", que recopilaba más de 300 dibujos de niños de todo el planeta. Esta expo también se inauguró primero en la sede del Ministerio de Educación con al presencia del profesor Abreu y la Orquesta Filarmónica Infantil de Caracas. Tremendo acto que organizaba la SGIV. Luego se inauguró en la UCV y después inició su recorrido por varios estados de Venezuela.

Por supuesto ya estábamos pensando en cómo celebrar el mes de los jóvenes y poco a poco se iba armando el concepto de la actividad. Para seguir impulsando el mensaje de los "Sucesores de Venezuela" se pensó en un concepto muy multimedia que giraría en una "página web" cuya dirección fue "SucesoresXXI", en alegoría a los Sucesores en el siglo XXI. Se comenzó a trabajar en el diseño y demás detalles.

Entonces, se decidió no hacer la actividad en julio, porque había poco tiempo para preparar los grupos culturales y se decidió hacerla en agosto. Sin embargo, julio no dejó de tener su actividad de forja para líderes, lo que más interesaba a los responsables nacionales y se realizó una capacitación donde participaron inclusive chicos y chicas líderes de algunos estados. Una buena oportunidad para seguir enmarcando el concepto de los "Sucesores de Venezuela".

Como en marzo habíamos logrado superar los 300 jóvenes en la celebración, se planteó la meta de superar los 500 jóvenes en Caracas y los 700 a nivel nacional. Por el número, ya no podíamos hacer la actividad en el CELARG… a buscar nuevos locales… Esas fueron fechas donde me enteraba de lo complicado que es encontrar locales en Caracas!!! Bien sea para eventos o espectáculos. Caímos (no recuerdo por qué), en un teatro en el Paraíso que dependía del INCRET (ni idea de qué era, o es eso). Cuando fuimos a verlo quedamos convencidos por la capacidad y las características de "teatro". No nos convencía tanto la ubicación, no era sencillo llegar sin Metro, pero igual decidimos hacerlo allí con el objetivo de llenar el máximo de sus 800 butacas. Era un gran reto, prácticamente duplicar lo logrado en marzo…

El perfil para los asistentes era el mismo: DJs miembros y sus familiares y amigos. Para los participantes, también era igual: sólo los grupos culturales de la SGIV. En esta ocasión de incluían dos actos nuevos, porque se invitó a las bandas de Aragua y se realizó un "perfornamce" donde se incluía a los grupos de capacitación de apoyo logístico (Sokajan, Gallokay, Biakuren).

Lo último se impulsó con el objetivo de mostrar "la otra cara" de los grupos juveniles de la SGIV, grupos que muchos miembros no se animaban a incluirse y los invitados no tenían ni idea de su existencia. Así que la idea era mostrar que lo que está "en el escenario" sólo es posible gracias a la existencia de "esos grupos". Este acto comenzó a montarlo justamente el coordinador del Grupo Gallokay, que además dirigía una compañía de danza contemporánea. Desde el principio, para los coordinadores nacionales el acto tenía mucho sentido y significado, pero el desarrollo comenzó a ser hasta incómodo por cómo se estaba planteando el concepto del acto, al punto que no "veíamos" los ensayos… fue complicado.

El trabajo de Daimoku y concentrarnos en el concepto dio el resultado esperado. El día de la actividad nuevamente las DF llegaban muy temprano a apoyar en la recepción de los invitados y la recepción y proceso de los tickets de cada invitado. Los grupos de las DJs habían mermado mucho por lo que no eran muchos los integrantes, el apoyo de las DF y los DC fue determinante. Por ejemplo, varios DC apoyaron en "abrir y cerrar el telón", que era un proceso manual y el cosito pesaba los kilos!!! Subir y bajar la pantalla era un proceso similar… todo súper manual…

Con mucha ansiedad, pero llenos de alegría, íbamos viendo como el teatro se llenaba, y se llenaba, poco a poco las butacas vacías eran menos… y menos… a la hora del inicio, casi todo el teatro estaba lleno!!! Sin duda ya era una gran victoria y la muestra de que se mantenía el ánimo que se traía desde marzo!

