En la Banda de Metales el relevo de responsables se realizaba casi año por año. Después que el responsable japonés al que conocí desde niño salió de la banda, asumió el hermano mayor del actual responsable del Sector Miranda, quien había sido líder natural de la banda desde hacía mucho tiempo, un miembro ejemplar en su participación y que me transmitía mucho ánimo y compromiso. Luego de él asumió su hermano (antes mencionado), luego el hijo mayor del primer director general de la SGIV, hasta que asumió el liderazgo quien fuera asistente nacional de la DJM hasta diciembre del año pasado. Cada vez el responsable de la Banda de Metales era más joven que el anterior, sin que eso significara que tenía menos experiencia, ya que todos compartíamos varios años dentro de la banda.
El relevo de uno a otro no era nada ortodoxo o protocolar, más bien se realizaba de manera natural porque el anterior líder experimentaba una dinámica de vida distinta, nuevas responsabilidades, tiempo complicado y su participación en los ensayos dejaba de ser frecuente, por lo que un nuevo líder asumía de inmediato. En mi caso no fue distinto. Tendría 16 o 17 años cuando me tocó asumir el liderazgo en la Banda de Metales, que significaba conducir los ensayos, eligiendo inclusive los lugares donde ensayar, elegir el repertorio, atender las invitaciones y coordinar las presentaciones.
Por supuesto desde antes venía coordinando el grupo de percusión, algunos comités internos y otras responsabilidades dentro del grupo que fueron la auténtica forja. Al asumir no sólo contaba con experiencia, sino con un equipo de trabajo que incluía a mi hermano y a mi hermano/amigo, además de otros chamos con quienes empezaba esa nueva etapa en la banda.
De manera paralela participaba en el Grupo que funcionaba en mi casa, donde asistían varios DJM y que no tenía responsable. Si los tuvo, no recuerdo bien, el asunto es que en ese momento no había. Me nombraban entonces Hancho DJM (responsable de Grupo) con menos de 17 años y recuerdo la conversa que tuvo conmigo uno de los responsables mayores de la DJM. Me acompañó desde el Kaikan hasta mi casa en Metro y me hacía preguntas para conocerme un poco más... algo incómodo. Pero entendía su propósito: establecer un vínculo para transmitirme lo importante al asumir una responsabilidad en la Gakkai.
La pregunta clave fue "¿ por qué crees que te nombran responsable?". Respondí varias cosas... que contaba con la confianza del resto de los chicos... que practicaba desde niño... que mi participación en la banda como grupo de capacitación me daba experiencia... creo que más o menos eso. La respuesta no pudo ser más corta: "te nombran responsable PORQUE ES NECESARIO". Confieso abiertamente que no entendí del todo la respuesta, me pareció hasta muy "elaborada", una "concha de mango" que me soltaría sólo luego de "evaluar" qué respondía yo. Sólo después de darle vueltas y vueltas en la cabeza fui dándole el sentido que necesitaba para comprender la frasecilla.
Asumí que el Kosen-rufu "necesita" de personas que se comprometan a apoyar a otros, que en el caso de mi Grupo "era necesario" que alguien asumiera ese rol. Finalmente fue aceptar que cada responsabilidad en la Soka Gakkai se asume porque "es necesario" y con esto se va forjando el espíritu de "hacer lo que sea necesario". Para mí la Soka Gakkai brinda esta oportunidad de desarrollar la verdadera identidad del Bodisatva de la Tierra, que se preocupa por la felicidad de los demás y actúa en consecuencia, transformando su propia vida en el proceso.
Siento que al asumirlo de esta manera fui aprovechando cada instancia donde me tocó asumir alguna responsabilidad en la Soka Gakkai, profundizando mi compromiso con Ikeda Sensei, mejor ejemplo de "hacer lo que sea necesario" por el Kosen-rufu.
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