Antes del año 2000 y
ese mismo año, el haber conocido a jóvenes de otros países con sus
experiencias, obstáculos, victorias y desarrollo, me habían causado una
profunda comprensión del significado y propósito de la SGI. Imaginaba a Ikeda
Sensei feliz por cada intercambio de jóvenes en cualquier lugar del mundo,
donde se compartía ese espíritu
realmente revolucionario de cambiar las cosas, de impulsar nuevas maneras,
siempre buscando ampliar el movimiento del Kosen-rufu en cada país, y siempre
basados en profundizar el vínculo con el mentor.
Argentina se había
convertido en ese escenario donde aprendí mucho más sobre el valor de la SGI,
abriendo nuevos caminos a mi convicción de que la SGIV podía iniciar una
especie de reimpulso en su actividad en la propagación, aprovechando la camada
de líderes juveniles que en ese momento estábamos al frente de las DJs, así que
con ese impulso aproveché el escenario que nos brindaba la dirección general de
ese momento para iniciar esa "nueva etapa".
Ya desde octubre
conocía lo que Argentina había desarrollado para atender a sus nuevos
practicantes y comencé a comentarlo con quienes se debía. Al visitar Argentina
y conocer con más detalle su experiencia, regresaba dispuesto a iniciar nuestra
campaña criolla.
Tal como he contado,
hasta ese momento no habían unos lineamientos claros o adecuados a la época
para ingresar a la SGIV. Desde la separación entre la Nichiren Shoshu y la SGI
estos lineamientos habían cambiado en cada país con diferente frecuencia y aspectos.
Esa separación había causado que los nuevos miembros de la SGI no pudieron
recibir Gojonzon entre 1991 y 1993. Después de esos tres años la SGI retomó la
entrega de Gojonzon y se inició una especie de "preocupación" por
"asegurar" que quien recibía ese Gojonzon estuviera realmente
"preparado". Por eso, al principio de esa época los nuevos
practicantes debían esperas dos años para ingresar, luego pasó a ser un solo
año, pero que sólo consistía en registrar de "alguna manera" su
participación en la Zadankay o reunión de diálogo en el Grupo.
Ese año 2000,
después de conocer las experiencias de estos países hermanos, surgió el deseo y
la necesidad de revisar estos lineamientos para acercar mucho más a los líderes
y a los nuevos practicantes, con una actividad que promoviera esa atención
directa al proceso de fe de quienes deseaban recibir su Gojonzon e ingresar a
la SGIV.
Así, las labores
incluyeron una reunión que jamás olvidaré, donde me tocó estar junto a tres
pioneras de la SGIV que juntas quizás tendrías 600 años de práctica :-) y que
en ese momento estaban muy vinculadas a las campañas de estudio en la SGIV. La
tarea era organizar un "temario" que estuviera dirigido a personas
que iniciaban su práctica. Mi labor: contarles lo que escuché de la experiencia
de Argentina y servir de "moderador" de este diálogo entre generalas
para conformar lo que sería la campaña para Venezuela.
Las propuestas
fueron súper diversas, iban desde contar la historia de la vida de Sakyamuni
hasta el origen de los Bodisatvas de la Tierra… obviamente súper denso. Poco a
poco se iba puliendo y descartando cada propuesta, unas veces prevalecía la
opinión de una y otras veces la de la otra. Por momentos fue complejo manejar
el diálogo entre tremendas eminencias del estudio budista, sin embargo poco a
poco se fue logrando este "consenso" pensado en preparar lo mejor
posible a estos nuevos practicantes que deseaban ingresar a la SGIV.
Cuando logramos
concentrar toda nuestra atención en el perfil de nuestros nuevos practicantes,
se logró el primer temario de lo que al principio se llamó "Curso Básico
de Budismo". Este nombre también tenía un antecedente, era el nombre de
una actividad similar a la de Argentina pero que realizaban en Brasil. La
diferencia era que Brasil hacía estos "cursos" dirigidos a cualquier
persona, no era algo específico para aquellos que deseaban ingresar a la BSGI.
Después de lograr la
propuesta del temario para seis meses, se presentó a la DG de ese momento y por
supuesto que todo estaba acompañado por el firme compromiso que las DJs serían
quienes conducirían todo, desde la logística para iniciar la campaña, hasta la
conducción de esas primeras reuniones. Por supuesto, todavía habían reservas
lógicas de algunos líderes que no nos consideraban preparados, estaban
inseguros sobre si funcionaría, sobre la respuesta de los nuevos practicantes,
etc. La cosa es que con mucha firmeza en nuestra propuesta, con mucha
responsabilidad, logramos iniciar el movimiento.