Hacía falta que alguien estuviera junto a los técnicos de sonido y luces marcando pautas y demás detalles, así que me tocó estar en ese cuarto de control, en lo más alto, y así pude apreciar todo los acto en detalle.

Se inició el programa con la pantalla proyectando la "página web" llamada "Sucesores XXI", dos chicas y un chico fueron los MC, muy ocurrentes, a veces " de más", pero fueron los responsables de mantener el ánimo y el espíritu juvenil siempre presente. Cada punto se iba presentando de acuerdo a lo que la "página web" incluía. Las experiencias de esta actividad fueron igual de contundentes que las de marzo, dos jóvenes "más jóvenes" compartieron su proceso de revolución humana y llegaron al corazón de los asistentes, donde habían una gran mayoría muy joven!!! Las bandas de Aragua transmitieron mucha fuerza por conservar el esquema de bandas de marcha.

Las chicas del grupo de baile fueron muy aplaudidas por su ánimo y coreografías muy vistosas. Para los más conservadores fueron algo "atrevidas", para los "menos conservadores" fueron frescas y joviales. Al final, cada coreografía sacaba aplausos que servían para reconocer el continuo trabajo de las chicas.

El Kotekitay se presentaba con "algo nuevo". Habían venido trabajando para retomar las "figuras" en sus presentaciones, desplazándose por el escenario en movimientos coordinados. Ya para esa presentación incorporaban la batería que aún mantienen, de hecho se mantiene la misma "baterista". Las figuras que realizaron no eran sencilla, no eran las tradicionales de marcha, era algo más elaborado, que les exigió las coordinación y trabajo en unidad de Itai Doshin. Lo mostraron en escena.

El acto para reflejar la tarea de todos los grupos de capacitación resultó ser bastante "creativo", mostraba a un integrante de cada grupo en "tareas cotidianas", un tanto mostrando que no dejaban de actuar como integrantes de su grupo aún fuera de las actividades de la SGIV. Al final todos realizaban una coreografía juntos. Algo largo, pero cumplió su objetivo.

La Banda de Metales de Caracas venía también trabajando un concepto distinto, ya no era banda de marcha, más bien una especie de ensamble, manteniendo la trompeta pero incorporando guitarras y muchos instrumentos de percusión. Ya para ese entonces la mayoría era muy buenos instrumentistas y mostraron buen nivel que se ganó el reconocimiento del público.

Las palabras de nuestro director general cerraban la actividad que se convirtió en una contundente victoria de 788 jóvenes asistentes!!! Meta superada!!! Gran victoria de los Sucesores de Venezuela que en ese año 2000 cerrarían con broche de oro un año inolvidable.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Año 2000 - Parte 2: Celebración del 16 de marzo


Después de definir el concepto de la actividad de marzo, comenzamos la planificación de la actividad, donde el primer asunto importante era "¿dónde la hacemos?". El Kaikan ya nos quedaba corto para una actividad tal como la queríamos hacer: invitando a jóvenes por primera vez contactados a la SGIV.

No éramos muchos los jóvenes activos, pero en cualquier caso si éramos un buen núcleo comprometido a hacer lo que fuese necesario. Por otro lado, la actividad debía trabajarse muy rápido por el poco tiempo para planificar (estábamos en enero), así que todo lo que se hiciera debía ser basado en el trabajo de los grupos regulares de las DJs, que venían realizando sus ensayos todas las semanas.

Así, comenzamos a buscar el local y a inspirar a los grupos de las DJs a preparar su repertorio para esa fecha. El local terminó siendo el CELARG, lugar que alguna vez se había usado para actividades de la SGIV y que el precio no era tan grosero en ese entonces. Además, había un DC miembro que trabajaba allí que nos apoyó con todo lo técnico. Mientras, los grupos de las DJs se preparaban para ser los protagonistas de la actividad.

Establecer la meta era el siguiente paso. Las actividades juveniles habían dejado de ser frecuentes y plantearse una meta "muy alta" no era atractivo para los "más conservadores". Por otro lado el CELARG debía llenarse, porque el apoyo que recibíamos de la SGIV no podía recibir menos que una buena respuesta por parte de nosotros los jóvenes. Finalmente nos planteamos la meta de lograr 300 jóvenes asistentes, teniendo la sala poco más de 380 butacas.

