Colegio Humbold
Luego del excelente arranque a finales de 2004 de los talleres JCP a las instituciones que lo iban solicitando, en 2005 el desarrollo del taller, si bien fue modesta la cantidad, se logró que más de 1.000 personas participaran.
Ese año hicimos por primera vez una jornada a un colegio completo (Colegio Humbold), todavía conociendo la mejor manera de cómo hacerlo fue el primer experimento tanto para nosotros como para ellos. Participaron varias secciones de secundaria, los chamos al principio full aburridos porque les proyectábamos el video en el auditorio a todos juntos, pero como primera materia en la mañana, o sea cuando todavía no se han despertado!!! Por ahí ya fuimos cogiendo datos y mejoramos en próximas ocasiones ese detalle.
En las dinámicas estaban más participativos porque eran en grupos más pequeños regados por todo su patio, así que fue mucho más fresco y fluido el taller desde ahí. No recuerdo cuántos éramos, pero sí fuimos varios para poder atender a todos los grupos de estudiantes que se hicieron.
Universidad de Carabobo
Finalizando los talleres en 2005, en octubre de ese año también se implementó un esquema del taller distinto a lo que veníamos haciendo, algo más tipo conferencia. Unas miembros de Carabobo, grandes amigas, profesoras en la Universidad de Carabobo, lograron que el taller fuese realizado para todos los estudiantes que iniciaban el semestre, así que con un solo taller se lograba la participación de 1.000 jóvenes que recibieron toda la temática, vieron el video, y realizaron las dinámicas en el auditorio principal de la universidad.
Esto se repitió por varios semestres después, gracias a lo que en la universidad percibió que se lograba con el taller. Nunca me tocó conducir estos talleres en la UC, los conducían uno de quienes fuera asistente nacional de la DJM para esa época y una de las chicas de Carabobo, ambos muy diestros en manejar grandes grupos; además estuvieron acompañados por otros jóvenes también.
Liceo Simón Bolívar
En 2005 se realizaron sólo cinco jornadas del taller en todo el año, incluyendo los colegios y universidades. Para 2006 el número aumentó y se logró un promedio de un taller por mes. En noviembre de ese año realizamos un taller que recuerdo como muy especial.
En ese entonces la actual responsable de la DJF trabajaba ejerciendo su profesión de educadora y daba clases en el Liceo Simón Bolívar que queda al final de la Av. Baralt. A través de ella la institución solicitó el taller y fuimos varios jóvenes a realizarlo. Los participantes fueron varios de los profesores. Entre todos, creo que había un solo caballero, la gran mayoría eran profesoras.
Conducimos el taller como ya estábamos acostumbrados, con algo más de experiencia nuestro diálogo se iba haciendo más fluido. El video, el diálogo, las dinámicas, todo iba fluyendo con mucha naturalidad y calidez. Por otro lado, este profesor se mantenía muy observador la mayor cantidad de tiempo, con mirada fija, no intervino mucho, pero sí estuvo siempre atento a lo que se iba desarrollando.
Para algunos de nosotros por supuesto representaba algo de incomodidad porque no sabíamos si lo estaba disfrutando o si más bien estaba con ganas de irse o no estar allí. Por supuesto, eso no era más que un estímulo para hacer nuestro mejor esfuerzo al trasmitir el mensaje del taller, causar la reflexión necesaria, llegar al corazón de cada participante porque hablábamos desde el corazón.
Finalizamos el taller. Los profesores habían organizado un pequeño refrigerio para compartir al final del mismo, así que comenzamos a compartir un poco más individualmente con los profesores. Y por supuesto, el profesor en cuestión era un "objetivo principal" para saber su opinión. Él sólo se fue acercando a nosotros. Su comentario es inolvidable.
Nos comentó que desde el principio estuvo muy expectante de lo que escucharía, nos vio muy jóvenes y al enterarse que no éramos educadores (era parte de nuestra presentación - decir que NO éramos educadores), confesó que no estaba muy atraído a la idea de participar en el taller. Sin embargo con el desarrollo del taller fue sintiéndose más cómodo por el tema y la manera en que lo íbamos presentando y conduciendo. Su conclusión fue contundente: para él, nosotros debíamos estar realizando el mismo taller en televisión, produciendo un programa que fuese transmitido por el canal del estado porque el taller debía ser de interés nacional.
Toda su postura y gestualidad durante el taller, no fue más que la evolución de su actitud que progresivamente lo iba haciendo más y más aliado del tema, del objetivo del taller JCP de la SGIV. Por eso, este taller es inolvidable.
jueves, 4 de junio de 2015
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2007 - El avance en el desarrollo de los jóvenes
La SGIV formalizó las actividades del Grupo de Estudiantes y Grupo futuro en julio y septiembre de 2006, respectivamente. Así que para 2007 ...
-
El nuevo Grupo Soka estaba desarrollando sus labores de manera natural y coordinada, logrando el desarrollo de la identidad de grupo en cada...
-
Si en 2005 se logró impulsar un movimiento en todo el país con las 13 actividades de Sucesores en octubre, 2006 era el año de consolidar el ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario