martes, 30 de junio de 2015

JCP - Anécdotas - 8

Consejo Comunal El Caribe

En la zona donde vivo desde hace más de 30 años obviamente nos conoce todo el mundo. Por otro lado, los "chamos" con los que crecí muchos ya no están y otros son tan viejos como yo, por lo que hay una nueva generación de chamos que no conozco a la mayoría, y con sus padres se ha mantenido una relación de respeto y trato eventual.

Desde hacía tiempo habíamos planteado la posibilidad de realizar un taller JCP dirigido a los integrantes del Consejo Comunal de El Caribe, aprovechando que mi suegra, también miembro de la SGIV, era una de las principales voceras. Por una u otra razón no se lograba cuadrar la fecha. Incluso realizamos un taller JCP en el Pedagógico de Caracas un mes antes a través de uno de los vecinos integrantes del Consejo Comunal de El Caribe, que conoció el mensaje del taller y se cuadró realizarlo. Ese taller en el Pedagógico lo conducimos mi esposa y yo, así que nuestro vecino quedó más que satisfecho con la actividad y también movió lo necesario para lograr realizar el taller en el Consejo Comunal.

Fue muy gratificante conducir el taller para nuestros vecinos que, en su mayoría, nos conocían a mi hermano, mi esposa y yo desde que éramos niños, de hecho sus comentarios durante el diálogo eran explícitos en manifestar lo grato que era para ellos recibir el taller de nosotros, por habernos visto crecer como personas de bien y por el aprecio que tenían por nuestros padres.

Nunca he sido protagonista en las actividades que ha propuesto el Consejo Comunal, aun teniendo a mi suegra como una de las más fehacientes activistas sociales, siempre mi participación ha sido como un vecino más. Sin embargo este taller que realizamos en agosto de 2010 dejó una sensación de haber trabajado a su lado desde siempre. Y de hecho creo que es así, porque con las acciones que uno realiza para hacer que prevalezca el respeto y el aprecio mutuo, son una causa que sin lugar a dudas genera un efecto.

Creo que si todos los jóvenes lograran realizar un taller JCP en los Consejos Comunales de la zona donde viven, en las juntas de condominio, en fin, a los entes que coordinan o administran los esfuerzos por el cuidado y desarrollo de la comunidad, la SGIV logra su misión de manera directa.

U.E. Bolívar y Freud

En diciembre de 2011 dejé de ser un miembro de las Divisiones Juveniles de la SGIV, pasé a ser División de Caballeros. Ese año no pudo tener resultados más contundentes en mi actividad como líder en la División Juvenil. Por supuesto que el broche de oro para cumplir mi rol como División Juvenil fue el Festival Juvenil Soka. Pero para esa actividad todavía me reservo unas cuantas entregas más para llegar a ella. En este caso deseo completar lo que recuerdo gratamente en mi participación en la campaña "Jóvenes Constructores de la Paz", con el que creo que fue el último taller que me tocó conducir.

Mi chamo estudió desde el tercer grado y hasta que se graduó en la misma institución educativa, la U.E. Bolívar y Freud. Hace muchísimos años, cuando él todavía era un bebé, recuerdo haber visto una entrevista a quien fuera ministra. Ella recordaba una vieja premisa que decía "¿cuál es el mejor colegio? ¡El que queda más cerca de casa!". Y en efecto fue así, el Bolívar y Freud queda a dos cuadras de mi casa.

Ya habíamos conversado con la directiva del colegio y les habíamos contado del taller y nuestro deseo de ofrecerlo a los maestros y profesores por conocer bastante de cerca la realidad del colegio. Así, en junio de 2011 mi esposa y yo realizamos dos jornadas de talleres para ellos.

Tal como decía antes, fue el último de los talleres que me tocó conducir. Con toda la experiencia de los 5 años previos, aún sentí que aprendía de cada sección del taller, de cada intervención de los participantes, del video de GKI!!! Creo que ese video podría verlo mil veces más y seguiría encontrando fuentes para reflexionar e invitar a la reflexión. Los maestros y profesores tenían edades y experiencias diversas, unos muy jóvenes, otros con ya bastante experiencia. Para todos la frase en común era "ah! Ustedes son los padres de Brian!". Para bien o para mal mi chamo era conocido por todos.

El último de los talleres que conduje estuvo enmarcado en las actividades del FJS, porque nuestra meta fue que todos los participantes recibieran el taller. Pero este taller en el colegio donde estudió mi chamo lo sentí como una contribución más directa a la comunidad educativa de su colegio. Al igual que en el anterior caso, creo que si cada miembro de la SGIV contribuye con esta actividad en el colegio donde estudian sus chamos, sobrinos, etc., la SGIV difundirá con mucho más contundencia su mensaje humanista.

Con esto termino lo que deseaba escribir de lo que recuerdo en mi participación como "tallerista" del JCP. Sin duda hay mucho más en mi memoria, pero deseaba dejar por escrito lo que me parecía más resaltante. Creo que no me alcanzará el tiempo para retribuir todo lo que obtuve de la SGIV al permitirme participar en esta campaña que espero sea eterna, que no deje de implementarse y más bien se siga expandiendo y desarrollando como una firme y contundente contribución de la SGIV a la sociedad venezolana.

Extraño ser tallerista, lo que se vive como tallerista del JCP jamás podré suplirlo con otra cosa. Lo que sí garantizo es que siempre mantendré la premisa de "qué más puedo hacer" por el avance del Kosen-rufu en Venezuela. Hoy ya no me toca ser tallerista, pero labores y acciones por difundir el legado de nuestro mentor y los valores universales del Budismo Nichiren, siempre habrán y siempre será necesario que existamos quienes estemos dispuestos a desarrollarlas. Y ahí siempre estaré…

1 comentario:

2007 - El avance en el desarrollo de los jóvenes

La SGIV formalizó las actividades del Grupo de Estudiantes y Grupo futuro en julio y septiembre de 2006, respectivamente. Así que para 2007 ...