El programa incluía la participación de Kotekitay, Banda de Metales y el Grupo de Baile de la DJF, quienes eran los protagonistas de la actividad; no se crearon nuevos números, el objetivo era concentrarnos en el mensaje a transmitir y aprovechar el trabajo de estos grupos. Además, par de experiencias de jóvenes con sendas victorias de trabajo y las palabras de los responsables nacionales, enriquecieron el programa. Y como siempre, el mensaje de Sensei y del anterior director general de la SGIV llenaban la actividad con palabras de aliento y orientaciones.

Poco antes de la actividad, a mi esposa y a mí nos confirmaban que seríamos nombrados ese día como asistentes nacionales de las DJF y DJM respectivamente. En el programa se incluyó que cada uno dirigiera unas palabras de determinación al ser nombrados.

El día de la actividad se planificó el apoyo de las damas en la recepción de los asistentes, porque hicimos unas invitaciones que incluían unos datos que deseábamos mantener. Así que desde muy temprano las damas se instalaron en el lobby para recibir a los asistentes y procesar la información de sus invitaciones. Poco a poco se iba llenando la sala más grande del CELARG y la ansiedad se iba transformando en sensación de victoria. Hacía mucho que no se realizaba una actividad donde la meta de asistencia se lograra. Además, cualquier cosa que quisiéramos seguir realizando durante el año dependía de la victoria de esa actividad.

Los jóvenes que llegaban eran familiares y amigos de los miembros, de los que participaban y los que apoyaban, así que ese núcleo pequeño, pero comprometido con transmitir el mensaje de los "Sucesores de Venezuela", lograba atraer a nuevos jóvenes a la SGIV. Al momento de confirmar que la sala estaba casi llena, quienes organizábamos la actividad sentimos un grato sabor de victoria que de inmediato queríamos enterar a Sensei.

La pantalla de cine del CELARG se llenó con una muy atractiva presentación multimedia preparada por los chicos, las experiencias fueron contundentes en cuanto al beneficio conspicuo (que los jóvenes necesitan mucho escuchar), los líderes nacionales transmitieron la esencia de lo que significa ser un "Sucesor" y los grupos culturales mostraron un buen nivel y mucha alegría que pudieron contagiar a los asistentes.

Cuando me tocó hablar al ser nombrado asistente nacional, sólo quería transmitir el firme compromiso por contribuir a crear una sociedad donde prevalezcan los valores que sustentan la paz. En ese entonces, el taller JCP no estaba todavía en la cabeza de ninguno de nosotros...

Una preocupación constante era que la SGIV debía mostrar y realizar actividades suficientemente atractivas para los jóvenes, de lo contrario el resultado podía ser adverso y los jóvenes no regresarían. Era la preocupación de muchos. Para mí era fundamental transmitir confianza a los más conservadores, confianza en lo que los grupos culturales estaban realizando, que si bien sólo un mínimo (muy mínimo) de sus integrantes eran profesionales, el espíritu de cada grupo se había logrado profundizar en esos tiempos recientes.

Finalmente se exponía el concepto de los "Sucesores de Venezuela", las DJs de la SGIV celebraron el 42º aniversario del Día del Kosen-rufu con una especie de "surgir de la tierra" de un puñado de jóvenes que nos asumimos como "sucesores". Ese año, ese mes, ese día, se comenzó el movimiento de los "Sucesores del Venezuela", en una actividad fresca, aun con rasgos conservadores, pero en cualquier caso con la visión de crear el escenario para los jóvenes que surgían en esa generación de líderes.

Al finalizar la actividad, el puñado de jóvenes renovamos compromiso con Sensei y terminamos más convencidos de la gran necesidad de seguir realizando actividades juveniles que inspiraran al esfuerzo y al trabajo en Itai Doshin.