Hacia finales de
noviembre de 2000, se inició ese "Curso Básico de Budismo", con miras
a realizar la ceremonia de esos nuevos practicantes en abril de 2001. Se hizo
la convocatoria en toda Caracas y a esa primera reunión asistieron más de 80 personas,
nuevos practicantes que habían manifestado su deseo de recibir Gojonzon en
ingresar a la SGIV. A mí me tocó dirigir el primer tema (la historia del
Budismo), luego a mi esposa un segundo tema, y así, los principales líderes de
las DJs conducimos cada una de las 6 reuniones de ese curso. En abril de 2001
ingresaron más de 60 nuevos miembros a la SGIV, algo inédito y súper
contundente para la época, por lo que poco a poco las DJs de la SGIV íbamos
consolidando el escenario que tanto necesitaba la SGIV.
La elaboración del material también fue todo un proceso de búsqueda, revisión, corrección, diálogo, evaluación... y este ciclo se aplicaba a cada tema!!! Sin duda era una época de romper paradigmas, de conocer nuevas fuentes, por eso no fue sencillo. Mi esposa cumplió una labor importante en concretar la elaboración del material, buscando las fuentes bibliográficas a usar y compilando el material a publicar.
Ese Curso Básico de
Budismo duró seis meses y sólo después de que terminó se inició otro, así que
los primeros años se realizaban ceremonias cada 6 meses y en ese momento sólo
en Caracas, debíamos preparar muy bien el sistema para que los líderes del interior
pudieran conducir estos temas. Esto se logró luego de unos meses.
Después de al menos
dos años logramos iniciar un nuevo dinamismo, iniciando un Curso Básico de
Budismo cada tres meses con reuniones paralelas, lo que originó ceremonias de
ingreso cada tres meses. Poco a poco se fue asumiendo la conducción del Grupo
Soka primero por nuevos líderes (no sólo juveniles), después fue conducido
totalmente por las Áreas, luego pasó a las Zonas hasta que finalmente llegó a
lo que es hoy, una actividad conducida y coordinada por los Sectores y Grupos.
No recuerdo con
exactitud cuando se decidió cambiar el nombre de Curso Básico de Budismo a
"Grupo Soka", pero en resumen el objetivo fue cambiar la percepción
de algunos nuevos practicantes de que la intención era cumplir un
"requisito académico" y preocuparnos por transmitir el verdadero
objetivo de abordar la teoría básica del Budismo buscando inspirarlos a
aplicarla en la vida diaria.
Sólo hace un par de
años (2010) fue que logramos el nuevo dinamismo de condensar el Grupo Soka a cuatro meses, con un temario renovado, un nuevo material y con ceremonias de ingreso cada dos meses (en
Caracas). El nuevo temario ahora toma como referencia las guías que Toda Sensei
e Ikeda Sensei establecieron como las guías para la práctica de la fe en la
Soka Gakkai… mejor fuente imposible.
Año a año,
progresivamente, las regiones del interior fueron implementando el Grupo Soka
con cada vez más dinamismo. Hoy en día, las regiones del interior logran más
ingresos que la capital, muestra del desarrollo del Kosen-rufu en Venezuela.
Cada etapa de
cambio, de implementar nuevo dinamismo, de revisar lo logrado e impulsar una
renovación en la campaña, SIEMPRE significó enfrentar la "resistencia al
cambio" lógica en cualquier organización conducida por seres humanos
preocupados por el desarrollo de otros seres humanos. Con cada nueva propuesta las objeciones y opiniones adversas eran obligadas, y por supuesto que eso
significó el mejor escenario para la forja de nosotros, los líderes juveniles
dispuestos a llevar a cabo todos los cambios necesarios para atender mejor a
nuestros miembros, nuevos practicantes y amigos. Hoy el Grupo Soka es lo que
es, gracias al intenso diálogo y a la responsable actividad de aquellos jóvenes
que nos comprometimos a causar el movimiento necesario en la SGIV hacia la
profundización del Kosen-rufu, porque eso es lo que esperaba Ikeda Sensei de
nosotros.
Quizás el Grupo Soka
cambie el año que viene, o en dos años, o en diez… quizás deje de existir!!! Al
final, lo más importante será que pase lo que pase siempre sea para mejorar la
manera en que atendemos a nuestros miembros, nuevos practicantes y amigos,
buscando mejorar nuestra labor para acercar los corazones de cada uno a la
Gakkai, al Gojonzon y al mentor. Siendo así, todo vale...
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