El reporte a Sensei se realizó de inmediato.

martes, 8 de mayo de 2012

Año 2000 - Parte 1: El origen de los Sucesores de Venezuela


Para recibir el año 2000 la SGIV había logrado tremendos resultados durante 1999, desarrollando una intensa campaña con la exposición "Armas nucleares: una amenaza para la humanidad", que definitivamente impulsó a la SGIV en la sociedad y en el ámbito educativo enormemente, originando muchos reconocimientos a la Gakkai y a Sensei en la sociedad venezolana. Más de 65.000 personas visitaron la exposición en las principales sedes y el movimiento de guías y equipo de montaje sin duda originó una especie de aceleración en el movimiento de las actividades de la SGIV.

Pude participar en varios de los aspectos de esta expo, inclusive en el montaje, donde me tocó cargar (junto a otros por supuesto) los paneles que eran hechos de madera y pesaban los kilos!!! Y yo, alfeñique y flaquito como soy, apretaba "los dientes" por no decir otra cosa, para cargar los panelitos, que teníamos que cuidarlos como joyas (que eran) porque esos paneles viajaban de otros países a Venezuela y de acá seguirían su viaje, así que al tenerlos éramos responsables de su cuidado y mantenimiento.

Ese año 99' también se realizó una campañas ideada por las DJs que consistían en lograr 1.000 millones de Daimoku y 10.000 encuentros de vida a vida, que implicaba no sólo promover que se realizara Daimoku y encuentro de vida a vida, sino que nos reportaran lo que se realizaba en todo el país. Hicimos una pancarta en el Kaikan basada en una imagen que se iba descubriendo a medida que se recibían los reportes y al final del año se logró reunir los reportes de más de 1.000 millones de Daimoku y más de 10.000 encuentros de vida a vida en toda Venezuela.

La exposición, el daimoku y los encuentros, originaron un movimiento muy dinámico en toda Venezuela, los jóvenes estábamos liderando las principales campañas y eso se reflejaba en el dinamismo de las actividades. Con ese marco arrancaba el año 2000.

Ese ritmo de actividades lograba que desde el arranque de 2000 ya fuéramos hablando de que debía ser distinto, teníamos el ánimo suficiente para impulsar actividades "fuera de lo regular" hasta ese momento, ya hacía bastante que no se realizaban actividades para máxima convocatoria, que involucrara un movimiento masivo de toda la división. Habíamos hecho asambleas y reuniones conmemorativas, pero siempre dirigida a los miembros o nuevos practicantes y con el escenario que ofrecía el salón principal del Kaikan. En la mayoría se dejaba colar la sensación de "estar listos" para retomar las actividades para "atraer" a nuevos jóvenes a la SGIV y al movimiento por el Kosen-rufu.

Ese 2000 también era el segundo año que como familia y empresa enfrentábamos un préstamos recibido en 1998 para comprar maquinaria y que se convirtió en un caudal de dificultades económicas que le daban un marco especial a todo lo que nos propusimos durante 2000. Debíamos generar mucha buena fortuna para tener trabajo que nos permitiera pagar el préstamo y asumir el rol protagónico que exigía el momento en el Kosen-rufu.

Los jóvenes decidimos que marzo era el momento más apropiado para arrancar esta lucha decidida por confirmar el renacer del compromiso como discípulos de Sensei. Pero debía ser contundente sobre todo a nivel de concepto, para difundir el espíritu del discípulo a través de cualquier forma, o sea, lo más importante era el objetivo, no la forma. Al menos era el interés de quienes nos propusimos impulsar esta renovación.

Mi esposa, también en el comité de máximos responsables de las DJs, nos comentó sobre una frase que aparece en la revolución humana donde Makiguchi diferencia a los "seguidores" de los "sucesores", enfatizando que los último no esperan que el líder abra el camino, sino que están juntos, al frente, abriendo el camino junto a líder y deciden hacer suyo el sueño del mentor. Con este marco, se comenzaba el trabajo para iniciar el movimiento de los "Sucesores de Venezuela".

2007 - El avance en el desarrollo de los jóvenes

La SGIV formalizó las actividades del Grupo de Estudiantes y Grupo futuro en julio y septiembre de 2006, respectivamente. Así que para 2007 ...